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Morning After

En los últimos tiempos de la fotografía de bodas han comenzado a aparecer diversas tendencias y estilos que hacen que los reportajes de bodas se hayan convertido en algo más creativo y artístico (si cabe) de lo que venían siendo tradicionalmente. Todo ello es gracias a una nueva generación de fotógrafos que han decidido romper con tradicionales clichés que en la actualidad se encuentran desfasados. Una de las últimas tendencias que llega desde Estados Unidos es la de hacer un reportaje del día después de la boda a los novios: a la mañana siguiente.

Puede que a alguno le suene algo morboso después de que le fruto de la educación que hemos recibido en muchas ocasiones. Pero, independientemente de ello, creo que es un aspecto no tocado en ninguno de los reportajes que he conocido hasta el momento.

¿Qué hay de malo en ello? Nada


Creo que no hay nada de malo en reflejar ese momento de “después” que hayan tenido los novios. Fotografías de una cama revuelta, unas sábanas caídas, las medias o la chaqueta por los suelos pueden ser un toque muy sensual e interesante para un tipo de reportaje que no deja de ser algo personal y contratado por la pareja. Pero si ellos acceden, ¿porqué no proponerlo? ¿porqué no hacerlo?

Un timeline muy marcado: rompiendo los esquemas tradicionales


Los reportajes de novios (incluyendo pre-bodas, post-bodas, bodas y demás) suelen llevar un timeline muy marcado, sobre todo, el día del enlace matrimonial. Un timeline que finaliza el día de la boda, al menos lo habitual, con el baile de los invitados. ¿Y si continuamos con algo más para añadir a esta propuesta? La llegada y entrada de los novios a la suite nupcial.
Morning After

¿Cómo nace la idea?


Dicha idea la ha recogido The New York Daily News en: “Pictures of The Morning After”. Recoger este tipo de fotografías más sensuales es algo que poco a poco irá llegando, tal vez. La idea parte del fotógrafo de Nueva Jersey, Michelle Jonné, que se ha lanzado con este tipo de servicio en sus reportajes con un coste adicional de 650 dólares.

Dependerá del buen hacer del fotógrafo


Eso sí como todo lo referente a este tema, en esta y otras disciplinas, el gusto del artista (en este caso el fotógrafo) es fundamental. Su buen hacer y su criterio marcarán la diferencia entre un servicio que puede dar lugar a algo sensual, sugerente y visualmente interesante o bien algo basto y burdo.

¿Qué opináis? ¿tiene cabida esta nueva tendencia en nuestro país? ¿Seguimos siendo muy tradicionales y clasistas en nuestras maneras fotográficas aún?

Más información y fotografías de Michelle Jonné | New York Daily News

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