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Consejos para proteger tu equipo de los amigos de lo ajeno

Consejos para proteger tu equipo de los amigos de lo ajeno
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Siempre hay que tener cuidado cuando salimos con nuestro querido equipo fotográfico, pero en vacaciones nos relajamos más y visitamos lugares que no conocemos y en los que podemos estar más expuestos a ser un blanco perfecto para los cacos.

Los ladrones saben perfectamente que una mochila llena con un equipo fotográfico es un buen botín ya que pueden colocarlo a un buen precio en el mercado de los chorizos.

Lo mejor, como casi siempre en la vida, es usar el sentido común pero hay ocasiones en las que por alguna causa bajamos la guardia y quedamos más expuestos al posible robo del equipo. Por supuesto que no hay método infalible, pero podemos seguir una serie de pautas para minimizar los riesgos.

  • No dejes el equipo en el coche, ni siquiera en el maletero. A mucha gente le han abierto el coche para robar cualquier objeto a la vista, por eso es muy importante no dejar el equipo dentro del habitáculo de pasajeros. También es muy recomendable no dejar nada de valor en el maletero, pero si no tenemos más remedio, evitaremos abrirlo para meter o sacar algo en el lugar en que vayamos a dejarlo estacionado. Cuantas menos pistas, mejor.
  • Cuidado en los aparcamientos. Los aparcamientos suelen ser lugares más seguros por estar vigilados, pero no están libres del robo. De hecho en muchos tienen carteles indicando que no se hacen responsables de las pertenencias que haya dentro del coche, por algo será.
  • Ojo con las habitaciones de hotel. Es raro que ocurra, pero se han dado casos de desapariciones de equipos completos de fotografía dentro de las habitaciones de los hoteles. Si tienen caja de seguridad en la habitación intenta meter el equipo dentro, o al menos lo más valioso. Y si no tienen caja de seguridad es mejor no dejar nada a la vista para evitar tentaciones. Al igual que en los aparcamientos, en muchos hoteles avisan de que no se hacen responsables de los bienes que no estén depositados en la caja de seguridad del hotel.

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  • Lleva una bolsa discreta. Para pasear por algunas zonas es mucho mejor llevar una mochila o bolsa que no sea específica de fotografía. Los cacos conocen de sobra las marcas y formas más comunes y “deducen” en seguida lo que va dentro de ellas.
  • No alardees de equipo. Para según que situaciones, no hace falta que vayamos equipados como si fuéramos a hacer un reportaje de cinco semanas a la sabana africana. Llamar demasiado la atención no suele ser buena idea, así que es mejor llevar el equipo de la forma más discreta posible, sobre todo en las grandes ciudades.
  • No pierdas de vista la mochila. Llevamos toda la mañana caminando y haciendo fotos y llega la hora de sentarnos en un bar o una terraza a tomar un refirgerio. Este puede ser un momento de relajación en el que descuidemos la atención, lo mejor es que pongamos la bolsa a nuestros pies o en una silla a nuestro lado y atemos el asa a la silla. En caso de tirón, al ladrón le será más difícil correr con una silla atada a una mochila llena de lentes.
  • Un pequeño candado no vendrá mal. A veces vamos por una zona con mucho público con la cámara en la mano y el resto del equipo en la mochila. Para estas situaciones no está de más poner un pequeño candado a la mochila, así evitaremos que alguien pueda tener la tentación de abrir la cremallera y probar algún objetivo sin nuestro permiso.
  • Cuando vayas a hacer una foto no pierdas contacto con el resto del equipo. En ocasiones podemos estar haciendo una foto o un reportaje y en ese momento dejamos la mochila a un lado para que no nos moleste. Si estamos en medio del campo no habrá mayores problemas, pero en un lugar público puede que alguien se interese por esa bolsita descuidada y en un segundo nos desaparezca. Si vamos con alguien, podremos pedirle que la vigile, y si estamos solos tendremos cuidado de ponerla siempre en un lugar en la que podamos controlarla.
  • En casa también hay que tener cuidado. Los cacos no solo están en la calle, ya conozco a varias personas a las que les han entrado en casa y les han robado todo el equipo. Contra esto, aparte de las medidas de seguridad básicas anti-intrusos, lo mejor es contratar un seguro de hogar que cubra un importe superior o similar al de los objetos de valor que tienes, incluido el equipo fotográfico. En caso de que alguien entre, no nos quitará el susto, pero por lo menos aliviará un poco el tema económico. Además, estos seguros suelen tener clausulas que cubren también el robo con violencia en la calle.

Como veis, el mejor consejo siempre es actuar con discreción, prudencia y sentido común, eso nos evitará muchos disgustos.

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