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¿Por qué ningún fotógrafo de desnudos ha ganado un Premio Nacional de Fotografía?
Opinión

¿Por qué ningún fotógrafo de desnudos ha ganado un Premio Nacional de Fotografía?

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Hace poco hice un listado con los premiados que, a mi juicio, eran los mejores fotógrafos en haber ganado un Pulitzer. Poco después me pareció interesante hacer un repaso por los fotógrafos que habían pasado por la Casa Blanca. Hoy quería hacer un pequeño homenaje a los fotógrafos patrios que han ganado el Premio Nacional de fotografía y me asalta una duda, ¿por qué no hay ningún fotógrafo de desnudos entre los premiados?

Desde que se otorgan los Premios Nacionales de fotografía ha habido alguno de los fotógrafos premiados que han hecho fotografías un tanto controvertidas o que tienen entre sus trabajos desnudos, pero hagamos un breve repaso para comprobar si alguno podría entrar dentro de esa clasificación.

Gabriel Cualladó, 1994. No

Gabriel Cualladó supo sorprender al mundo de la fotografía. Quienes le conocieron contaban que su genialidad consistía en su humildad.** Un aficionado que logró escalar a lo más alto** y conseguir lo que nadie había conseguido hasta la fecha, ya que fue el primer Premio Nacional de Fotografía. En su obra destaca su maestría en los retratos.

Javier Vallhonrat, 1995. No

Seguramente si buscamos en el extenso trabajo de Javier Vallhonrat algún desnudo es posible que lo encontremos, pero su trabajo no se centra en esta disciplina. La siguiente entrevista hecha por la escuela madrileña EFTI nos ayuda a asomarnos a su trabajo.

Cristina García Rodero, 1996. No

García Rodero destaca por su habilidad en contar historias, por sus retratos. Tiene muchas virtudes que le hacen merecedora de este Premio, pero no es una fotógrafa de desnudos.

Humberto Luis Rivas Ribeiro, 1997. No

Este fotógrafo argentino que trabajó y murió en España fue un magnífico retratista y paisajista. Como casi todos los autores es posible que haya utilizado el desnudo en alguna ocasión como medio de expresión, pero no es la disciplina por la que conocemos su trabajo.

Joan Fontcuberta, 1998. No

Es uno de los autores más prolíficos del panorama español. Fontcuberta me sorprende por su genial capacidad de producir todo, o casi todo, lo que se le pasa por la cabeza.

Alberto García-Alix, 1999. Sí y No

Alberto Gracía Alix está en una especie de limbo. Es un fotógrafo eminentemente de retratos, pero a menudo utiliza los desnudos como forma de presentarnos a la gente. Desde controvertidos desnudos hasta autodesnudos, pasando por desnudos famosos, pero aún así no me atrevo a clasificar su trabajo dentro de la fotografía de desnudo.

Chema Madoz, 2000. No

Es estilo de Madoz es personal, íntimo. Es una fotografía capaz de conectar tanto con el público general como con el especializado. Sus fotografías son como pequeños versos con personalidad propia pero que engrandecen al ver su obra en conjunto. Pero no podemos decir de Madoz que sea un fotógrafo que acostumbra a usar el desnudo como lenguaje principal.

Toni Catany, 2001. No

Toni Catany fue un fotógrafo que pese a haber investigado en varios terrenos, también en el de los desnudos, pero puede decirse que centró su atención en la naturaleza muerta.

Joan Colom, 2002. No

Siempre me ha dado la sensación de ver en la mirada de Colom la de un voyerista. Una mirada curiosa, y en algunos momentos lasciva, de nuestra realidad cotidiana que, sin embargo, no ha dado muchos desnudos al mundo de la fotografía.

Carlos Pérez Siquier, 2003. No

Recuerdo una vez en la que tras salir de una expo en la galería Blanca Berlín, sin querer, incendié un debate al decir que a mí la fotografía de Pérez Siquier me recordaba a la de Eggleston o Martir Parr... pero no recuerdo ningún desnudo hecho por él.

Ramón Masats, 2004. No

Los años cincuenta dieron grandes reporteros a la fotografía española. Hay quien dice que Ramón Masats fuen un adelantado a su época. Es uno de esos Premios Nacionales en que lo único criticable es que tardaran tanto en dárselo.

Ouka Leele (Bárbara Allende), 2005. No

Su estilo colorista, sus collage y su divertida forma de entender la realidad de la movida madrileña de la década de 1980 son la carta de presentación de Ouka Leele. No es habitual ver en su obra desnudos ni este es el objeto que perseguía su fotografía.

Pablo Pérez-Mínguez, 2006. Sí y No.

Con Pablo Pérez-Mínguez me pasa un poco lo mismo que con García Alix. Pese a que es posible encontrar desnudos en su obra estos no eran en sí el objeto de su trabajo. Su intención fue retratar, como Alix y Ouka Leele, la Movida Madrileña, donde a veces se encontraba de manera casual con desnudos.

Manuel Vilariño, 2007. No

Manuel Vilariño estudió Biología, también es poeta y como fotógrafo ha sabido unir las tres disciplinas en un trabajo calmado y espiritual.

María Bleda y José María Rosa, 2008. No

Conceptual, íntimo, fotografía de autor, paisajismo, son dos pero su obra se entiende como de uno solo. María Bleda y José María Rosa no destacan por utilizar el cuerpo como un elemento a estudiar, ni como un elemento de expresión.

Gervasio Sánchez, 2009. No

Dicen que más vale tarde que nunca. Cuando le dieron el Premio Nacional a Gervasio Sánchez ya hacía tiempo que se había retirado de la línea del frente.

José Manuel Ballester, 2010. No

La justificación del Premio Nacional de ese año explica perfectamente el trabajo de este fotógrafo y pintor madrileño: "por su trayectoria personal, procedente de las artes plásticas y cristalizada con rigor en el campo de la fotografía, por su singular interpretación del espacio arquitectónico y la luz, y por su aportación destacada a la renovación de las técnicas fotográficas."

Rafael Sanz Lobato, 2011. No

Lo peor del nepotismo es que muchas veces gente válida no consigue el puesto, o en esta ocasión el Premio, porque se lo han dado antes a otro que, mereciéndoselo menos, tiene mejores contactos. Rafael Sanz Lobato tuvo suerte de poder disfrutar de este galardón durante los últimos cuatro años de su vida. Llevaba en la profesión, más o menos, desde 1964...

Eugeni Forcano, 2012. No

El fotoperiodismo español es muy grande. En esta ocasión el Premio fue a parar a Eugeni Forcano que destacó por su espectacular trabajo con grupos de gitanos y vida rural en Cataluña.

Alberto Schommer, 2013. No

Alberto Schommer, otro ejemplo de la dejadez, la parsimonia y la posible falta de rigor de la Administración y de que las decisiones sobre los Premios Nacionales puedan estar supeditadas a los cambios en los gobiernos. Pese a que Schommer llevaba haciendo fotos desde la década de 1940 a ninguno de los intelectualoides del Ministerio de Cultura se le ocurrió darle el premio antes, dos años después murió.

Colita (Isabel Steva Hernández), 2014 (renuncia). No

Ser testigo del paso del tiempo, documentar los cambios y hacer un análisis antropológico de la sociedad tiene su recompensa. Colita se convirtió en la primera persona en rechazar el Premio y lo hizo como protesta a la situación en la que estaba (y está) la cultura en España.

Juan Manuel Castro Prieto, 2015. No

Castro Prieto es fotógrafo, pero su aportación a la fotografía trasciente del hecho de tomar imágenes. Es el laborista y positivador con el que todos los fotógrafos han querido (y quieren) trabajar. Su nivel de excelencia le ha servido para que sus compañeros de profesión no duden en nombrarlo, de manera prácticamente unánime, como el mejor laborista.

Isabel Muñoz, 2016. No

Isabel Muñoz ha sido la última ganadora del Premio Nacional de Fotografía. Su labor fotoperiodística en África, y sus retratos a los miembros de pandillas en El Salvador son algunos de sus trabajos más conocidos.

¿Qué pasa con los fotógrafos de desnudo?

Vivimos tiempos de censura, tiempos de autocensura. Vivimos tiempos en los que el cuerpo humano sigue siendo la frontera inquebrantable que delimita la moral. Matar animales, degollar infieles, asesinar a embajadores o una tertulia en Telecinco en horario infantil son asuntos que la sociedad tolera, pero ver un pecho, un pene, relaciones homosexuales o un adolescente desnudo escandalizan a una sociedad que no quiere darse cuenta de su propia degeneración, que no es consciente de haber perdido todos los valores que la convertían en decente y se agarra, con todas sus fuerzas, a esa quimera por la que cree que prohibiendo, ocultando o censurando los desnudos recuperará el orgullo mancillado.

Quiero romper una lanza a favor de fotógrafos como Miguel Oriola, 74 años y fotógrafo desde la década de 1970. Rafael Navarro, 77 años, más de treinta años dedicado al arte, estudiando el cuerpo. Rafael Roa, 61 años y media vida dedicado a la profesión.

En Xataka Foto | Fotografía de desnudo: nunca es tarde para iniciarse en la foto artística del cuerpo humano

Foto de inicio | La Reina entrega a Alberto Schommer el Premio Nacional de Fotografía 2013. Casa Real.

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