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Microstock: Un poco de historia

Microstock: Un poco de historia
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Hace unas semanas os hablábamos de las agencias de microstock y os mostrábamos los primeros pasos a seguir para comenzar a vender vuestras fotografías a través de las mismas. Hoy nos gustaría dar un breve paseo a través de la historia de las agencias fotográficas que conocemos como agencias de microstock.

Como en la vida misma, conocer la historia del microstock nos ayudará a saber cómo hemos llegado hasta la situación actual en la que se venden fotografías a precios realmente bajos aunque en cantidades nunca imaginadas en las agencias de stock clásico. Además comprenderemos de algún modo qué lugar ocupa la fotografía de microstock en el mercado y en función de esto qué tipo de fotografías pueden ser más solicitadas.

Hasta el año 2000 lo habitual en la fotografía de stock era comercializar las fotografías a través de las clásicas agencias de stock y bajo licencias con derechos reservados. Los compradores “alquilaban” una fotografía para poderla usar durante un tiempo, finalidad y zona geográfica concretos. El costo de cada fotografía dependía de ese uso que se le iba a dar y podía superar con cierta facilidad los mil euros.

Los editores debían pagar de nuevo la licencia de uso una vez transcurrido el periodo contratado. La ventaja que obtenían por pagar esa cantidad tan elevada por los derechos de uso era que disponían de esa fotografía con una cierta exclusividad. Estas agencias siguen funcionando hoy en día y suelen utilizarlas publicaciones más prestigiosas que no desean que las fotografías que ellos utilizan aparezcan en cientos de publicaciones más.

En el año 2000 Bruce Livingstone intentó introducir el concepto de “royalty free” a través de colecciones de fotografías que se vendían en CD. El mayor problema de este modo de comercialización era que uno recibía un CD lleno de fotografías variadas que aunque podía usar libremente sin tener que pagar más licencias, no se ajustaban a sus necesidades.

Foto de lumarla en nuestro grupo de flickr

Se conocían como colecciones de microstock debido al pequeño número de fotografías en cada CD en relación a las clásicas agencias de fotografía que disponían de miles de fotografías a la venta.

Al poco comenzaron a surgir colecciones de CDs con temáticas especializadas, pero aún así se hacía difícil encontrar la foto que tenía en mente el editor.

Livingstone decidió entonces poner en línea miles de sus fotografías en su propio sitio, iStockphoto, e invitó a todo el mundo a que se registrara y se descargara gratuitamente sus fotografías. Tuvo tanto éxito este sistema entre los desarrolladores web y diseñadores gráficos que muy pronto los mismos que habían descargado fotografías comenzaron a enviar sus propias fotos para compartirlas.

iStockphoto se convirtió en una especie de comunidad de diseñadores en la que podías descargar una fotografía por cada cinco fotografías subidas. Al finalizar 2001 iStockphoto tenía más de un millón de miembros registrados. Esto hizo que los gastos de servidores y transmisión de datos fuesen altísimos, por lo que se plantearon algunas formas para cubrir esos gastos.

Entre estos métodos triunfó el que establecía que el comprador pagaba 25 céntimos de dólar estadounidense por cada archivo descargado, 20 céntimos para cubrir los gastos y 5 para el colaborador que había subido el archivo. Los colaboradores no tenían en mente ganar dinero con sus fotografías, pero esos cinco céntimos les permitían poder descargar nuevas fotografías sin tener ningún gasto extra, por lo que este modelo terminó triunfando.

Entonces se fijaba la descarga de fotografías a través de micropagos y iStockphoto se convertía en la primera agencia de microstock con un gran camino recorrido cuando en 2004 nacieron Bigstockphoto, Canstock, Dreamstime y Shutterstock.

Foto de Fotos Vega en nuestro grupo de Flickr

Todas salvo Shutterstock siguieron el método de pago y el modelo de negocio iniciado por iStockphoto. Sin embargo Shutterstock decidió utilizar 30.000 de sus fotografías para crear el primer sistema de suscripción en microstock. Se establecía así iStockphoto como el referente en este negocio y Shutterstock como la agencia en la que obtener grandes lotes de fotografías a diario.

El gran empujón del microstock y el éxito que tiene actualmente, fue el boom en la creación de páginas web a principios de siglo. Todas las empresas querían estar en internet, necesitaban su portal abierto 24 horas al día y para ello debían crear su propia página web llena de fotografías decorativas o descriptivas, pero no podían permitirse los precios desorbitados de las agencias clásicas. Encontraron en las colecciones de microstock la solución a sus problemas.

En la actualidad, esas pequeñas colecciones en CD se han convertido en infinitas colecciones de fotografías a precios muy bajos que hacen que cualquier empresa o persona, por pequeño que sea su presupuesto, pueda permitirse comprar un gran número de fotografías para su propio proyecto.

Miles de fotógrafos y aficionados a la fotografía suben sus fotografías a estas agencias con la idea de ganarse un dinero extra vendiéndolas a través de las agencias de microstock y existe un gran número de fotógrafos que dedican su jornada laboral completa a la creación de fotografías de stock para venderlas a través de agencias de microstock.

Algunas de las clásicas agencias de stock se han adaptado y ya ofrecen la posibilidad de descargar fotografías libres de derechos o “royalty free”. Otras, las más prestigiosas siguen con la venta bajo licencias con derechos reservados y en algunas ocasiones han creado o comprado agencias de microstock para vender fotografías bajo el sistema del microstock sin “desprestigiar” la agencia clásica.

Aunque el futuro es incierto para todos, parece ser que las cosas se están estabilizando y las publicaciones más prestigiosas acuden a las agencias clásicas para obtener fotografías casi en exclusiva y las pequeñas y medianas empresas visitan las páginas de microstock para beneficiarse de sus precios pese a saber que la imagen de cabecera de su web puede aparecer en miles de webs más.

Algunas agencias de microstock como iStockphoto o Fotolia han lanzado colecciones de alta calidad a precios más elevados que no se alejan excesivamente de los precios de las clásicas agencias de stock, por lo que puede ser que en el futuro no encontremos diferencias claras entre agencias de microstock y de stock clásico quedando todas más o menos mezcladas.

Esto nos hace pensar que empresas pequeñas como restaurantes, colegios, centros de belleza, etc necesitarán este tipo de fotografías y sin embargo grandes compañías internacionales (a cada uno nos vendrán a la cabeza unas cuantas al instante) posiblemente pasarán de largo ante las agencias de microstock y acudirán a las de stock clásico.

Foto de portada | ωąļįмąį
En XatakaFoto | Microstock

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