Canon EOS 1100D, la evolución de la réflex más sencilla

Canon EOS 1100D, la evolución de la réflex más sencilla
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Canon ha lanzado esta mañana la nueva Canon EOS 1100D, la evolución de una 1000D que llevaba mucho tiempo siendo la gama de entrada a las cámaras réflex de la marca nipona. Una evolución esperada y que además viene con algunas novedades interesantes que la hacen ser una cámara réflex, aunque con las ayudas y funciones automáticos que la acercan a las cámaras compactas. Nuestros compañeros de Xataka, ya se han hecho eco de la notícia, indicando que estamos frente a una réflex con muchas pretensiones de compacta.

Esta nueva 1100D mantiene el peso, tamaño y precio bajo, característicos de esta gama de réflex, por lo que no sorprende en este sentido. Sin embargo, las “grandes” novedades vienen en el interior de la cámara, ya que incorpora un sensor CMOS de 12,2 Megapíxeles que nos permitirá disparar a una sensibilidad máxima de 6400 ISO y también permitirá la grabación de vídeo en 720p.

Canon EOS 1100D, la réflex con complejo de compacta

Así como en la nueva 600D, la compañía japonesa ha dotado a su nueva gama de cámaras réflex de ayudas al fotógrafo, con más modos automáticos y menús mucho más descriptivos, para que sea mucho más fácil comprender la repercusión de cada uno de los ajustes sobre la fotografía final. El problema es que algunos de estos modos, retrasan el aprendizaje lógico de lo que es la fotografía con una cámara réflex.

Aunque hay que decir, que una cámara de este estilo, es ideal para aquella persona que busca una réflex básica y asequible que no cueste llevar colgada al cuello y con la que iniciarse en el mundo de la fotografía, pero me reitero en lo comentado anteriormente, el aprendizaje se ve mermado si se usan demasiado estos modos automáticos.

Canon EOS 1100D

Más características

En realidad, las novedades de esta cámara son bastante escasas, ya que lo más destacable es la inclusión de un sensor más grande, más sensibilidad ISO (esperemos que con un control del ruido más notable) y la posibilidad de grabar vídeo en HD.

Para acabar en cuanto al resto de características, tenemos que contamos con una salida HDMI, ráfaga de 3 fotos por segundo y una pantalla de 2,7 pulgadas con una resolución de 230.000 píxeles.

Esta cámara tendría que llegar al mercado español durante el mes de marzo y su precio, con el nuevo objetivo de kit 18-55mm f/3.5-5.6 IS II será de alrededor de 600 euros. Aunque en la imagen distribuida en la nota de prensa y que tenemos en la cabecera del artículo, aparece con una versión III de este objetivo, del que ha trascendido ninguna información al respecto.

¿Una evolución, que no llega a ser evolución?

En definitiva, estamos ante una evolución de la cámara réflex más básica de la gama de Canon, que pretende acercarse a los usuarios que quieren dar el salto a una réflex sin perder la posibilidad de uso de los ajustes automáticos.

Buena idea por parte de la compañía, pero siempre esperamos una evolución en cuanto a mejoras profesionales y vista la 600D, el movimiento de Canon es llevar la gama básica a ser un producto de consumo, como una cámara más accesible para todo el mundo, quieras o no aprender fotografía.

Sinceramente, a mi me parece que la jugada no es muy acertada, porque aquellos que no somos profesionales, entre los que me incluyo, que queramos una cámara algo más completa, tendremos que subir hasta lo que nos aporta una 60D o la propia 7D, con lo que ello supone para nuestros bolsillos.

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