Los mejores métodos para digitalizar nuestros negativos y diapositivas y uno que supera a todos (I)
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Los mejores métodos para digitalizar nuestros negativos y diapositivas y uno que supera a todos (I)

Seguro que los más veteranos del lugar tenemos cientos o miles de diapositivas y negativos guardados en los armarios, en las casas de nuestros padres o quién sabe dónde. Cuando leáis estos artículos tendréis ganas de desempolvarlos y volver a darles una nueva vida digital.

Los negativos y diapositivas nos acompañaron durante mucho tiempo. Aquello era otra historia, otro mundo radicalmente distinto al que vivimos ahora. Los soportes químicos reinaron durante todo el siglo XX y perdieron su supremacía a partir del 2000. En 2003 se presentó la primera réflex económica y todo cambió.

Poco a poco desaparecieron las tiendas de revelado, los carretes, los proyectores de diapositivas, las ampliadoras... Ya solo queda un mercado muy pequeño, pero todavía tenemos los negativos guardados en casa. Si no se pueden ver es como si no existieran, así que es necesario buscar formas de digitalizarlos para darles una segunda oportunidad.

En este artículo vamos a hablar de todos los métodos que existen para ver en nuestras pantallas los negativos y diapositivas químicos, con un mayor rango dinámico que las copias en papel que podamos tener de ellas... Y además ocupando mucho menos espacio físico. Eso sí, siempre recomiendo conservarlos para tener la oportunidad en el futuro de hacerlo todavía mejor.

Antes de empezar a digitalizar nuestros negativos y diapositivas.

Pero vamos a empezar por lo más sencillo e imprescindible: tener los negativos y diapositivas en las mejores condiciones posibles. Muchos los tenían en las clásicas cajas de zapatos o en las latas de galletas danesas, almacenadas en cualquier sitio... Casi seguro que si hay humedad estarán ahora llenos de hongos. Si han estado en contacto con la luz seguro que los colores han desaparecido.

Escanear con la cámara digital
Archivo RAW a partir de un negativo blanco y negro

Y lo que no recuerda casi nadie. Si los llevaste a una tienda rápida, de las de una hora, casi seguro que los colores han desaparecido al cabo de los 10 años... Si en el laboratorio no cambiaban los químicos con frecuencia tendrás otro desastre almacenado.

Si en el laboratorio no cambiaban los químicos con frecuencia tendrás otro desastre almacenado.

Hay que comprar unos buenos guantes de algodón, una perilla de aire o incluso aire comprimido (para utilizar con suma precaución) para quitar todo el polvo aunque los tengas guardados en hojas de ph neutro.

Y por supuesto un buen sistema de iluminación. Lo ideal es una mesa de luz de las antiguas, pero podemos utilizar un flash inalámbrico que ilumine de forma uniforme o un moderno foco de luz LED que tenga un CRI de +90 como mínimo (así evitaremos que el color se cambie).

Los métodos más sencillos para digitalizar nuestras fotografías químicas

En este caso es difícil encontrar un método definitivo. Depende del tipo de fotógrafos que seamos y del destino final de nuestras fotografías. Así que vamos a ir de menos a más para que cada uno encuentre su método. No es lo mismo el que quiera recordar las fotografías familiares que la fotógrafa profesional que quiera ampliar sus imágenes.

Eso sí, en el siguiente artículo vamos a ver el proceso definitivo para la mayoría de nosotros. Lo descubrí en una página americana hace mucho tiempo, lo desarrollé en 2010 (lo publiqué por primera vez en 2016) y confirmé que iba por el camino correcto cuando leí que en el ICP de Nueva York lo estaban utilizando para positivar los carretes de la maleta mexicana de Robert Capa y hoy en día todo el mundo lo explica como un proceso.

Con el teléfono móvil

Con la mejor ventana de nuestra casa (orientada al norte sería genial) y la cámara de nuestro teléfono móvil podemos empezar a fotografiar todos nuestros negativos de una forma rápida y eficaz. No necesitamos nada más para un trabajo rápido y muy útil para conservar los recuerdos.

Escanear con el móvil
Kodak Mobile Film Scanner

En las tiendas de aplicaciones encontramos app como Kodak Mobile Film Scanner (conviene comprar el accesorio) o Photo Negative Scanner. Todas consiguen lo mismo, fotografían el negativo y hacen la conversión con más o menos fortuna según como sea la dominante naranja del negativo en color.

Con un escáner económico

Incluso en los supermercados populares te ofrecen cada cierto tiempo este tipo de escáner... No son más que una cámara compacta adaptada. El sensor tiene pocos millones de píxeles. Pero permite fotografiar rápidamente toda una tira de negativos en jpeg.

Escaneado económico
La página de un conocido supermercado

Los resultados son perfectos para verlos en el móvil o incluso en la televisión durante una fiesta nostálgica pero pocas cosas más podremos hacer con estos archivos. La gran ventaja es la rapidez, por lo que es perfecto si tenemos un compromiso cercano para ver los resultados, como el cumpleaños de alguien que roce los cincuenta o una boda.

Con un escáner dedicado

El mundo de los escáneres se ha estancado. Desde que Epson sacó su V850 Pro hace unos siete años no ha salido nada nuevo que realmente merezca la pena. Los escáneres dedicados (específicos para negativos) son una rara avis y casi hay más opciones en el mercado de segunda mano.

Siempre se ha considerado la mejor opción pero tienen un grave problema, aparte del precio cuando hablamos de equipos profesionales: la lentitud. Escanear correctamente 36 negativos puede llevarnos más de una jornada laboral de principio a fin, desde que limpiamos el negativo hasta que lo tenemos totalmente terminado.

Si queremos calidad no nos queda más remedio que apostar por un Hasselblad FLEXTIGHT X5 (me encantaría probarlo), un escáner de tambor que supera los 20.000€. No hay nada mejor en el mercado pero muy pocos pueden hacer frente a ese precio. Mucho más moderado es el precio de un Epson v850 Pro. Sin embargo el tiempo que debemos dedicarle al escaneado es muy alto.

Escanear con cámara
Escaneado profesional

Sin embargo es la mejor opción de todas las que hemos señalado en este artículo si queremos sacar en papel las fotografías. El problema es que no trabajan con un formato RAW puro y si queremos acercarnos a esa calidad, el tiempo de escaneado se duplica.

Por este motivo vamos a dedicar el siguiente artículo de la serie a explicar cómo fotografiar el negativo con nuestra cámara digital para conseguir un archivo RAW perfecto. Y utilizaremos Capture One para sacar toda la información posible.

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