
Cuando algo termina es momento de echar la vista atrás y hacer balance. Una costumbre casi inevitable para el ser humano y una buena excusa para reflexionar en un post sobre cómo ha sido este 2012 que en pocos días termina. Un año en que he tomado la decisión que nunca pensé que llegaría a tomar, como la de abandonar el carrete. Un año en que la industria fotográfica ha traído tantas novedades que casi es imposible absorberlas todas y por su puesto, el año de Lightroom 4 que ha sustituido mi trabajo en Photoshop dos terceras partes. Y también haciendo balance, este ha sido un año en que el trabajo y el no trabajo me han llevado a hacer 10.000 fotos.

Las razones para rendirse no son el desánimo, sino la logística. Este 2012 me he trasladado a una ciudad más pequeña y si en la que vivía antes era difícil tener un revelado decente, en la actual, aun más. Pero ya no es sólo el revelado, también conseguir el material, las horas de escaneo, el archivo y los costes, hacen que la decisión no haya sido dolorosa, sino más bien un alivio.
Mi decisión de no seguir disparando negativos llega en el año en que Kodak deja de tambalearse para derrumbarse y al parecer, los gigantes de este siglo como Google y Apple esperan poder rebuscar en sus ruinas.

Los años pares son años de Photokina y casi todas la marcas trajeron novedades. La sensación es que nadie se quiere quedar atrás. Nikon y Canon presentaron sus cámaras de Full Frame para entusiastas de la fotografía, reduciendo prestaciones, pero quizás sin reducir el precio lo suficiente como para entrar fuerte en el mercado. Un mercado que ve como las cámaras sin espejo son ya el presente para muchos aficionados que optan por este tipo de cámaras para entrar en el mundo de la fotografía. En cámaras como la Nex de Sony o la Panasonic GX1 encuentran las bondades de las cámaras compactas, ligeras y pequeñas, combinadas con las posibilidades de crecimiento y manejabilidad de los sistemas reflex.
De todo lo presentado este año 2012 por la industria fotográfica, me apetece mucho probar la nueva serie de objetivos de Sigma. Sobre todo el 35mm f1,4. Yo siempre he sido de comprar objetivos Nikon, pero en mi mochila ya faltan algunos que son más un capricho que una necesidad por lo que ahorrarme unos euros en estos tiempos me hacen pensar que las novedades de Sigma podrían estar en mi lista de deseos.


10.000 fotografías es un número aproximado, pero bastante cercano, a lo que he producido, repartido entre trabajos de arquitectura, microstock, fotos que he usado en muchos de los artículos de Xataka Foto, como las de las cámaras clásicas, y la que se ha convertido en mi pasión este 2012, la fotografía de naturaleza.
No os puedo decir si son más o menos que el 2011, pero sí os puedo decir que el 99% de las fotos se han usado en medios digitales. Este año no me han pedido ni un solo trabajo que fuera impreso en papel: revistas, folletos o tarjetas… Por eso me fue grato descubrir la semana pasada que una fotografía vendida en agencia de microstock fue usada para la portada de una guía turística.
Pero no todo va a ser trabajo, también he disfrutado del libro Magnum Contact Sheets, que para mí es el libro del año pese a publicarse a finales del 2011. Su lectura y disfrute es tan extensa que casi se puede decir que seguirá siendo mi libro del 2013.
El 2013 ha sido el año de los reporteros españoles, y como punta del iceberg, Samuel Aranda que con su World Press Photo no hace más que confirmar la calidad de muchos fotógrafos españoles que dedican su vida a mostrar a los demás lo que esta pasando.
Y por último en estos días de fiesta quiero aprovechar para felicitaros las fiestas y desearos un feliz 2013 con mucha fotografía.