
Todos los que vengáis de la fotografía analógica seguro que tendréis un montón de negativos que no os gustaría perder. Pues bien, para esto o compramos un escaner de negativos o los llevamos a un laboratorio donde nos pasen las fotos a un soporte digital.
Si tenéis muchas fotos que pasar, quizás os interese la primera opción, comprar un escaner de negativos o un adaptador que se adapte a cualquier escaner, que también se venden en cualquier tienda especializada.
Si el volumen de trabajo es menor, probablemente os saldrá más económico llevar los negativos que te interesen a un laboratorio de revelado que tenga el servicio de pasarlas a digital. Pero hay una solución más barata y que os dará resultados bastante decentes siempre que lo hagáis con mimo. Vamos a verla:


