Antoni Arissa, probablemente la mejor exposición de PHotoEspaña 2014

Antoni Arissa, probablemente la mejor exposición de PHotoEspaña 2014
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Lejos de la afluencia de público que supuso la rueda de prensa, necesitaba visitar de nuevo esta exposición con calma, para re-descubrir a su autor, para volver a ver sus fotos, para empaparme de la luz que emanan sus imágenes, para zigzaguear entre los pasillos de una muestra que si no la mejor, sí es una de las candidatas a proclamarse, en mi listado de este año, como una de las mejores de la oferta de PHotoEspaña 2014. Arissa. La sombra y el fotógrafo. 1922-1936.

La razón la fundamento en que nos da a conocer a un fotógrafo de esos que llegan, que nos hace sentir. Es muy bonito pasear por la sala del Espacio de la Fundación Telefónica y escuchar las impresiones de la gente, ver cómo cala, cómo emociona. En aquella rueda de prensa contamos con la explicación de los comisarios de la muestra (Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat), además de con las hijas y nietas del autor, esta vez sólo estaban las fotos, esperándome, llamándome entre susurros, para llegar a conocer a Antoni Arissa, aquel que dominó el pictorialismo y las vanguardias.

Comienza la muestra con un autorretrato de Antoni Arissa, enmarcado en un paisaje y con una luz que ya nos da pistas de esa creatividad y ojo para el buen hacer fotográfico. Ello nos conduce a su primera etapa, la de sensaciones pictorialistas, la de campesinos retratados bellamente, la de paisajes íntimos, desenfocados.

Muchas de estas primeras imágenes ya empiezan tocando nuestra fibra. Estéticamente son muy bellas, técnicamente nos asombra la utilización de las luces y sombras, dejando zonas en penumbra y eligiendo aquello que sí quería mostrar, conduciendo nuestra mirada hacia ello. La luz, quizá el elemento más característico de su obra, le acompañó también en la etapa vanguardista, más interesado en los nuevos objetos de modernidad pero sin abandonar ese sello de identidad. Planos holandeses, encuadres casi imposibles, juegos más pronunciados de sombras, investigación creativa al fin y al cabo.

Más que fotos en la exposición de Arissa

Es imposible quedarme con una sola fotografía de la muestra por lo admirable de su modernidad. En muchos momentos me decía a mí misma que algunas imágenes eran dignas de haber ganado concursos y no me equivocaba, en la vitrina dispuesta hacia el final de la exposición se nos muestra un diploma donde se le galardonaba con el segundo premio en un concurso. También podemos encontrar un pequeño álbum familiar, donde jugaba con pequeñas impresiones utilizando plantillas, o donde vemos sus publicaciones en la estupenda revista "El proceso fotográfico".

No quiero dar pistas sobre las fotografías que os podéis encontrar, se hace más bello ir descubriéndolas a su paso. Lo que sí recomiendo es visitar la muestra, si podéis, a medio día, donde la afluencia de público es menor, para así asistir a una comunión con sus imágenes. Quizá mis palabras hacia su obra sean exageradas, pero cuando te ves reflejado en un autor, más cuando su etapa creativa se centró en los años 20-30 del siglo pasado, la objetividad se pierde para dejarse llevar por la luz, su luz.

Para quienes queden prendados, el catálogo de la muestra se hace indispensable. No dejéis de verla. No todos los días se conoce la obra de uno de nuestros mejores representante de la corriente Nueva Visión que imperó en Europa. Hasta el 14 de septiembre en el Espacio de la Fundación Telefónica.

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