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"Si no se puede arreglar en 10 segundos, ni lo menciones": hacia una mejora en el retoque fotográfico natural
Opinión

"Si no se puede arreglar en 10 segundos, ni lo menciones": hacia una mejora en el retoque fotográfico natural

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El retoque digital hace parte de las labores constantes del fotógrafo. En el pasado hemos hablado de los límites de este proceso y de la ética que ello tiene en ciertos campos de la fotografía. Esta vez hablaremos de ellos específicamente en el retoque a personas.

Las "imperfecciones"

El retoque fotográfico sobre los seres humanos presenta un reto especial: por una parte, el sujeto debe lucir bien; por la otra, el retoque debería sentirse natural, respetando los rasgos y estructura de la persona.

Pero la mezcla de ambos conceptos puede ser muy subjetiva, dependiendo de los estándares de “lucir bien” y "natural" que el retocador tiene según su contexto cultural. Un claro ejemplo de esto es el proyecto de ‘Make Me Beautiful’ que Esther Honig realizó en 2014. En él, la periodista envió su retrato a retocadores de distintas partes del mundo para que la retocaran y la volvieran ‘hermosa’ según los estándares de belleza y retoque del país. El resultado, más de 20 fotografías con un ántes y un después de sus transformaciones.

Estos estándares de belleza generan una polémica sobre la visión del cuerpo. Vemos un retrato de nosotros y nos vemos feos, pues nuestras imperfecciones han sido exageradas a través de años de ser sometidos a publicidad que nos dice cómo luce la gente bonita; ende, queremos que nos retoquen para lucir más como esos estándares.

Sin embargo, durante varios años la industria ha cambiado; ahora se habla del concepto del retoque natural. Bajo este concepto, el proceso debe ser ‘mínimo’ y los arreglos deben mantener los rasgos de la persona. Pero seguimos en una visión subjetiva de ésta naturalidad. Pero siguen en la mente muchos elementos que llegan del retoque tradicional: quitemos tatuajes, marcas extrañas, manchas, cicatrices, etc…

¿Cómo disminuir pasarse en el retoque?

El tweet de arriba fue presentado en una entrada de DIY Photography. En ésta, Dunja Djudjic habla sobre una regla que debe estar presente en muchos de nosotros “Si no se puede corregir en 10 segundos, entonces ni lo menciones”. Si bien el tweet no fue pensado a nivel de fotografía, se aplica muy bien a nuestro campo.

El retoque en este enfoque se centra en corregir lo que no pertenece a nosotros en un día a día: acné, ojeras por falta de sueño, el exceso de rojo de la piel y todo aquello que pudo corregirse en el vestuario con 10 minutos más para arreglarse.

Bajo esta mirada, podemos mejorar nuestro exceso de retoque pensando en esos elementos. Yo sé que peco de pasarme, por muy natural que trate de ser; seguro muchos de vosotros también tenéis el mismo problema. A pesar de que estamos cambiando esos estándares de belleza, seguimos adoctrinados en una cultura comercial.

Retoque001

Sin embargo podemos seguir ayudando a mejorar esta mirada y reformar los estándares con la pequeña regla de los 10 segundos. Está claro que si un cliente quiere piel de plástico, ojos de anime y estructura corporal del hombre Vitruvio, debemos respetar lo que quiere quien nos paga. Pero, en lo posible, en nuestro trabajo personal debemos trabajar en volver a apreciar la naturalidad del cuerpo y en no catalogar de imperfecciones a los rasgos únicos que distinguen a las personas.

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