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Oda a los formatos pequeños

Oda a los formatos pequeños
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Hoy estoy reivindicativo. Y quiero gritar "¡Viva el APS-C!", "¡viva el Micro Cuatro Tercios!". Estamos ya en el año 2014, y mucho ha llovido desde que irrumpieran en el mercado las cámaras digitales y las DSLR. Y uno que es joven y se mueve en ciertos círculos, no puede evitar escuchar constantemente las bondades del formato "ful freim", que no hay nada mejor, y no se es pro si no se tiene una cámara de formato 35mm. Y yo no puedo estar más en contra.

La mejor cámara es la que llevas encima

¿Quién no conoce esta afirmación? Ha sido empleada hasta la saciedad para distintos razocinios, incluso para decir que nada como nuestro móvil para sacar fotos. Y tampoco estoy de acuerdo con considerar un teléfono móvil una cámara de fotos: puede servir para hacer un trabajo documental puntual, pero si tienes otra herramienta, mejor.

Las DSLR de formato full frame son grandes. Muy grandes. Y muy pesadas también. Son cámaras que las tienes que llevar a cuestas, y el problema siempre se acrecenta cuando tienes que acompañarlas de distintas lentes. Hablamos de llevar tres kilogramos sin contar la mochila (podemos añadir otros dos kilos fácilmente). Y eso supone un esfuerzo que muchos no desean realizar, salvo que seamos fotoperiodistas o hagamos fotografía documental.

Hagamos una pequeña comparativa. Supongamos que queremos llevar con nosotros un equipo completo, dos cámaras y tres lentes, un zoom normal, un telezoom, y una lente para retratos.

  • Formato Full Frame: x2 Nikon D750 (840g cada una), Nikkor 24-70 f2.8 (900g), Nikkor 70-200 VRII (1540g), Nikkor 85mm F1.4 (590g). Total: 4,7 Kilogramos
  • Formato M43: x1 Panasonic GH4 (560g), x1 Olympus OM-D EM-1 (500g), Olympus 12-40 F2.8 (380g), Olympus 40-150 F2.8 (880g), Voigtlander 42.5mm F0.95 (570g). Total: 2,9 Kilogramos.
  • comparativaxt1nik.png

    Es decir, casi dos kilogramos menos para un equipo completo. Si lleváramos solo una cámara con su zoom normal, lo que de manera clásica lleva todo fotógrafo encima, hablamos de una diferencia de doble o mitad. Además, debemos tener en cuenta que un equipo en formato M43 es bastante más pequeño, luego podemos aligerar escogiendo una mochila más compacta, acrecentando la diferencia. Y tampoco nos exige tanto a la hora de comprar trípode y rótula. He pasado del tema económico, aunque también sabemos a favor de quién saldría.

    Si optáramos por un sistema APS-C sin espejo, como Fujifilm, estaríamos en un punto intermedio aproximadamente respecto a los casos antes puestos. Y ojo, que he cogido la más ligera de las Full Frame de Nikon, y las más pesadas y profesionales de las M43. Obvío las APS-C con espejo: me parecen cosa del pasado.

    ¿En qué circunstancias sacas más fotos?

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    Esta foto la saqué con la monstruosa D3x en un día de paseo. Peor habría sido no llevar una cámara encima.

    Esta pregunta es la que evitamos preguntarnos siempre que compramos un producto fotográfico: es la pregunta de la vergüenza, la que mata nuestro consumismo y nos vuelve odiósamente racionales. Bromas aparte, es una pregunta muy interesante. Y es que, aunque todos desearíamos tener cargas de trabajo en fotografía que nos llevaran de proyecto en proyecto, la realidad es algo diferente.

