Probamos la Panasonic Lumix DMC-FZ28

Probamos la Panasonic Lumix DMC-FZ28
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Gracias a Panasonic, hemos podido probar estos últimos días una de sus cámaras compactas bridge más avanzadas, la Lumix DMC-FZ28. Este modelo, que cuenta con un zoom Leica DC Vario-Elmarit de 18X (equivalente a una focal de 27-486mm) de aperturas f2.8-f4.4, permite captar fotografías a 10 megapíxeles, tanto en JPG como en RAW. La lista de especificaciones se completa con el nuevo procesador Venus Engine IV, grabación de vídeo a 720p, estabilización Mega O.I.S., ISO hasta 1600, una pantalla de 2,7 pulgadas, y ráfaga de 3 disparos a calidad máxima por segundo.

No obstante, y dejando las especificaciones técnicas a un lado, lo que aquí nos interesa es saber qué tal funciona en la práctica, y qué resultados nos puede permitir conseguir. Así que, ¡vamos con el análisis!

La cámara, por fuera:

Esta cámara es de tipo bridge, de modo que aún siendo una cámara compacta "por dentro" tiene un tamaño mayor de lo normal, que le permite alojar un gran zoom, y un aspecto más cercano a una cámara réflex pequeña. El cuerpo es de plástico, lo que le permite ser bastante ligera, aunque no da sensación de solidez en las manos. Su generoso tamaño hace que sí sea cómodo sujetarla con comodidad, algo que resulta importante al usar las distancias focales más mayores. Su pantalla, de 2,7 pulgadas, sin ser algo especialmente destacable, cumple su función sobradamente.

Choricillos Lumix DMC-FZ28
Ligero aperitivo. Lumix DMC-FZ28, 1/125, f4, ISO 100.
Medieval Lumix DMC-FZ28
Pasacalles. Lumix DMC-FZ28, 1/200, f5.6, ISO 100.

Primeras impresiones y manejo de la cámara:

Para salir a hacer fotos, aproveché que en estos días teníamos en Granada un Mercado Medieval y podría encontrar fotos curiosas.

Una de las principales características de este tipo de cámara es la posibilidad de su uso en modo manual. En el caso de la Lumix DMC-FZ28, debo decir que modificar los principales parámetros de exposición (velocidad de obturación, apertura del diafragma y compensación) es una tarea sencilla y cómoda gracias al joystick que la cámara incorpora junto al LCD. Si además activamos la opción de previsualizar el histograma, podemos controlar la exposición con facilidad. No obstante, uno se pregunta por qué no es posible manipular la sensibilidad ISO de la misma manera, cuando en la práctica tienen idéntica importancia.

Uno siempre puede optar por ciertas comodidades, como dejar que la cámara en modo manual decida automáticamente el valor ISO (entre los valores que nosotros decidamos permitirle), o directamente seleccionar uno de los modos semiautomáticos, automáticos, o el automático inteligente. Como suele suceder en este tipo de cámaras, la respuesta en todos los casos es apropiada, siempre que haya buena luz. Cuando falta luz, la cosa se complica, aunque esta Lumix se defiende dignamente. A esto también ayuda la posibilidad de disparar en RAW, que te permite despreocuparte de cuestiones como el balance de blancos, a la hora de hacer click.

En cuanto al uso de los menús de la cámara, a poco que uno busque, consigue encontrar todas las funciones y parámetros que desee cambiar. No obstante, a veces es fácil perderse entre tan amplio abanico de opciones, y se puede echar de menos una mayor sencillez, sobre todo si el usuario no está acostumbrado previamente a usar cámaras de este tipo.

No he podido comprobar la duración de la batería, pero parece tener un buen rendimiento. Tras un par de salidas fotográficas, y varias pruebas para comprobar ruido y nitidez, el indicador de batería, que inicialmente no estaba del todo cargado, sigue teniendo una franja entera. El uso de tarjetas SD siempre es una ventaja por su fácil disponibilidad, e incluso al trabajar en RAW, la espera para la grabación de las fotos en la tarjeta no supone un quebradero de cabeza.

Catedral. Lumix DMC-FZ28
Catedral. Lumix DMC-FZ28, 1/400, f5.6, ISO 100.
Rica empanada. Lumix DMC-FZ28
¡A la rica empanada!. Lumix DMC-FZ28, 1/160, f3.7, ISO 200.

Calidad de imagen y ruido en sensibilidades ISO.

Panasonic no duda en exhibir en el frontal del objetivo que éste ha sido fabricado por Leica. Esto sin duda será un factor a tener en cuenta por muchos. Sin embargo, debemos saber que a estas alturas, y en el sector de las cámaras compactas, el factor que nos puede limitar la calidad de una imagen no es el objetivo, sino la calidad del sensor. El objetivo se comporta bien, y pese a tener un rango focal tan amplio, ofrece resultados decentes constantes desde la focal más angular hasta sus casi 500mm.

Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo del sensor. Usaremos de prueba una foto tomada con trípode, y compararemos recortes al 100% de la lata y el kiwi, el perro y el candado:

Lumix DMC-FZ28 Calidad de imagen
Lumix DMC-FZ28, 1/5 (con trípode), f5, ISO 100. Resolución completa (3,6MB). En Flickr.
Lumix DMC-FZ28 Ruido

Como podemos comprobar, la imagen ya presenta ruido visible y artefactos por la reducción por software a ISO 100, en la ampliación al 100%. La pérdida a continuación, en ISO 200 y 400, no es muy grande, pero a ISO 800 vuelve a dar un salto importante, y a ISO 1600 los detalles relativamente pequeños ya no son perceptibles, y las texturas se pierden.

Nadie le puede pedir el ISO 800 y 1600 de una réflex a una cámara compacta, obviamente. Pero lo que no es lógico es que una cámara de altos vuelos como esta, enfocada a aficionados avanzados que quieran usar funciones manuales y formato RAW, se tenga que conformar con uno de los sensores más pequeños que podemos poner en una compacta: 1/2,33 pulgadas, con lo que esto supone. Mientras que Panasonic ha dotado de un sensor de 1/1,6 pulgadas a su compacta estrella, la LX3, no se entiende que no le haya concedido apenas importancia a esta cuestión en este modelo.

Obviamente, este problema hay que saber relativizarlo. Probablemente, en impresiones de 15 o 18 centímetros de lado, no tengamos problema hasta ISO 400, e incluso en ISO 800 si la foto no es oscura. Y a ISO 1600, podremos darle perfecto uso para su publicación en páginas web, reduciendo algo el tamaño de la fotografía. El problema puede venir para quienes quieran dar sus primeros pasos en fotografía artística y presentar fotos a concursos o exposiciones a 30 centímetros de lado, incluso en fotos disparadas a ISO 100.

Panes. Lumix DMC-FZ28
Panes y bizcochos. Lumix DMC-FZ28, 1/200, f3.6, ISO 200.

Conclusiones

El sector de las cámaras compactas está más vivo que nunca, y cámaras como esta Lumix DMC-FZ28 son realmente interesantes. La grabación en RAW, su objetivo de 18 aumentos y sus funciones manuales son algo que le harán ganar varios puntos respecto a sus competidoras. No obstante, una vez más, una cámara de grandes prestaciones, vuelve a tropezar con el ruido digital, y un sensor que no termina de estar a la altura de las circunstancias.

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