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Si alguna vez habéis visto el típico documental rodado desde un helicóptero en el que la cámara parece no vibrar, debéis saber que para conseguir ese efecto la cámara suele ir acoplada a un complejo y aparatoso estabilizador basado en giroscopios.

Para comprender cómo funciona un giroscopio, debéis imaginar una peonza. Cuando la hacéis funcionar, notaréis que su eje de giro opone resistencia a la inclinación, lo que permite a la peonza mantenerse en pie. A esto se le llama efecto giroscópico, es decir, aquel que se opone al cambio del eje de giro de un objeto. Cuanto mayor sea la velocidad giratoria, más se notará este efecto.

Sin entrar en detalles más técnicos, de momento lo importante es que sepáis que este efecto es la base de los estabilizadores que se utilizan en los barcos, los aviones y cómo no: en las cámaras.

Su precio, como habréis podido imaginar, es bastante alto.

Sin embargo, un ingeniero llamado David Prutchi ha conseguido construir un estabilizador giroscópico casero de bajo coste tan sólo ensamblando dos giroscopios baratos a unas piezas de aluminio y unos motores.

estabilizador giroscópico casero

Lo mejor es que detalla el proceso completo en su blog, para que podáis construirlo en casa. El precio del conjunto es visiblemente inferior al de un estabilizador profesional, y parece que los resultados son muy dignos (el autor cuelga una serie de videos demostrativos).

La empresa a la que David Prutchi compró los giroscopios, quedó tan satisfecha con el resultado que ha decidido comenzar a fabricar sus propios estabilizadores low cost para venderlos al público. Así que si no sois muy manitas, tendréis que esperar a que estén disponibles próximamente.

Vía | Blog de David Prutchi
Vídeo demostrativo | Kenyon Laboratories

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