    Es entonces cuando la pregunta cobra sentido. ¿Qué fotos hago? ¿Dónde las hago? ¿Cómo las hago? ¿Cómo llego? Pero sobre todo, ¿voya un sitio para sacar fotos o porque quiero ir? No sabéis a cuanta gente conozco que diferencian el "ir a sacar fotos" del simplemente "ir a un lugar". Y eso es vital, ese considero que es el error de quien tiene una DSLR. No vayas para sacar fotos, ve por ir y disfrútalo. Si vas ligero, con algo pequeño y transportable, te puedes olvidar de la cámara, disfrutar el lugar, estudiarlo, y ya luego fotografiarlo. ¿Qué mejor? No sabéis lo que podemos ganar en productividad y creatividad.

    Tendencias y tendenciosos

    voldemort.jpg
    "Cómprate una Full Frame Harry, cómprate una CaNikon, la necesitas."

    Sin lugar a dudas, parte del amor por las Full Frame proviene de esta potente herramienta que es Internet, llena de información útil, pero también de veneno. Y es que nunca tenemos en cuenta el quién escribe: automáticamente pensamos, por su buen escribir, su conocimiento y su estatus, que su opinión es la válida. No es culpa del escritor precisamente, es que los lectores lo son en su mayoría por sus dudas.

    Hay otros que sí son realmente tendenciosos, vendidos, predicadores, pero me voy a ahorrar los ejemplos. Sin embargo hoy estamos en un punto interesante: las tendencias y los tendenciosos no van tan de la mano, hasta el punto de que surgen nuevos tendenciosos que se aprovechan de esto. Y es que, por ejemplo, pese a todo el fervor de rumorología que hubo respecto a la 7D Mark II, que sin duda alimenta a Canon, al final en el Photokina se vio ampliamente superada por la Samsung NX1. No solo en especificaciones, también en alcance mediático.

    Todo esto es bueno para el sector, que está muy vivo. Y para los fotógrafos, que tienen multitud de herramientas para elegir. Hoy si quieres un telezoom luminoso, el cásico 70-200, ya tienes en CSC muchas opciones, y es que en el Photokina se anunciaron hasta tres equivalentes a estos, uno de ellos, probablemente el más interesante, un 40-150 f2.8 de Olympus, 80-300 equivalente. Y todos pesan menos de un kilogramo, respecto a los 1.6 kilos de su competencia Full Frame.

    Y yo canto mi oda por esas pequeñas gigantes

    Porque amigos, ya hay muy poco que realmente haga de una Full Frame una mejor inversión. Sigue habiendo alguna circunstancia, pero créeme: ya te estarás ganando la vida de la fotografía antes de tener que dar ese paso. Y no hace falta darlo si quiera. Y sino, escucha a Zach Arias, que nos explica un poco más sobre formatos. Una buena clase de historia por cierto.

    Yo prefiero una cámara que no me pese. Una fiel compañera que esté ahí, sabiendo que si viene ese momento que realmente deseo capturar, podré hacerlo, sin molestarme en el camino, sin querer hacerse ver y notar. Como con las personas, con el tiempo aprendemos que quien se quiere hacer notar de algo adolece. Y las Full Frame adolecen de mucho más de lo que pueden presumir, aunque nos empeñemos en ignorarlo.

    Sé que alguien saltará con el caso Sony. Pero personalmente, no me entusiasman. Como cámaras, son tecnológicamente intachables. Pero su ecosistema adolece de una carencia enorme de ópticas, y una estrategia algo extraña, con objetivos menos luminosos por intentar que no se vayan de madre en peso y tamaño. No me entusiasma nada de nada.

    Porque otra parte importante, es que te hagan disfrutar de la toma. Y que bonitos tiempos vivimos que hoy puedo tocar cámaras que me recuerdan a la primera cámara que toqué, la Nikon EM, con todas las ventajas de nuestro tiempo, con aspecto Velvia o Kodachrome directamente aplicado a un jpeg. Tiempos preciosos para ser un novato, un iniciado, o un pro. Tiempos preciosos para olvidar muchas especificaciones, para que la cámara vuelva a ser solo eso: nuestra fiel y ligera compañera.

    En Xataka Foto | CSC vs DSLR: la batalla se recrudece

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