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Un viaje con destino a la fotografía profesional

Un viaje con destino a la fotografía profesional
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¿Cómo me convierto en profesional de la fotografía? ¿Os suena esa pregunta? Seguramente la habéis visto repetida cientos de veces en foros fotográficos y es posible que hasta tú la hayas formulado alguna que otra vez. Podríamos decir, sin temor a alejarnos mucho de la realidad, que estamos ante la pregunta del millón.

Motivos para que la pregunta se reproduzca indefinidamente habrá muchos; el primero y más obvio es que no existe una respuesta única, clara y concisa que resuelva el dilema. Ayuda igualmente el gran número de aficionados a la fotografía y el que la belleza de esta afición nos nubla la vista a la hora de imaginar los lunares inherentes a cualquier vida profesional. Hoy hablamos con tres profesionales de la fotografía que nos van a contar un poco cómo les fue en ese tránsito entre la afición y la profesión.

Para esta charla a tres bandas contamos, como digo, con profesionales que hace, relativamente, poco tiempo dieron el complicado salto a la profesionalidad. Vicente Alfonso, Carlos Cazurro, quien está contestando estos días a vuestras preguntas en XatakaFoto Respuestas y Tony Romero son quienes hoy nos contaran como vivieron el cambio. Sin más preámbulo comenzamos con la entrevista.

Cuando disteis el paso de aficionado a profesional… ¿lo hicisteis porque no os veíais haciendo otra cosa o por probar a convertir vuestra pasión por la fotografía en una salida laboral?

Vicente: Por lo segundo. Hay una frase que dice “trabaja en lo que realmente ames y no trabajarás ni un solo día de tu vida”.

Carlos: Ni lo uno ni lo otro. Si te digo la verdad, no fui consciente de que estaba dedicándome a ello profesionalmente hasta que ya estaba metido de pleno en ello. En mi caso ha ido llegando despacio, sin que yo lo estuviera buscando.

Tony: Actualmente compagino mi trabajo de director de arte con la fotografía. Aunque cuando di el paso y decidí dedicarme profesionalmente a la fotografía, supe realmente que era a lo que me quería dedicar. En un futuro cercano no me veo haciendo otra cosa.

VicenteAlfonso2

Es necesario contar con el respaldo de un buen equipo para ofrecer un trabajo profesional. ¿Es obligado invertir al principio en un equipo adecuado al tipo de fotografía que quieres hacer o se empieza haciendo fotografia hasta donde nuestro equipo nos permite y a partir de ahí adquirir el equipo?

Vicente: Depende del trabajo. Cuando mejor sea el equipo del que dispongas, más facilidades tendrás para entregar algo de calidad. Yo he ido ampliando equipo en función de las necesidades.

Carlos: Bueno, supongo que en este punto habrá muchas opiniones y todas serán igual de buenas. En mi opinión (y experiencia), se pueden hacer trabajos profesionales con una compacta de 300€. El equipo te dará más o menos flexibilidad a la hora de afrontar uno u otro encargo pero la foto siempre la harás tú.

Lo único que tienes que tener bien medido es lo que puedes sacar de él; conocer sus ventajas y sus limitaciones y afrontar el trabajo en consecuencia… ¡O rechazarlo! Que siempre es mejor no hacer algo que aceptarlo y hacerlo mal a sabiendas de que no vas a poder hacerlo bien.

Tony: Contestando a la primera pregunta, creo que para ofrecer un servicio profesional se debe contar siempre con las mejores herramientas. Tener un buen equipo te da la seguridad de que tu trabajo tendrá mucha más calidad.

Con respecto a si invertir o no al principio, es una decisión muy personal y depende de las posibilidades de cada uno, así como la mentalidad y la forma de emprender. Yo, personalmente, soy de la opinión de invertir al principio. Un buen cuerpo y mejores ópticas te permiten enfrentarte con mucha más seguridad a un comienzo ya de por si bastante difícil, además puedes ofrecer resultados mucho más profesionales y con mayor calidad.

siempre es mejor no hacer algo que aceptarlo y hacerlo mal a sabiendas de que no vas a poder hacerlo bien

La superespecialización en la fotografía es cada vez más comun y ya no es raro encontrarse con profesionales que solo trabajan bodas o un tipo de producto muy concreto. ¿Estais haciendo lo que pensabais que haríais o es el mercado el que acaba llevándote por los distintos campos de la fotografía?

