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La gestión del color desde el punto de vista fotográfico (II)
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La gestión del color desde el punto de vista fotográfico (II)

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Muchos fotógrafos huyen del tema de la gestión del color. Incluso aseguran que no hacen nada y que consiguen una reproducción exacta sin problemas. Pero si queremos hacer bien las cosas es necesario empezar desde los cimientos. Y ahora toca saber cómo hacer la gestión del color en el momento del disparo.

La cámara es la base de la fotografía. Y a la hora de disparar se decide gran parte de lo que será la imagen final. En este momento se registran todos los colores que la cámara pueda captar. Si estamos disparando en jpeg (¿todavía queda alguien?) serán más o menos limitados. Pero si lo hacemos en formato RAW las posibilidades de reproducción del color son casi infinitas.

Por este motivo vamos a ver cómo podemos trabajar la gestión del color en el momento justo en el que la fotografía se hace: cómo configurar la cámara, qué accesorios nos hacen falta, etc...

La gestión del color con la cámara

Las cámaras fotográficas no permiten una buena gestión del color. Si os animáis a meteros en los menús de configuración veréis que el apartado de la gestión del color siempre está puesto por defecto sRGB. Piensan que los fotógrafos solo van a publicar sus trabajos en las redes. O quieren que en la pantalla LCD todo parezca espectacular, como si fuera la fotografía de un móvil de altas prestaciones.

Gestioncoloriv Imagen muy problemática si queremos un color perfecto

Pero no podemos olvidar que el formato RAW no tiene color alguno. Es un archivo crudo y como bien dice Guillermo Luijk en su último artículo:

Para convertirse en una imagen visualizable en color, el RAW requiere de un procesado denominado por analogía revelado RAW y que comprende como mínimo las siguientes tres etapas.

Balance de blancos: escalado lineal de los niveles relativos de cada canal RGB, con la finalidad de compensar la sensibilidad espectral nativa del sensor y adecuarnos a la temperatura de color de la escena (luz de día, tungsteno, flash,...).

Demosaicing: interpolación en cada píxel de los dos valores RGB no capturados por el sensor, a partir de la información parcial disponible. Existen diferentes algoritmos con sus fortalezas y debilidades (VNG, AHD, AMaZE,...).

Conversión a espacio de color: traslación matricial de los valores RGB resultantes a un espacio de color estándar (sRGB, Adobe RGB, ProPhoto RGB,...), para lograr una correcta reproducción de luminosidad (gamma) y color en el dispositivo de salida.

Un archivo RAW es lo más parecido a lo que veía el protagonista de Matrix cuando descubre que, a pesar de su inexpresividad, es el elegido. Solo al final del proceso es cuando vemos el color tal cual. Pero hay un problema.

Lo que vemos en realidad es la interpretación de ese color después de los tres pasos del revelado RAW. Lo que vemos en pantalla no es más que el color del jpeg que genera la cámara. Por lo tanto no deberíamos fiarnos de su información.

Por lo tanto no nos podemos fiar del color que vemos de entrada. Y encima eso provoca errores en la exposición, en la interpretación de la luminosidad. El histograma está falseado por culpa de una mala gestión del color. Si no me creéis, podéis abrir un RAW en Adobe Camera RAW y cambiar el espacio de color...

Cómo trabajar con la gestión del color en la cámara

Lo primero que hay que hacer es cambiar la configuración de la cámara. Tenemos que buscar dentro del menú donde podemos cambiar la gestión del color y poner Adobe RGB en vez de sRGB. Con esta sencilla operación conseguiremos que el color de la fotografía que vemos en la pantalla sea lo más parecido al RAW que veremos más tarde en nuestro ordenador.

Gestioncolorvi Un perfil y...

Otra opción y que trae un poco de polémica, pues hay quien lo apoya y quien lo rechaza, es crear un perfil ICC para la cámara. ¿A qué me refiero? Es un espacio de trabajo específico de la cámara. Es decir, ajusta la forma de ver el color de la máquina para que se ajuste al espacio Adobe RGB, por ejemplo, de la forma más precisa.

Pero hay que hacer tantos perfiles ICC como situaciones de luz nos encontremos. Y este es el problema. Para cada luz hay una forma de ver el color. Algunos autores proponen tantos perfiles como estaciones. Yo, por ejemplo, solo tengo uno para trabajar con las luces de mi estudio. Las interpretaciones que se pueden hacer son muchas, así que nos toca decidir en el momento de comprar la cámara.

Gestioncolorvii ...otro perfil

Lo que siempre sería interesante, para saber por dónde van los tiros de nuestro equipo es hacer, antes de empezar cualquier sesión, una fotografía a una carta de color, como la ColorChecker Passport. Es una buena precaución en el caso de que la representación del color sea importante para nosotros.

Con estas tres cosas empezaremos con buen pie a la hora de trabajar la gestión del color en nuestro flujo de trabajo. En próximos artículos iremos desgranando todos los pasos en los diferentes dispositivos hasta lograr un color perfecto.

En Xataka Foto| Cómo conseguir fotografiar con exactitud el color estamos viendo

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