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"La fotografía empieza hoy a liberarse de su cometido como herramienta de translación de la realidad para empezar preguntarse qué es, como es y para qué se utiliza", Jon Uriarte, autor del libro 'En bruto'
Entrevistas

"La fotografía empieza hoy a liberarse de su cometido como herramienta de translación de la realidad para empezar preguntarse qué es, como es y para qué se utiliza", Jon Uriarte, autor del libro 'En bruto'

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Jon Uriarte es un fotógrafo y teórico alrededor de la imagen que tras cinco años capitaneando el blog "En Bruto", un espacio de reflexión sobre el presente y futuro de la fotografía internacional, publica un libro en el que recoge el contenido del blog.

Hablamos con Uriarte sobre la experiencia de auto publicar un libro así como de las principales ideas que ha sacado tras todos estos años trabajando en su blog.

En Bruto es un blog en el que durante 5 años has ido publicando artículos relacionados con la escena fotográfica contemporánea y que para muchos ha sido un referente a la hora de saber hacia dónde se dirige la fotografía de vanguardia. Ahora has decidido compilar los artículos del blog y convertirlo en un libro.

¿Qué te lleva a tomar esta decisión y cómo ha sido el proceso?

La principal razón para publicarlo fue la necesidad de pasar los textos y las conversaciones que durante ciertos años se generaron online, a un soporte estable como es el impreso. Internet es un espacio lleno de contradicciones, una de ellas es que a pesar de que todo lo que publiquemos allí deja un rastro, ese rastro no suele conservarse ni en su totalidad, ni en su formato original. Y aunque todos sabemos que un libro también puede alterarse o perderse, las publicaciones impresas que perduran generalmente lo suelen hacer inalteradas, frente a la facilidad y rapidez con la que los enlaces se rompen o los diseños se trastocan en el mundo online. Al mismo tiempo, se trataba de una petición realizada de tú a tú por unas cuantas personas a las que aún les cuesta leer texto en pantalla.

En cuanto al proceso, al principio barajé diferentes opciones de financiación y producción: desde una especie de impresión cooperativa entre un grupo de editoriales independientes con las que los textos del blog tienen mucha relación, hasta tocar la puerta de editoriales asentadas y especializadas. Pero ninguna de las vías acabó en buen puerto supongo que tanto por mi falta de ímpetu, como por no encontrar con la persona o personas indicadas para ello. Tras dejarlo un tiempo largo aparcado, junto a un grupo de amigos fotógrafos (Alberto Feijóo, Erik von Frankenberg y Carlos Chavarria) decidimos acudir a la feria de libros de fotografía Fiebre. De manera improvisada nos propusimos que cada uno llevase un libro propio, además de WHP, una publicación que hicimos entre los cuatro para la ocasión. Me pareció una muy buena excusa para ponerme una fecha límite e imprimir de una vez el libro. Y un par de meses de intenso trabajo más tarde ya lo tenía listo.

Teniendo en cuenta de que se trataba de un contenido generado online trasladado al mundo físico, me pareció que debería utilizar procesos de producción que encajasen con esa idea. Por eso decidí fotografiar el blog a pantallazos e imprimirlo por medio de una empresa online de impresión digital bajo demanda. Así conservaba el diseño original y además me permitía mantener el precio de venta al público muy bajo (10€), además de no tener que verme limitado a una tirada concreta, sino que voy a poder mantener una edición eternamente abierta, ya que imprimo los libros en función de la demanda.

Antes realicé una selección de textos y de comentarios, ya que algunos de los posts, los más visuales, no encajaban en el formato de libro de bolsillo que elegí. De los comentarios, eliminé solo los que redundaban, pero teniendo cuidado de no cambiar la deriva de las conversaciones generadas, no teniendo problema en incluir incluso a los pocos haters que aparecieron por allí. Lo más arduo fue el trabajo de postporducción con los pantallazos para hacerlos encajar dentro del formato del libro ya que había que convertir los textos diseñados en forma de scroll, al tamaño de cada página.

Jon3

Todos estos años hablando sobre la escena fotográfica nacional e internacional te permitirán dibujar una especie de hoja de ruta de los grandes cambios o novedades que se han producido desde que entramos en la segunda década del siglo XXI.

¿Sería posible que nos comentaras cuales han sido los hechos más reseñables?

El principal cambio que la fotografía está viviendo arrancó a finales del siglo XX y se está implantando a principios del XXI. Viene derivado de un gran salto adelante no solo en las herramientas y la tecnología necesaria para llevarla a cabo, sino también en las posibilidades y usos que esos adelantos están ofreciendo.

La fotografía digital, Internet y los dispositivos móviles han transformado en un tiempo muy corto nuestras vidas y dentro de ellas a la fotografía y la imagen en general, que cada vez ocupa un espacio más importante. Por poner un ejemplo gráfico, la gran mayoría del contenido online es visual. Y por poner otro, hoy no solo todo el mundo saca fotos, sino que cada vez son más las máquinas que también lo hacen incluso de manera autónoma. A pesar de que la fotografía ya se popularizó y hasta cierto punto democratizó cerca del cambio de siglo anterior, la implantación masiva que estamos viviendo hoy no tiene precedentes.

Pero si nos centramos exclusivamente a la escena de la fotografía de autor (no quiero dejar de señalar que hay otros campos de la fotografía y la imagen en los que todos deberíamos fijarnos más) hay varios hitos que se pueden apuntar. El primero es la superación de la idea de la fotografía como herramienta destinada única y exclusivamente para la representación objetiva del mundo que nos rodea. Eso ha liberado tanto al medio como a los propios autores de un encorsetamiento que había limitado muchísimo la evolución del medio. Pero al mismo tiempo ha derivado en un vuelco hacia la idea de la fotografía como herramienta para la expresión del mundo interior, lo que Szarkowsky en su día llamó "fotógrafos espejo". Mucho me temo que aún no nos hemos dado cuenta de que la posibilidad de utilizar de manera poética, simbólica o metafórica la imagen para hablar de nosotros mismos tampoco es ya un campo exclusivamente de aquellos que tienen como oficio practicar la fotografía. Por poner un ejemplo, cualquier cuenta de Instagram es en mayor o menor medida una herramienta de expresión personal. El éxito que tenga en este o aquel circuito depende de los condicionantes de dicho circuito (estéticas o temáticas dominantes, condicionantes derivados de la escala social, el lugar de nacimiento, el género o la edad, la red de contactos etc.), pero la expresión simbólica por medio de la imagen es hoy una práctica masiva.

Otro de los grandes cambios es la comunicación, tanto en relación a la información a la que podemos acceder, como en las comunidades que se pueden construir. En el caso español ha sido muy importante porque en cosa de una generación hemos pasado de depender de casos en los que solo había una persona que sabía inglés, que podía viajar y/o comprar libros para alimentar a toda una escena, a que la mayoría de los integrantes de esa escena lo puedan hacer de manera individual. La mejora en las comunicaciones ha ayudado a generar una escena al margen de las instituciones por medio de colectivos, editoriales, blogs, escuelas y todo tipo de iniciativas independientes que por fin han conseguido alcanzar la escena internacional y que ahora esas mismas instituciones empiezan a reconocer. Es decir, no solo se han utilizado con éxito las nuevas posibilidades de comunicación para cohesionar y crear una escena, sino también para darla a conocer dentro y fuera de nuestras fronteras políticas.

Por último la digitalización de la sociedad ha impactado directamente en el medio. Por un lado ha traído consigo nuevas formas y estéticas derivadas de la nueva construcción imagen y su unidad mínima (el pixel). Hemos pasado de una fotografía predominantemente impresa ya sea en libros y revistas como en copias, a una imagen predominantemente inmaterial, online. Curiosamente esto ha propiciado algunos movimientos que investigan en una imagen tanto objetual (escultórica) como instalativa (creando espacios conformados por imágenes), en una especie de efecto rebote ante la intangibilidad de la fotografía con la que nos relacionamos hoy.

Por otro los procesos de producción, distribución y visualización o consumo también se han transformado totalmente, al mismo tiempo que su implantación se ha masificado. Aunque no todas las vertientes profesionales de la fotografía hayan recibido el golpe al mismo tiempo ni en la misma medida, es innegable que la transformación es profunda también en el ámbito de la fotografía de autor, donde por una serie de razones que me alargaría demasiado en explica, una a priori extraña pareja como son el libro de fotografía + Internet se han convertido en una herramienta y espacio de experimentación muy importante.

En cuanto a las cuestiones y géneros que se practican, sin abandonar totalmente ninguna de las anteriores, se intuye un giro hacia prácticas más metafotográficas o metavisuales. Trabajos en los que dando por superado el uso de la fotografía como herramienta de representación ya sea del mundo interior o exterior del autor/a, se cuestiona a la propia imagen. Todo apunta a que del mismo modo que durante las vanguardias históricas la pintura se liberó de la labor de la representación (gracias en gran medida a la ola democratizadora de la fotografía) y pudo empezar a explorarse a si misma por medio de diferentes movimientos no figurativos, la fotografía empieza hoy a liberarse también de ese cometido como herramienta de translación de la realidad, para empezar preguntarse qué es, como es y para qué se utiliza. De este tipo de planteamientos se derivan tanto trabajos que exploran nuevas estéticas por medio de la abstracción, como otros que investigan y apuntan hacia los usos que desde todos los ámbitos de la sociedad (compañías privadas, gobiernos, máquinas, la ciudadanía, grupos extremistas y un interminable etcetera) hace de esa imagen operacional, que como decía Harun Farocki son "imágenes que no representan un objeto, sino imágenes que forman parte de un operación".

Jon4

Has decidido incluir en el libro los comentarios que los lectores te dejaban en tu blog y que sin duda enriquecen los contenidos que publicaste. Como profesor que eres, me interesa saber tu opinión acerca de las posibilidades que brindan los textos online y su capacidad de ser trabajados por diferentes personas.

¿Crees que la digitalización ha permitido como se suele decir, debates más abiertos y por ende más ricos en contenido, o finalmente tan solo ha aportado mucho ruido?

