El magnífico fotógrafo Werner Bischof y su reportaje del hambre en la India

Síguenos

Sabéis que me gusta traer a este rincón la figura de grandes fotógrafos que han llenado las páginas de los libros de historia. Algunos más conocidos, otros menos, Werner Bischof, del que hoy os hablo, consiguió gran reputación gracias a su labor como fotoperiodista en los tempranos años 50, miembro de la Agencia Magnum, recorrió Europa y Asia dejándonos, a su muerte en accidente en los Andes, un legado interesante desde el punto de vista de fotografía ligada al reportaje de guerra y viajes.

Formado por Hans Finsler en la Escuela de Artes Decorativas de Zúrich, de donde era natural, la impronta de su profesor que practicaba la corriente de la Nueva Objetividad, es palpable en Bischof gracias a su estilo de impecable ejecución. Sólo hay que darse una pequeña vuelta en el portfolio de la web dedicada al fotógrafo, para observar la calidad que desprendían (y desprenden) sus fotos.

En su obra podemos ver cómo tocaba varios géneros, dominando todos ellos. Los retratos, de corte elegante al más puro estilo Irving Penn nos recuerdan en su juego de luces y sombras a Man Ray. Las crónicas de guerra, son puras estampas bien encuadradas y de gran potencia visual. Sus paisajes se nos antojan idílicos. Cada fotografía respira calidad y buen hacer. Visitar de nuevo su galería no ha hecho sino enamorarme aún más de su trabajo.

He incluido la India en el título porque de algún modo su trabajo “Hambre en la India” para la revista Vogue, fue uno de los más aplaudidos. Cada imagen de ese reportaje es una lección de fotografía. A través de la página de Magnum podéis ver cada una de ellas donde además están documentadas con información que incluye texto, fecha y lugar de la toma. No dejéis de verlas, algunas de ellas son absolutamente antológicas.

Las exposiciones se han sucedido a lo largo de estos años desde su muerte, las últimas registradas, al menos en su página web, datan del año 2006. En Madrid, y gracias al Reina Sofía, se pudo ver su trabajo en 1988. Pero su obra se ha paseado por todo el globo recorriendo Sudamérica, Estados Unidos y Europa entre otros lugares con un largo etcétera de galerías y museos que han apostado por mostrar su portfolio.

Un fotógrafo donde mirarnos, con el que inspirarnos y aprender de cada centímetro de sus fotografías. Un fotoperiodista que no tenía miedo en mostrar aquello que veía desde la profesionalidad y la creatividad de alguien que llevaba la fotografía grabada a fuego en su ADN. Espero os estusiasme tanto como a mí, yo me quedo soñando con ver una exposición suya mientras me quedo repasando su trabajo. ¡Qué bueno era!

Fotógrafo | Werner Bischof

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

6 comentarios