Dominar los modos semiautomáticos: Sí o sí. Prioridad a la obturación (I)

Dominar los modos semiautomáticos: Sí o sí. Prioridad a la obturación (I)
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Hace poco hablábamos en uno de nuestros artículos sobre dominar el modo manual. Decíamos: Sí o sí. Esto no tiene porqué desprestigiar el uso de modos semiautomáticos que, dependiendo de la situación en cuestión, pueden ser más útiles que el modo manual, en principio. En el caso del modo manual una de las situaciones ideales para utilizarlo era en los casos de condiciones de luz controladas. Aunque yo uso el modo manual casi siempre.

En el dial de modo de casi todas las cámaras del mercado, sean compactas, híbridas o réflex, de gama baj, media o alta, nos encontramos una serie de modos que, cuando uno llega a este mundillo, muchas veces utiliza sin saber exactamente para qué tipo de fotografías son adecuados. En el artículo de hoy trataremos de aclarar estos aspectos.


Los modos semiautomáticos que están presentes, como decía, en casi todo tipo de cámaras son:

  • Prioridad a la obturación: A veces llamado también Prioridad a la velocidad (de obturación), y se suele representar por “S” o “Tv”.

  • Prioriad a la apertura: Suele estar representado por el símbolo “A” o “Av”.

  • Modo Programa: A veces llamado también semiautomático y representado con el símbolo “P” en el dial.

Prioridad a la obturación

Los diales de modo presentan muchas opciones, en este apartado nos centraremos en el uso del modo “S” o “Tv”, llamado de prioridad a la velocidad o prioridad a la obturación. La velocidad de obturación es el intervalo de tiempo que el obturador se mantiene abierto, tiempo durante el cual el sensor recibe la luz de la escena registrando la imagen en el sensor. Es uno de los principales valores para modificar la exposición de una fotografía.

En este modo, elegimos la velocidad de obturación que deseemos y la cámara calculará (recuerda que no hay cálculos exactos nunca y que siempre hay un margen de error que puede depender de otros factores) la apertura en base a los valores los niveles de luz de la escena, el tipo de modo de medición que hayamos elegido (puntual, matricial o ponderado al centro) así como la configuración del valor ISO que tengamos en ese momento. Así jugar con la velocidad de obturación nos permite obtener buenas fotografías relacionadas con el concepto de la movilidad o el movimiento como ésta:

poca-traca.jpg

Fotografía de Nando en nuestro grupo de flickr

En la fotografía deportiva este modo es bastante utilizado para asegurarse que la velocidad de obturación nos permita congelar la escena. Otros, en cambio, lo utilizan para minimizar el movimiento de la cámara, evitando trepidación por a velocidades bajas, por eso podemos configurar una velocidad mínima, dependiendo del pulso de cada uno pero suele estar entorno a 1/60, aunque hay gente que llega a disparar en valores más bajos. Una cosa que puede ayudar en condiciones difíciles o estrechas en cuanto a espacio, que seguramente hayáis visto, es la utilización de un monopié. De todas formas, volviendo al aspecto puramente del modo de prioridad a la obturación, decir que el configurar una velocidad de obturación u otra depende de varios factores como son la lente y las condiciones de trabajo.

Un pequeño ejemplo, por si queréis realizar una prueba. Al disparar a una cascada de agua, en este modo, con luz de día, a 1/100 y f/5.6, probablemente el agua no aparezca ni nítida ni desenfocada. Si cambiamos la velocidad de obturación y la subimos 1/2 o 1”, probablemente nos dé una apertura de diafragma mucho más cerrada. Pero al haber aumentado el tiempo de exposición de la fotografía el agua seguramente aparecerá desenfocada formando el conocido efecto seda. Otra prueba que podéis realizar es con sujetos en movimiento. Otro ejemplo, para sujetos andando, una velocidad de 1/60 o 1/80 puede ser suficiente ( o incluso menor si tienes buen pulso). Si van corriendo tendremos que aumentar a 1/100 o 1/125, seguramente, para poder congelarlos. Cuando el motivo va a gran velocidad tal vez tengamos que subir a 1/250 o llegar a 1/500. A partir de 1/500, congelaremos el movimiento de cualquier motivo en casi todas las ocasiones. Un espectáculo de motor es una buena prueba de fuego para probar este modo o bien las bicis que pasan por la calle.

juanjo-aza.jpg

Fotografía de Juan José Aza en nuestro grupo de flickr

También otra prueba que podéis realizar es una fotografía con poca luz ambiental y sin ser noche cerrada aún o en un lugar poco iluminado. Encuadráis hacia una carretera, teniendo como objetivo capturar las estelas de luz. Ponéis una velocidad de obturación lenta y listo. Si no hay carretera siempre podéis hacerlo en el metro de Copenaghe como nuestro amigo Guillermo:

guillermo-casas.jpg

Fotografía de Guillermo Casas en nuestro grupo de flickr

Hemos visto cómo variar tan solo la velocidad de obturación nos permite mejorar nuestras fotos donde queremos reflejar movimiento. Además también puedes usarlo como indicación y pasarte luego al modo manual y realizar tus propios ajustes basados en dicha información. Recuerda, el don está en la mirada del fotógrafo.

En Xatakafoto:

Fotografía de portada | Alfonso Domínguez Lavín

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