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Nadir

Ya vimos lo que era el plano holandés, ahora toca repasar otro tipo de plano que también suele ser bastante espectacular porque podría decirse que es un contrapicado llevado al extremo. Para ello debemos buscar un elemento que quede por encima nuestro y apuntar hacia él en un gesto de mirar hacia el cielo. Se suele usar en cine en ejemplos como nos explicó Rodrigo en su día a través de Gans of New York, y como todo, lo interesante es aprovechar las posibilidades que tiene sin llegar a abusar de ello.

Es el tipo de plano que suele utilizarse para las tomas de escaleras desde abajo, para los motivos colgados en un cable de electricidad (como las playeras que cuelgan en muchos rincones del mundo y cuyo significado no deja de ser un misterio) así como en otras situaciones más divertidas, como esos planos donde se coloca la cámara en el suelo para apuntar al típico grupo de amigos situados en círculo mirando hacia el objetivo.

No tengáis miedo a usarlo, hay muchas situaciones que parecen estar pidiendo este tipo de plano, así que si los resultados os convencen, seguid apuntando hacia el cielo. Y si ya lo utilizáis sumándole un ojo de pez, la fotografía final, sobre todo si apuntáis edificios desde abajo, puede ser de lo más impactante.

Foto | J. Martinez Foto de nuestro grupo de Flickr

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