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Fujifilm X-Pro3, toda la información y toma de contacto sobre la cámara que supone el regreso al mundo clásico
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Fujifilm X-Pro3, toda la información y toma de contacto sobre la cámara que supone el regreso al mundo clásico

HOY SE HABLA DE

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El otoño fotográfico viene fuerte. Una de las sorpresas (aunque los rumores revelados por muchas páginas han adelantado muchas cosas) ha sido la presentación hoy de la nueva Fuji X-Pro3, la nueva versión de la cámara más clásica del universo Fuji que tanto ha contribuido a cambiar la fisonomía de las cámaras actuales. Estamos ante una cámara para los nostálgicos, para los clásicos y sobre todo para los fotógrafos que seguimos pensando que las cámaras no deberían ser ordenadores en potencia.

La presentación a la prensa fue en Foto Colectania, uno de los lugares mágicos para la fotografía que podemos encontrar en la ciudad de Barcelona. Tuvimos que firmar un NDA, pero no hizo falta. Sabíamos lo que íbamos a ver. Solo nos quedaba tocarla.

Ilce 7rm4 70 Mm Iso 400 1 3 Seg En F 4 5 Fuji X-Pro3

Estamos ante un canto al pasado. La característica más llamativa es que en la parte trasera el monitor está escondido y para verlo tenemos que desplegarlo sobre una bisagra situada en la parte inferior del cuerpo. Es imposible integrarla en el cuerpo para ver las fotos. Queda al aire cuando se abre. Lo único que se ve es una pequeña pantalla TFT que simula el cartón que poníamos los más viejos para recordar qué película llevábamos cargada.

Ilce 7rm4 61 Mm Iso 400 1 3 Seg En F 5 0 La famosa pantalla

Por lo demás encontramos lo mismo que esperamos de la serie Pro. El famoso y único visor híbrido situado en el extremo para poder trabajar como se hace con las míticas Leica de telémetro y un cuerpo que rezuma por todos lados aires clásicos. Es uno de los equipos más pensados para el fotógrafo de los tiempos pasados que podemos encontrar en el mercado. Y el hecho de esconder la pantalla profundiza más este concepto.

Como podemos ver en el siguiente cuadro es una cámara que lleva el mismo sensor X-Trans de 26,1 MP y procesador X-Processor 4 de la Fuji X-T3 y la X-T30. Y todo en un cuerpo con partes de titanio que presenta hasta tres acabados distintos. Dos de ellos con el acabado DuratectTM que le confiere una durabilidad extrema.

Ilce 7rm4 70 Mm Iso 400 1 10 Seg En F 2 8 El visor híbrido

Tiene un visor híbrido mejorado de 3,69 millones de puntos que es capaz de reproducir hasta el 97% del espacio sRGB y un nuevo sistema de AF con una sensibilidad de -6 EV que permite enfocar en situaciones de muy poca luz y que por primera vez (en esta gama) permite ajustar el rango de distancia para acelerar el enfoque en muchas situaciones.

Además permite nuevos estilos de imagen, perfiles o simulaciones de película que convierten a esta cámara en una seria candidata para trabajar solo con archivos jpeg. La mayoría de las configuraciones permiten ajustar de tal modo el archivo que podemos decir que no hace falta el RAW. Es algo muy radical decir esto, pero durante la presentación se repitió varias veces. La fotografía sale terminada.

Sensor

23.5mm×15.6mm (APS-C) X-Trans CMOS 4 con 26,1 MP

Montura

X mount

Pantalla

LCD de 3" con 1,62 MP

Visor

Híbrido: OLED de 0,5" con 3.69 MP con una cobertura de 100% y óptico con una cobertura del 95%

Sensibilidad

ISO 160-12800

Formato de grabación (audio y vídeo)

MOV con compresión MPEG-4 AVC/H.264 Audio: Linear PCM DCI 4K(4096×2160) a 29.97p/25p/24p/23.98p 200Mbps/100Mbps

Batería

NP-W126S Li-ion (370 fotografías)

Tamaño y peso

140.5mm × 82.8mm × 46.1mm 497g (con batería y tarjeta)

Precio

Black: 1899€ Versiones Duratect Black y Silver: 2099€

Es una cámara que mejora notablemente a la versión anterior. El sistema de enfoque es más rápido y preciso en situaciones de poca luz y por supuesto, como la mayoría de las cámaras actuales cuenta con el famoso seguimiento al ojo para no perder ni un retrato. Puede disparar hasta 11 fps y permite unos ajustes tan finos en cualquier simulación de película que permite afinar el jpeg hasta límites insospechados.

Diseño y ergonomía de la Fuji X- Pro3

Es una cámara para amar u odiar. No hay término medio. Le encantará a los fotógrafos clásicos que se resisten a abandonar sus viejos cuerpos analógicos (todavía resisten). Pero dudo que enamore a los jóvenes fotógrafos acostumbrados a mirar una y otra vez la pantalla para confirmar un ajuste o simplemente para ver cómo ha quedado el disparo.

X Pro3 35 Mm Iso 640 1 60 Seg En F 7 1 35 Mm Iso 640 1/60 f7,1

A muchos de los presentes, les costaba prescindir de algo que se ha vuelto habitual. Y dejaban la pantalla siempre desplegada. Queda situada debajo del cuerpo, en vez de un lateral como podemos ver en las Canon, por ejemplo. Es verdad que en algunos casos puede llegar a utilizarse como el visor de una Rolleiflex pero a muchos de los presentes les costó cambiar el chip.

Y llama la atención la pequeña pantalla TFT que solo sirve para ver qué simulación de película estamos usando o para ver los datos de exposición. Un homenaje, de nuevo, al pasado.

Todo lo demás sigue prácticamente igual. Si no conoces bien los cuerpos pueden llegar a parecer parecidos. Y solo los más familiarizados con esta gama pueden encontrar diferencias. La más notable para el que esto escribe es precisamente el acabado Duratect. Según los vídeos que vimos permite hasta rayar con una cuchilla sin que queden marcas. Es más duradera pero me llamó la atención cómo se quedan grabadas las huellas dactilares. Eso sí, con pasar un paño incluido desaparecen...

X Pro3 35 Mm Iso 500 1 60 Seg En F 2 0 Iso 500 1/60 f2

Para los fotógrafos diestros es una bendición el visor situado en el extremo. Permite ver la realidad con un ojo y enfocar con el otro. Los zurdos no notamos dicha ventaja pero estamos acostumbrados a estos olvidos... Y respecto al visor híbrido, todo un lujo, tiene cada vez menos sentido. Es la marca de la gama, pero hasta Matías Costa, el fotógrafo que la presentó, reconocía que la calidad sin igual del visor EVF (mejor brillo, saturación, un espacio de color ampliado...) hace que usemos muy poco el ya vetusto visor óptico. Otra reminiscencia clásica que se resiste a desaparecer.

X Pro3 35 Mm Iso 1250 1 60 Seg En F 7 1 Iso 1250 1/60 f7.1

Con una buena correa y un buen objetivo fijo muchos transeúntes confundirán esta cámara digital con una de película. No hay pantalla a la vista. El cuerpo recuerda mucho a una telemétrica y esta para eso. Para ofrecer la última tecnología en un cuerpo clásico. Ese es el secreto de la X-Pro 3.

Toma de contacto y muestras de la Fuji X-Pro 3

Todavía no podemos leer el formato RAW de esta cámara. Ni siquiera con el programa original de Fuji. Y parecía que no importaba. En el mundillo es legendaria la calidad de los jpeg´s de Fuji. Gracias a sus múltiples configuraciones. Pero en este caso va un paso más lejos. Podemos elegir la simulación de la película y luego ajustar la curva en las luces y en las sombras, subir y bajar el contraste, generar grano de película (sí), darle más o menos acutancia...