Vicente: De todo un poco, no es fácil especializarse en un campo y vivir solo de él. Hay ramas en las que es más fácil entrar y otras que por mucho que quieras, es posible que nunca entres. Al menos, siempre que sea fotografía, se disfruta de una u otra forma.

Carlos: Cada uno pondrá sus limitaciones yo, por ahora, prefiero no hacerlo. Trato de evitar algunas cosas pero a veces me toca hacer cosas que no me gustan para poder financiarme cosas que me gustan. En cualquier caso, no descarto nada de entrada y procuro divertirme y aprender en cada trabajo. Fundamentales para mí estas dos cosas y perfectamente compatibles con cada trabajo: divertirme y aprender.

Tony: En mi caso, tenía claro que iba a enfocar mi trabajo hacia los reportajes de boda de calidad y con un estilo muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver. Me gustaría hacer solamente este tipo de fotografía pero de momento y empezando en este sector, la situación actual me pide dedicar parte de mi tiempo a books, retratos y reportajes corporativos, aunque siempre intento dejar patente mi estilo en todos estos trabajos.

Dedicándote sólo a lo que realmente quieres hacer consigues una especialización mucho mayor. Dedicas más tiempo y esfuerzo en aprender y perfeccionar tu estilo, con lo que al final consigues ser mejor profesional y se nota en los resultados y, por supuesto, en la satisfacción de tus clientes.

TonyRomer

La competencia, a veces desleal, es cada vez mayor, ¿es fácil mantener un estilo personal aunque resulte menos comercial y seguir siendo rentable? ¿O directamente hay que aspirar a ello, a no caer en la vulgaridad?

Vicente: El estilo propio sólo sirve cuando te contratan por tus fotos, porque han visto tus trabajos y quieren que le hagas lo mismo. Con el tiempo, va sucediendo. Aún no llevo el suficiente para ver el progreso.

Carlos: La competencia no es algo que me preocupe porque, si lo miramos desde el otro lado, yo mismo soy competencia de los demás. Así no me como la cabeza con eso. A mí personalmente, la competencia me sirve para motivarme, fascinarme con los trabajos de otros, aprender formas de contar historias diferentes y ser consciente de que todavía tengo mucho que mejorar y me queda mucho por aprender. No tarifico en función de los precios de los demás (que ni se, ni me interesan) si no en función de lo que yo considero que vale lo que voy a hacer.

Mantener el estilo y caer en la vulgaridad son conceptos totalmente compatibles, por cierto. xD

Tony: Esta es igualmente una decisión de cada fotógrafo. Yo tengo claro lo que hago y cómo lo hago. Creo que tengo un estilo y una firma bastante definidos y que enfrenta opiniones casi por igual. Con esto quiero decir que creo que se puede hacer un trabajo comercial sin renunciar a tu propio estilo. Lo importante es saber encontrar tu sitio, tu tipo de cliente y centrarte en ello.

La competencia siempre es buena, hace que no te duermas y que sigas mejorando día a día. En cada trabajo intentas superarte a ti mismo para no perder el dinamismo y frescura que caracterizan esta profesión.

¿Antes de fotografiar en solitario asististeis a otro profesional? ¿Considerais que es un paso obligatorio para entrar con ciertas garantías o las garantías en este mundo no existen?

Vicente: Hay gente que hace buenos cursos, otros asisten, otros empiezan de cero… La única diferencia, es que siempre se tarda más en aprender por tu cuenta y sueles llevarte más palos. Pero al cabo de unos años, todos llegamos al mismo punto.

Carlos: En mi caso, no. Y supongo que eso contesta a la segunda pregunta. :)

Tony: Tuve la oportunidad de trabajar como segundo fotógrafo durante un breve período de tiempo y, la verdad es que no tuve la suerte de ampliar demasiado los pocos conocimientos que tenía, ya que había bastante secretísimo en torno a la forma de trabajar que tenían en el estudio.

No lo veo como un paso obligatorio, es más, creo firmemente que la mejor forma de aprender es practicando por tu propia cuenta, buscando en la red referencias y viendo trabajos de otros fotógrafos. Practicar, practicar y más practicar. Una vez que hayas aprendido la técnica y tengas la soltura necesaria, sólo queda definir y pulir tu estilo.

Vicente Alfonso

Cuando se empieza desde cero y con el fin de conseguir experiencia y un archivo fotográfico propio es habitual recurrir a trabajos gratuitos. ¿Lo recomendáis? ¿Cuándo es el momento de parar y empezar, de verdad, la andadura profesional?

