Guía para presupuestar un trabajo fotográfico

Guía para presupuestar un trabajo fotográfico
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Una de las dudas más frecuentes cuando nos enfrentamos a nuestro primer trabajo fotográfico profesional es saber qué precio poner a nuestras fotos o, si es un nuevo encargo, cómo presupuestar un trabajo fotográfico.

La verdad es que no es fácil hacerlo, sobretodo si no tenemos experiencia o no nos dedicamos a ello profesionalmente.

Pero como a todo buen fotógrafo, aunque sea aficionado, le puede llegar una oportunidad de trabajo profesional, vamos a ver que manera o qué opciones tenemos para hacer un presupuesto acorde al mercado y las necesidades del cliente.

1. Los temas legales

Que no seamos profesionales no quiere decir que si nos sale un trabajo profesional como fotógrafo tengamos que hacerlo al margen de la ley. Sería tener una ventaja importante frente a los que comen de ello y, además de ilegal, sería poco ético y poco corporativista con la profesión que estamos intentando desarrollar.

Tampoco dejéis que a la primera de turno os llamen intrusos si no es vuestra profesión habitual. Si os han propuesto un trabajo, es porque os lo merecéis y porque a alguien le interesa vuestro trabajo. Con eso basta.

Por tanto hay que tener claro una cosa. Para ser legales hay que emitir una factura al cliente, con su correspondiente IVA y su correspondiente retención (si procede). Para emitir una factura, hay que ser autónomo, y para ser autónomo hay que darse de alta en el IAE y pagar la seguridad social o bien por el RETA (régimen general de trabajadores autónomos) o bien mediante alguna mutua equivalente.

2. Primeras consideraciones

Personalmente creo que debemos diferenciar si ya tenemos las fotos o tenemos que hacerlas. No es lo mismo el esfuerzo y el tiempo que dedicaremos a un nuevo reportaje que si ya tenemos las fotos hechas y alguien se interesa por comprar los derechos de uso.

Recordad que la propiedad intelectual no se vende. Cuando vendemos una foto vendemos derechos de uso, y así debe constar en la factura. El autor siempre será el autor y eso no puede cambiarlo nadie.

Por otro lado también es importante el uso que vaya a tener la foto, tampoco es lo mismo que te pidan una foto desde una pequeña empresa o un particular para ilustrar una pequeña página web, a que te la pida Microsoft para ser la imagen del próximo Windows, por poner un ejemplo.

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Fotografía | Manolo Toledo

3. Foto de archivo

Teniendo en cuenta estas primeras consideraciones valorar una de las fotos de nuestro archivo puede que sea lo más difícil de presupuestar, ya que no es fácil valorar una foto ya hecha, cuando nos la piden a posteriori.

Todo dependerá, como hemos visto anteriormente del uso de la foto, de quien se interese por ella, del “cariño” que le tengamos a esa foto, del esfuerzo que nos supuso, o de cualquier otra consideración que para nosotros sea la decante la balanza hacia un precio económico o hacia uno que no lo sea tanto. Una de las cuestiones importantes es conocer si es tú foto la que necesitan o sólo es “una más” de las que podrían ser.

Otros factores importantes son si vender esa foto nos beneficia como fotógrafos o no tendrá ninguna consecuencia en nuestro curriculum. Que aparezca nuestra autoría en su uso puede cambiar el precio de una foto tanto al alza como a la baja.

Por seguir con el mismo ejemplo de Microsoft, no valdría lo mismo vender la foto para el empaquetado de Windows si la foto tuviera créditos con nuestro nombre, que si no los tuviera. No hay color, porque de la primera forma se nos publicita y nos puede generar más clientes y de la segunda no (o no tan directamente).

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Fotografía | Manolo Toledo

4. Presupuestar un trabajo fotográfico nuevo

Cosa diferente es presupuestar un nuevo trabajo fotográfico o un reportaje, ya que es mucho más fácil considerar los gastos, el tiempo y el esfuerzo que nos supondrá acometerlo. Desde DPS nos proponen acometer el presupuesto con algunas consideraciones iniciales, que me parecen una buena base para afrontarlo:

1. Conoce el mercado: ¿Cuanto piden otros fotógrafos por hacer el mismo trabajo en tu zona? Infórmate, compara calidades, servicios y no te salgas del mercado, un precio bajo hará desconfiar de la calidad y un precio muy elevado echará por tierra tus posibilidades, a no ser que tengas un caché claro, pero no creo que sea el caso si estás leyendo este post.

2. Conoce a tu cliente: Una cuestión importante es conocer al cliente que te ha solicitado el trabajo. Hay clientes dispuestos a pagar más si la calidad y el servicio es mayor y hay clientes que se conforman con lo básico y no les importa tanto la calidad o el servicio mientras los resultados sean aceptables.

3. Evalúa el tiempo que vas a invertir: Para presupuestar correctamente un trabajo, es muy importante saber el tiempo que vas a dedicarle, pero no sólo el que vas a dedicar a hacer fotos, sino que hay que estudiar y valorar el tiempo total que vas a invertir en el trabajo. Piensa en en el tiempo de preparación, el tiempo del viaje o los desplazamientos, el tiempo del trabajo en sí, la edición posterior de fotos en el ordenador, y todo el trabajo que conduzca a la producción del resultado final que se entrega al cliente.

Suma y calcula el número de horas totales para completar el trabajo, de principio a fin, es algo fundamental para hacer un cálculo estimativo de lo que quieres cobrar. ¿Cuanto crees que vale tu hora de trabajo? Multiplica y tendrás un precio.

4. Ten en cuenta tus gastos: Pero el tiempo no es el único activo que debes valorar, tienes un equipo que has ido pagando durante varios años pero puede que tengas que comprar nuevo material, los gastos del viaje, los gastos de envío e impresión, etc, etc…

En definitiva ten en cuenta los costes asociados al trabajo, de otra manera nunca podrás saber los beneficios reales que has obtenido.

5. Haz Balance: Ya tienes las horas que vas a dedicar al trabajo y los gastos que te supone, tanto directa como indirectamente. Ten en cuenta si es un trabajo puntual o un trabajo de una serie de encargos. Haz balance de gastos y beneficios y podrás ajustar tu precio al máximo.

5. Conclusión

Evidentemente esto son algunas consideraciones a tener en cuenta. Al final podriamos resumirlas en dos, a grandes rasgos:

  • El mercado manda: A no ser que seas un crack y los clientes te agobien, normalmente tendrás que ajustarte al precio medio del mercado. Es el que más posibilidades te dará de conseguir el encargo.

  • Gastos Vs Ingresos: Es la mejor forma de poder valorar tu trabajo y, en función del momento poder ajustarte al alza o a la baja.

Espero que estos consejillos os sirvan al menos para orientaros, que es lo que pretendía.

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