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Profoto A1: así es el revolucionario flash de estudio para la cámara
Análisis y pruebas

Profoto A1: así es el revolucionario flash de estudio para la cámara

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Desde Innovafoto nos han dado la oportunidad de conocer y probar un nuevo producto llamado a marcar un hito. En la presentación descubrimos el Profoto A1, un flash que rompe con todo lo que conocemos hasta ahora y que inaugura una nueva forma de iluminar. Sobre el papel nos parecía sorprendente y necesitábamos probarlo, así que hemos podido probar una unidad para extraer unas primeras impresiones de un equipo que hará las delicias de los fotógrafos.

Una de las técnicas más difíciles de la fotografía es la iluminación con flash. Los alumnos siempre tienen dudas sobre el tema, muchos reniegan de la luz artificial porque rompe el ambiente (porque no pueden dominarla) y la mayoría buscan libros y cursos para aprender de una vez por todas. Y siempre hay problemas: luces quemadas, tomas subexpuestas, resultados desiguales... Todo depende del equipo.

Profoto A1 F4 1200 Iso 100 A la izquierda Profoto A1. A la derecha, la competencia

Los buenos flashes siempre han sido los de estudio. Esos equipos grandes y pesados con los que sueñan los que disparan con los flashes de zapata. Su luz es única, rápida y constante. Y circular (algo que parece baladí pero que es muy importante).

En 2006 surgió el proyecto de David Hobby, Strobist. Y todos empezaron a creer en las posibilidades de nuestros pequeños flashes de zapata para iluminar con la misma calidad que veíamos en las fotografías de estudio. Y se puede hacer, desde luego, pero a costa de mucha práctica, muchos accesorios y demasiados fallos (hasta en su página se anuncian ya los flashes de estudio de toda la vida...).

Profoto A1 Profoto A1 con el Dome Diffuser

Estamos ante el primer flash de estudio con el tamaño de un flash de zapata

El Profoto A1 viene a solucionar, en principio, estos problemas. Podemos decir que estamos ante el primer flash de estudio con el tamaño de un flash de zapata. Es la primera vez que podemos poner algo así encima de nuestra cámara. El Profoto A1 suma las ventajas de ambos tipos de antorchas. Y elimina todos sus inconvenientes: fuera peso, cables, complicaciones de uso, volumen...

Profoto A1, principales características

Es un flash de estudio reducido a la mínima expresión

Estamos ante una nueva categoría. Un flash totalmente nuevo diseñado desde cero. Es un flash de estudio reducido a la mínima expresión. Es de tipo cobra, como los grandes flashes de las marcas tradicionales. Pero con la antorcha redonda en vez de rectangular. Incluso con una luz LED continua. De uso sencillo para todo el mundo. Acoplar, conectar y listo. Con buenos resultados desde el primer momento. Ves la foto y disparas. Y la luz llegará en su justa medida.

Profoto A1 Ii Profoto A1 a la izquierda. A la derecha, otro flash

Profoto quiere que la iluminación con flash sea para todos. Quieren dejar de hablar de número guía, de potencia, de la ley de la inversa del cuadrado... Y lo han conseguido, pero siempre los mejor preparados conseguirán los mejores resultados. Una tortilla de patatas la puede hacer cualquiera, pero solo unos pocos harán que cierres los ojos al probarla. Pero siguiendo con la metáfora, al menos no tendrás que probar una con las patatas crudas. Esto es lo que pasa con el A1, ninguna foto me ha salido mal en el periodo de prueba.

PROFOTO A1

Antorcha redonda con una atenuación suave y natural.

Potencia máxima Rango de potencias Rango de potencias HSS

76 W 9 f-stops (2.0-10) 9 f-stops (2.0-10)

Accesorios

Montura magnética inteligente de enganche para las Light Shaping Tools

Luz de modelado

LED integrada en la antorcha

Control inalámbrico

Air Remote integrado

Alimentación

Batería Li-Ion recargable e intercambiable. Hasta 350 flashes a plena potencia

Modos de flash

TTL/MAN

Zoom

Zoom motorizado integrado con control manual

Compatibilidad

Canon, Nikon y próximamente para Sony

Tamaño

108 × 75 × 165 mm

Peso

560 g (batería incluida)

Diseño y ergonomía

La construcción es robusta. Sencilla y espartana. Tiene los botones justos y la misma pantalla que sus hermanos mayores de tamaño. Si has usado alguna vez un Profoto no tendrás problemas. Y si es la primera que lo usas, en cinco minutos te harás con él. Trasmite confianza. Y eso es lo que queremos sentir cuando tenemos algo semejante entre las manos. Y sobre todo si es para iluminar, donde la diferencia entre un buen disparo y uno que hay que tirar a la papelera es tan clara. No hay medias tintas.

Nada de pequeños botones con mil funciones personalizables. Un botón deslizante en el lateral para elegir TTL o Manual. Una rueda sin fin para seleccionar la potencia, cinco botones para acceder a la configuración y uno para la luz de modelado. Ya está... y todo con una pantalla con los caracteres bien grandes.

Profoto A1 Iv Un flash de estudio en la mano

Una de las claves del A1 es la forma de la antorcha, como he señalado antes. Es redondeada, igual que los flashes de estudio. La salida de la luz es distinta, más amplia que la que estamos acostumbrados en otros equipos con una salida de luz rectangular, quizás para optimizar el tamaño. Por este motivo siempre intentamos trabajar con estos equipos antiguos con ventanas y demás accesorios que difuminen la luz y le quiten su dureza.

Funcionamiento del Profoto A1

La luz que emite es exactamente la misma que la de los hermanos mayores. Con esa calidad, esa temperatura y ese color que ya nos gustaron en la prueba del Profoto D2. No tiene la misma potencia (cuestión de tamaño), pero conseguimos que la fotografía sea perfecta. Y eso es lo que marca diferencias.

La batería es otra de las claves del nuevo flash

La batería es otra de las claves del nuevo flash. Una batería de Li-ion, similar a las que llevan nuestras cámaras que permite hasta 250 disparos a la máxima potencia. Si la disminuimos un paso, los disparos se duplican. En un trabajo que hice con esta unidad, puedo certificar que disparé, sin cambiar la fuente de energía, más de 800 disparos. No podemos olvidar que con las cámaras actuales podemos subir la sensibilidad sin miedo. Y a más ISO, más lejos llegará la luz...

Y frente a lo que pasa con los flashes de zapata, no disminuye el rendimiento con la batería casi descargada. Del primero al último todos los disparos fueron iguales. Incluso cuando me vi obligado a disparar ráfagas el flash se recuperó sin problemas. En poco más de un segundo está al 100%. Y algo importante, no se recalienta en absoluto y para nuestra tranquilidad, la batería queda en el exterior del conjunto. No hay peligro alguno, como ha pasado con equipos más grandes de marcas semidesconocidas...

Profoto A1 V Iluminación directa desde la cámara con el Profoto A1

La montura magnética inteligente integrada en la cabeza del flash circular permite acoplar una serie de accesorios que vienen de serie con el flash

Otro punto clave del Profoto A1 son los accesorios. La montura magnética inteligente integrada en la cabeza del flash circular permite acoplar una serie de accesorios que vienen de serie con el flash. Nada de giros extraños, varillas ni nada parecido. Solo hay que acercar el difusor al equipo y la ciencia de los imanes harán el resto. Literalmente se pegan y forman un solo cuerpo con la unidad.

Su función no es otra que difuminar y suavizar la luz con diferentes efectos. El Profoto Dome Diffuser es una esfera traslúcida, el Profoto Wide Lens que abre la luz y el Profoto Bounce Card que permite rebotarla para rellenar las sombras. Todos se pueden combinar entre sí para conseguir la luz que buscamos en cada momento.

A modo de conclusión

El Profoto A1 es una revolución dentro del mundo de la iluminación

El Profoto A1 es una revolución dentro del mundo de la iluminación. El futuro de los flashes de zapata pasa por aquí. Por fin un fabricante ha conseguido el sueño de muchos fotógrafos: la calidad de la luz de estudio en un equipo pequeño y manejable. Es verdad que es caro, pero no mucho más que los conocidos 600EX-RT de Canon o el SB5000 de Nikon.

Profoto A1 Vi PROFOTO A1 f4 1/200 ISO 100

Las primeras pruebas que he realizado con este flash no dejan lugar a dudas. En cualquier situación consigue una calidad de luz que solo había visto con unidades más grandes. Y todo con un control básico, sin separar el flash de la cámara y únicamente con la ayuda de los accesorios. No quiero ni imaginar cómo será disparar con este sistema separado del cuerpo de la máquina con la ayuda del Air Remote TTL que tiene integrado. Él solo será capaz de controlar todo un sistema de flashes en un estudio.

Profoto A1 Iii ¿El mejor flash del mercado?

Ahora mismo estamos ante uno de los equipos de iluminación portátil más innovadores del mercado. Hacía falta abrir una nueva puerta para empezar un nuevo camino. La idea la tenían todos, seguro, pero Profoto ha sido el primero. Seguro que los demás fabricantes irán detrás. Y si no lo hacen perderán clientes. Es así de claro.

La siguiente versión será más rápida, quizás con más potencia y mismo tamaño. Pero seguirá con la misma filosofía de conseguir la mejor iluminación sin tener que pensar demasiado en aspectos técnicos. Eso sí, quien los domine sacará oro de este flash.

Si alguien quiere buscarle un problema puede ser el precio. Son 825 euros (sin IVA), 200 euros más caro que la competencia más directa. Es verdad que ofrece una calidad incomparable, que viene perfectamente presentado y con una cantidad importante de accesorios, pero puede ser una frontera para muchos fotógrafos. Si quieres lo mejor tienes que pagarlo, pero con un coste más contenido seguro que se convertía en un superventas.

9.2

Diseño9,0
Calidad de la luz10,0
Rendimiento:9,0
Durabilidad:9,0
Usabilidad:9,0

A favor

  • Tamaño y peso
  • Calidad de la luz
  • Manejo sencillo
  • Resistencia al uso

En Flickr| Galería en alta resolución

El flash ha sido cedido para el análisis por parte de Innovafoto Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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