Vicente: No he sido muy partidario de regalar mi trabajo, aunque depende de para que sea y su uso. Hay que tener mucho cuidado, pues puede acabar afectando a tu negocio si luego quieres ponerte un precio.

Carlos: ¡Pregunta complicada, pardiez! ¡Recomendar que se acepten trabajos gratuitos es recomendar que otros hagan trabajos gratis y se los quiten a los profesionales! xD

Obviamente, como profesional, no los recomiendo pero como aficionado los comprendo. En cualquier caso, yo no recomendaría a nadie que trabajara de gratis por tres sencillas razones:
a) por amor propio
b) porque ese trabajo le va a repercutir de alguna forma al cliente, ya se porque use
esas imágenes en folletos, posters, revistas…
c) porque cualquier trabajo, a ti te va a suponer un gasto mínimo de tiempo y equipo. Además, yo soy de los que opinan que, si el otro gana, tú también deberías.

Tony: Es bastante aconsejable recurrir a intercambios, pero sólo hasta que se tenga un portafolio con un mínimo de trabajos preparados para mostrar a futuros clientes. Los intercambios pueden dar lugar a caer en una dinámica de hacer siempre lo mismo. Lo importante es saber cuando parar y valorar nuestro trabajo de forma que podamos recibir la oportuna compensación económica.

En mi caso ya casi no realizo intercambios, a no ser que la propuesta sea realmente innovadora y que, por supuesto, aporte más valor a mi portafolio de trabajos actual.

A la hora de presupuestar un trabajo, ¿seguís unos baremos establecidos o varía en función del cliente, el tipo de trabajo, el tiempo que llevará, la dificultad…?

Vicente: Varía muchísimo. Para ciertos trabajos puntuales se tiene un precio más o menos estipulado, pero siempre surgen trabajos que tienes que presupuestar aparte.

Carlos: En mi caso, no tengo un baremo mínimo pero sí un máximo. El mínimo (y lo
saben muchos para los que he trabajado) es cubrir gastos: si el trabajo es divertido o me interesa, procuro no perder dinero al llevarlo a cabo, aunque muchas veces no me ha importado perderlo si he podido volver satisfecho con las fotos que he hecho. Lo que sí que tengo claro es que igual de importante que tener un mínimo es tener un máximo y no cobrar más de lo que yo considero que está bien pagado.

Tony: Suelo tener precios base establecidos con antelación o previos a una nueva temporada. No obstante, siempre intento que mi trabajo sea lo más flexible y personalizado posible para que el cliente quede totalmente satisfecho. La intención personalizar al máximo en función al tipo de trabajo, tipo de cliente, duración, etc. para no “obligar” al cliente a pagar por algo que no quiere o no necesita.

la mejor forma de aprender es practicando por tu propia cuenta, buscando en la red referencias y viendo trabajos de otros fotógrafos. Practicar, practicar y más practicar

“Soy fotógrafo” da un toque de distinción importante pero ¿qué me decís de “soy autónomo”?

Vicente: Creo que la palabra fotógrafo se ha devaluado con el tiempo. Ahora si dices que eres fotógrafo, te suelen preguntar por tu trabajo real. Al final siempre tienes que especificar que eres profesional o autónomo.

Carlos: No entiendo por qué dices que “soy fotógrafo” da “un toque de distinción importante”. Tampoco lo comparto. Precisamente soy poco partidario de los que van por ahí luciendo palmito y presumiendo de ser fotógrafo, tanto mientras trabajan como cuando no. El fotógrafo nunca debería ser el protagonista en ninguna escena, sino un observador silencioso. Para que te hagas una idea, el halago más bonito que me han dicho nunca ha sido una persona de la organización de un festival, después de cuatro días haciendo fotos de todos los eventos y presentaciones, que me soltó un “¿y tú quién eres?” que casi se me saltan las lágrimas.

Sea como sea, fotógrafos hay muchos y la inmensa mayoría no son profesionales. La única diferencia es que los autónomos pagamos seguridad social e impuestos para poder decir que nos dedicamos a ello profesionalmente, aunque seamos peores fotógrafos que muchos de ellos. “Profesional”, en la mayoría de los casos, no significa mejor; “profesional” significa que te puedo hacer una factura por el trabajo y que es bastante posible que te lo haga mejor que cualquier persona que te encuentres con una cámara por la calle.