Mi experiencia con el blog no pudo ser más positiva en ese sentido. Como se puede leer tanto en el blog como en el libro (y como no me he cansado en repetir) hay posts en los que el contenido más interesante no está en mi texto, sino en la conversación que se abría a continuación. Es verdad que se genera ruido, pero creo que ese ruido nos obliga a agudizar el oído y a desarrollar un criterio propio, cosa que a día de hoy creo que es fundamental.

Siguiendo con el símil musical, ¿que preferimos una ciudad con un solo concierto al año de una banda que no podemos escoger tocando en el escenario ideal con el mejor sonido posible o un festival diario, con los posibles inconvenientes de gente y mal sonido que tienen, pero en el que podemos escuchar a la banda que más nos apetece en cualquier momento e incluso interactuar con ellos, componer una canción juntos o incluso contar con un escenario también para nosotros? Puedo entender a los que prefieren al único concierto anual en el contexto óptimo, pero personalmente me atrae más la apertura de posibilidades, el acceso al contenido, la conectividad, lo colaborativo...

Jon6

Viendo todo lo que escribes, no tengo ninguna duda de que también leerás, y mucho, sobre fotografía contemporánea dentro y fuera de nuestro país.

¿Cómo ves la situación de la fotografía dentro de los medios de comunicación generalistas así como en los más focalizados alrededor de la fotografía en España? ¿Hay algo que eches en falta?

A pesar de que la fotografía ha contado con practicantes muy comprometidos y activistas que han hecho mucho por su reconocimiento, a nivel estatal ha ocupado y ocupa un lugar muy marginal tanto en los medios de comunicación, como en el la esfera cultural. Obviamente todo depende con qué países nos comparemos, pero como otro activista más del medio, creo firmemente en sus oportunidades y peligros, y por eso creo que debemos compararnos a países como por ejemplo Francia donde su posición está muchísimo más asentada y su conocimiento y reconocimiento es mucho más amplio. El poco espacio que ocupa en los medios generalistas estatales da cuenta de ello.

En cuanto a los medios especializados en fotografía, la gran mayoría se ocupan de sus practicantes más geeks, gente más interesada en tecnología y herramientas que en las imágenes en sí mismas. Después hay otro escalafón para la fotografía aplicada, la fotografía que tiene un fin comercial, un amplio abanico que puede incluir desde la fotografía de moda hasta la de bodas o naturaleza. La fotografía de autor suele ocupar uno de los últimos escalafones, cosa que tiene sentido ya que se trata de un tipo de trabajos en los que la innovación y la experimentación forman parte de su ADN. No es fácil introducir lo nuevo a un público amplio y ya sabemos que los medios de comunicación necesitan hoy más que nunca de un público que los haga económicamente viables.

Aunque ha habido algunos intentos de crear medios de calidad y de publicación regular especializados en fotografía contemporánea desde España, ninguno ha conseguido asentarse ni perdurar como otros ejemplos internacionales que se me ocurren como pueden ser FOAM o Aperture. Supongo que no es casualidad que en ambos casos cuentan con una fundación en la que de algún modo u otro se apoyan.

Hace un par de años echaba mucho en falta una revista, pero creo que era una sensación vinculada a una falta de representación generacional que otra cosa. Y ese paso se está dando, como decía antes incluso desde las propias instituciones. Hoy en día quizás me gustaría poder contar con publicaciones periódicas con criterios o líneas editoriales relacionadas con la imagen más ajustadas y afiladas. No tanto de divulgación, sino de opinión, reflexión y debate. Lamentablemente creo que le pido peras al olmo, porque no sabría cómo hacer económicamente viable algo así.

Jon1

Además de la docencia y la escritura, la fotografía como actividad también tiene un peso importante en tu vida. Has desarrollado un trabajo personal en el que a través de diferentes proyectos cuestionas la identidad del hombre contemporáneo. Tu último trabajo que giraba en torno al clásico acto de hacerse un retrato con un famoso ha tenido bastante repercusión.

¿Estás trabajando ahora en un nuevo proyecto fotográfico? ¿Nos puedes dar alguna pista?

Ahora mismo estoy trabajando formando equipo junto a Jordi Mitjá e Ingrid Guardiola en Terra-lab, un proyecto en el que participan una treintena de autores/as con el que se pretende ampliar el imaginario visual del territorio catalán.

De manera individual tengo varias cosas pendientes para desarrollar por falta de tiempo, ya que entre las clases en EFTI y en IDEP, los proyectos de comisariado y gestión cultural que llevo a cabo de manera independiente en proyectos como DONE en colaboración con la Fundación Fotocolectania y de manera colectiva junto a mis compañeras Monica Sanchez, Gema Darbo y María Canudas en Widephoto y las investigaciones teóricas en las que ando trabajando desde hace algún tiempo, no tengo tiempo para más. Pero conociéndome estoy seguro que mis próximos trabajos girarán de alguna forma alrededor de los usos que se la dan o se han dado a la imagen...espero poder ponerme a ello cuanto antes!

Web oficial | Jon Uriarte

Blog | En Bruto

Copia del libro | Contactar con el autor

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