Personalmente me parece arriesgado apostar por el formato comprimido. Siempre apuesto por el RAW con la simulación Eterna que viene del mundo del cine. ¿Puede que esta apuesta venga por el efecto gusano que los principales reveladores del mercado no han conseguido subsanar? Es una pena que Adobe o Phase One no hayan apostado (todavía) por el sensor X-Trans. Es una joya desaprovechada. En pocas fotografías veremos este efecto pero basta para que muchos no se decidan por Fuji. Y no es justo.

X Pro3 35 Mm Iso 1000 1 60 Seg En F 5 0 Iso 1000 1/60 f5

La respuesta es similar a la que podemos encontrar en una Fuji X-T3. La calidad de imagen es muy alta. Y si acertamos con la configuración, encontraremos nuestro estilo. De verdad que es un inmenso placer elegir Velvia y encontrarse con esos colores tan saturados de la mítica diapositiva. Me cuesta decirlo porque va contra mis principios digitales, pero con esta cámara nos podemos olvidar del RAW en muchas ocasiones. Y es increíble. Al menos sobre el papel... ya hablaremos cuando podamos revelar los archivos crudos.

El enfoque es realmente rápido en comparación con la X-Pro2. Es otro mundo. Está a la altura del nuevo firmware de la X-T3, la cámara insignia de la marca. Y eso que solo la pudimos probar con un firmware que todavía no es el oficial. Personalmente no eché de menos la pantalla a la vista pero seguro que será una queja recurrente hasta que los usuarios se acostumbren. Está escondida pero siempre puedes desplegarla para quitarte el mono de la inseguridad de no saber si está bien hecha la fotografía.

La conclusión de Xataka Foto

Es una cámara para los clásicos. El concepto de la serie Pro es ese. Satisfacer a los fotógrafos que nacimos químicos. No es una cámara para todo el mundo. Es un canto a los tiempos pasados. Un cuerpo de diseño vintage, por no decir antiguo, con un interior moderno. ¿Es una buena mezcla? En este primer contacto podemos decir que sí.

Equipada con un objetivo fijo -me parece un delito poner un zoom- es una pequeña joya para los que recordamos cómo era antes la fotografía. Para los que no trabajaron con una Nikon FM2 les puede confundir.

Equipada con un objetivo fijo -me parece un delito poner un zoom- es una pequeña joya para los que recordamos cómo era antes la fotografía. Para los que no trabajaron con una Nikon FM2 les puede confundir. Hacerles pensar que no tiene nada de las cámaras actuales. Pero lo tiene todo, con un menú más sencillo que Sony, por ejemplo. No hace falta estudiar el manual para poder disparar con ella.

X Pro3 35 Mm Iso 640 1 60 Seg En F 7 1 2 Iso 640 1/60 f7,1

Hay ruedas, palancas y opciones inteligibles para disfrutar con ella desde el primer momento. Lo único que le falta, y tengo que reconocer que ya lo echo de menos, es un sistema de estabilización en el cuerpo. Y no es tan completa como una X-T3. Ni falta que le hace a los fotógrafos que la comprarán.

Otro problema es la falta de autonomía de la batería. La misma que el modelo anterior. Es verdad que podemos hacer más fotografías pero 370 disparos por carga resulta escaso para un fotógrafo callejero... Antes nos podía bastar con 36 fotografías pero hoy en día menos de 500 nos resulta escaso... Los cambios del tiempo.

Esto es solo una primera impresión. Esperamos poder hacer una prueba a fondo en un futuro. Queremos trabajar con la Fuji X-Pro3 por la calle, día tras día, para ver si se adapta a la filosofía para la que fue creada. Configurarla bien para ver si es verdad que nos podemos olvidar del RAW. Pero creemos que es un acierto por parte de Fuji mantener viva esta gama Pro. Es una cámara con la que te miras al espejo y te sientes un poco más cerca de los clásicos. Una tontería porque la foto siempre la hará el fotógrafo, pero con esta cámara siempre te apetecerá salir a trabajar. El 28 de noviembre todos podremos empezar a disfrutar con ella.

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