Tony: Hay fotógrafos que por el hecho de estar empezando no les es rentable el tener que pagar la cuota de autónomos. Pero está claro que si quieren dedicarse profesionalmente a la fotografía, deben pensar en regularizar su situación como autónomos para poder evitar males mayores a la larga con la administración pública.

TRomero
Tony Romero. Pasarela Cibeles Madrid Novias 2011

Una vez que la cámara se ha convertido en vuestra herramienta de trabajo, ¿preferís aparcarla en vuestro tiempo libre o seguís participando en concursos y exposiciones?

Vicente: Antes sacaba la cámara de paseo en cualquier ocasión, ahora no. Cuando trabajas de ello realizas muchas más fotos que cuando sólo era afición (y más nos vale que así sea). Por lo que cuando tengo un rato libre, ya no apetece cargar con un equipo tan pesado.

Eso no quiere decir, que no me apetezca a veces comprar un equipo más ligero para esos días que sales a dar una vuelta, como la hermosa Fuji X100 (aunque es muy cara).

Carlos: Sigo haciendo fotos igual que antes pero quizá de una forma mucho más selectiva. Ya no salgo a hacer fotos por hacer fotos casi nunca, ahora procuro buscar un tema y tratarlo de una forma más completa de la que solía tratar antes a mis fotos.

Tony: Me gusta la fotografía y creo que nunca lo veré como trabajo estrictamente hablando. Esta claro que hay que saber diferenciar y saber separar, pero desde luego si mi tiempo libre se trata de vacaciones, dudo mucho que no lleve la cámara encima para inmortalizar esos recuerdos. Si en mi tiempo libre hago alguna actividad en la que pueda llevar mi cámara, ten por seguro que la llevaré conmigo.

¿Cómo gestionais las fotografías que compartís en internet? ¿Usáis licencias permisivas que pueden repercutir positivamente en temas de publicidad o preferís protegerlas para posibles ventas?

Vicente: En mi web tengo las fotos sin ningún tipo de firma. Si alguien quiere quitarte una foto, lo hará sin problema, otra cosa es que la use para un fin comercial o que no me parezca apropiado y le pille.

No me gustan que usen mis fotos sin consentimiento y si es para un fin comercial, no las cedo de forma gratuita. Vivo de ello, no puedo regalar mi trabajo.

Carlos: En principio las fotos las subo a Internet bajo licencia copyright pero invito a todo el mundo que quiera usarla de forma gratuíta y sin ánimo de lucro a que se ponga en contacto conmigo. Casi siempre estoy encantado de ceder la fotografía a cambio de un enlace pero me gusta tener a mí el control antes de cederla. Es una especie de Creative Commons pero pasando primero por mí.

Tony: Las imágenes que comparto en Internet suelen llevar siempre marca de agua y obviamente para ser publicadas en cualquier medio, siempre pido la cita al autor.

No creo en la venta de imágenes. Hace muchos años quizás era rentable, pero hoy en día no lo veo ni siquiera como un sobresueldo. Por esto, cuando comparto mi trabajo en la red, suelo utilizar licencias de Creative Commons para casi todas mis imágenes.

El fotógrafo nunca debería ser el protagonista en ninguna escena, sino un observador silencioso

Hablando de internet…hoy se puede considerar a La Red como una herramienta imprescindible para la promoción. ¿Consideráis fundamental dominar la web y las redes sociales? Supongo que no olvidáis la promoción tradicional cómo las tarjetas de visita, ¿cuántas lleváis normalmente con vosotros?

Vicente: Internet es fundamental para la fotografía. Un despacho sólo te da a conocer por la zona, internet te da a conocer a nivel mundial. Creo que poco más hay que añadir.

También es fundamental conocer a gente, y por eso siempre llevo conmigo tarjetas de visita de dos tamaños diferentes (al menos 10 de cada).

Carlos: En mi caso, el fotoblog ha sido mi mejor comercial. El 90% de mi trabajo como fotógrafo me ha llegado a partir del fotoblog pero, dejando a un lado lo profesional, también me ha permitido conocer a un montón de gente (aficionados a la fotografía en su amplia mayoría, para qué lo vamos a negar) de la que he aprendido muchísimo y con la que he pasado (y sigo pasando) muy buenos ratos. Es por eso que me gusta dejar siempre claro que no soy fotógrafo, soy fotobloguer. Después sí, se han sumado las redes sociales, sobre todo twitter y facebook), en las que intento que se me vea cómo soy. Para lo bueno y para lo malo. Puede parecer una tontería pero para mí es tan importante que el que me contrata sepa qué tipo de fotografías hago como que tenga acceso a saber qué tipo de persona soy. No sé si me explico. También me han ayudado mucho a lanzar nuevos trabajos, mover alguna que otra iniciativa o a preparar reportajes.

