
El día que elegimos estar detrás de una cámara siempre pensamos que era porque creativamente conseguíamos más detrás de ella que delante. Esta afirmación no está carente de razón (si es que lo sabéis de verdad claro) ,pero también puede que sea por desconocimiento de estar en la posición contraria…
Cuando fotografiamos, muchos de nosotros nos hemos dado cuenta que las personas que salen en nuestras fotos (y mientras no sean robados) siempre pierden toda esa naturalidad que vemos en ellas, la cual hace que queramos fotografiarlos. Es por ello, que os voy a dar unos consejos para intentar conseguir mejores tomas interactuando mejor con vuestro “modelo/s”. Todos estos conceptos se basan en uno muy general, conseguir la confianza de las personas retratadas.