Tarjetas de visita… yo diría que no llevo casi nunca. Para bien o para mal, mi padre me proporcionó la mejor herramienta de marketing de la que dispongo y hago uso de ella constantemente: “Cazurro” no es un apellido que deje indiferente y “cazurro.com” no es una página que se olvide cuando la dices. Si puedo apoyar esa recomendación verbal con una tarjeta, pues bienvenida sea, pero no suele hacer falta.

Tony: Internet es una herramienta muy poderosa a la hora de promocionar tu trabajo y conseguir que tus posibles clientes te conozcan. Pero hay que tener en cuenta que el mismo poder que tiene la Red para promocionarte, lo tiene para hundirte, por lo que hay que tener mucha atención a lo que compartes y en donde lo compartes.

La red es una especie de termómetro, si la sabes leerla podrás saber en todo momento si vas por buen o por mal camino.

Las tarjetas de visita no pueden faltar jamás. Nunca sabes dónde puede surgir una oportunidad de conseguir un cliente, es por esto que siempre hay que llevar unas cuantas encima.

Cazurro
Carlos Cazurro. Staff del Festival Internacional de Cine de Animación de Catalunya

¿Qué importancia tiene el contar con unos buenos contactos que puedan ayudar en los primeros pasos? ¿Tiráis mucho de ellos?

Vicente: Yo no he tenido esa suerte, por lo que mi carrera como fotógrafo está siendo lenta pero evoluciona positivamente. Es duro, pero la satisfacción que da trabajar y vivir de lo que te gusta, no tiene precio.

Carlos: Siempre es importante tener a alguien que confíe en ti al principio y te empiece a encargar cosas para que puedas coger soltura en campo. No afrontas de la misma manera un trabajo que estás haciendo para ti que un trabajo que estás haciendo para otro. Y aprender a manejar esa responsabilidad, coger confianza, establecer dinámicas y crear hábitos de trabajo es muy importante para luego ganar tablas y hacer que un cliente que no te conozca confíe en ti cuando te llegue, te diga lo que quiere y te pregunte cómo lo harías.

Tony: Hoy en día, los contactos son esenciales para cualquier actividad o negocio. Tanto si estás empezando como si ya te has consolidado como fotógrafo, los contactos juegan un papel muy importante, sobre todo si les gusta tu trabajo, ya que hablarán bien de ti e incluso te recomendarán a sus propios contactos.

Y por último, para acabar, ¿qué le diríais al/la fotógraf@ aficionad@ que sueña con dar el paso pero no acaba de atreverse?

Vicente: Es complicado al principio que alguien apueste por ti, todo son obstáculos y no se ve un mínimo futuro, pero la vida sólo se vive una vez.

Carlos: Yo no soy quién para dar consejos y menos de este tipo. A mí las cosas me han venido sin buscarlo y me considero muy afortunado… pero soy consciente de que muchos de los que estén leyendo esto son mucho mejores fotógrafos que yo y harían fantásticos trabajos de fotografía si se pusieran a ello. Supongo que la base sobre la que hay que construirlo todo está en conocer tus limitaciones (y las de tu equipo) y en la confianza que tienes en ti mismo para hacer las cosas bien y sin nada que envidiar a lo que hacen otros pero siempre sin olvidar que hay muchos que lo podrían hacer, o lo hacen, mucho mejor que tú.

Tony: Que si realmente siente que su vocación es la fotografía, que dé el paso y tenga confianza en si mismo. Que busque su estilo, que pruebe a romper moldes y que jamás se dé por vencido.
En el camino se encontrará todo tipo de obstáculos, pero si lucha por superarlos, al final ese esfuerzo se verá recompensado.

Hasta aquí esta entretenida charla con estos tres grandes profesionales de la fotografía a los que agradecemos la participación desinteresada en este artículo que esperemos pueda ayudar a decidirse a esos aficionados que están a punto de dar el paso, ¿eres tú uno de ellos?.

Fotos | Carlos Cazurro (Cabecera) | Vicente Alfonso | Tony Romero

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