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I love Berlin

Aunque Madrid o Barcelona no le tienen nada que envidiar en cuanto a nivel cultural, sí es cierto que Berlín es una ciudad en la que encontrar buenos recursos para disfrutar de un día enteramente dedicado a la fotografía. Daremos un paseo por el museo de Helmut Newton para seguir recorriendo sus calles buscando instantáneas en la arquitectura y terminar en el barrio de Mitte donde descubriremos a una nueva fotógrafa para nuestra colección de clásicos, no sin antes pasarnos por un fotomatón de los analógicos y posar para la posteridad.

Fundación Helmut Newton

El viaje comienza temprano, apenas unos minutos pasadas las diez de la mañana ya estamos dentro del Museo de Fotografía y la Fundación Helmut Newton. Un edificio de tres plantas, con una imponente escalera doble que nos recibe tras pasar la puerta de entrada. La planta baja está dedicada por entero al fotógrafo, diríamos que es la colección permanente donde se nos muestra no sólo una vida centrada en trabajos de moda para revistas, sino una recreación de su despacho de Montecarlo, sus trajes, sus gafas y su colección de cámaras que hoy conservan todo su sabor antiguo.

Nacido en Berlín, comenzó su carrera como fotógrafo cuando emigró a Singapur, pero no fue hasta su vuelta a Europa, primero en Londres y después en París, cuando se hizo un nombre como fotógrafo de moda. Supo retratar el glamour de la belleza femenina, trabajó para Elle y Vogue lo que hizo que posaran ante su cámara las más reconocidas modelos. Todo ese material es el que puede verse en la planta baja. Revistas, fotografías ampliadas cubriendo paredes enteras, algún vídeo como el de Carla Bruni grabado durante una sesión, apuntes, cartas, carteles de sus exposiciones y posados del propio Newton con personajes de la alta sociedad.

Sobre la exposición que la Fundación Helmut Newton dedicó a Alice Springs

Gracias a las imágenes donde aparece el fotógrafo que hay colgadas por la sala, descubrimos a Alice Springs, seudónimo de June Browne, esposa de Newton y fotógrafa que comenzó su carrera especializándose en retrato al encargarse de una sesión de su esposo que no pudo llevar a cabo al encontrarse incapacitado por enfermedad. De este modo y gracias al éxito cosechado con esa sesión, prosiguió como fotógrafa para revistas como Vanity Fair, Interview o Photo and Passion entre otras, hasta que en 1978 tuvo lugar su primera exposición individual en Amsterdam.

Subimos un piso más para seguir con las fotografías de Newton. En las salas se exhiben hasta el 20 de mayo un gran número de Polaroids ampliadas, donde descubrimos una vez más la creatividad de este autor. Usando este tipo de cámaras como boceto, podía ver de una manera rápida cómo quedaría la fotografía teniendo en cuenta los factores de iluminación y composición, la mayoría (como también su trabajo en general) fueron tomadas en exteriores. Estas polaroids fueron parte de su libro “Pola Woman” editado en 1992 no sin causar controversia por la supuesta poca calidad de las fotografías, a lo que el propio Helmut replicó con “pero eso fue exactamente lo que fue muy emocionante – la espontaneidad, la velocidad.”

Como el edificio no sólo lo compone la colección de Helmut Newton sino que es también el Museo de la fotografía de Berlín, terminamos la visita en el último piso con dos exposiciones. Y su contemplación no deja de ser curiosa. Por un lado tiene lugar la exhibición de fotografía pictorialista alemana de 1902 mientras que por otro exponen varios autores del panorama joven germano. Por destacar algunos nombres, quizá lo más interesante es lo expuesto por Julia Unkel gracias a su serie del matadero, Miriam Schwedt por su forma de trabajar el paisaje y Sara-Lena Maierhofer por la metamorfosis en sus retratos. Aunque lo mejor de la muestra es ver la diversidad en los materiales y soportes para la presentación de las fotografías y la frescura de los proyectos.

Fotomatones, galerías de arte y fotografías de arquitectura

Si algo destaca de Berlín es su arquitectura, desde antiguos palacios a edificios de la época comunista, sus calles son un auténtico estudio para nuestra sesión de la ciudad. En nuestro recorrido dejamos Postdamer Platz a un lado y seguimos hacia el Check Point Charlie, lo que nos hará pasar por el Museo Gropius Bau donde como ya comentamos expone actualmente Ai Wei Wei. Después la calle Friedrich nos conducirá hacia el barrio de Mitte donde entre galerías, graffitis y tiendas de moda, encontraremos un cuco fotomatón analógico para hacer una regresión al pasado.

Fotomaton Berlin

Fotomatón en Veteranen Strasse por La mirada de Gema

Berlín está repleto de fotomatones analógicos, su diseño retro no deja de ser curioso, al llegar al que se encuentra en la calle Veteranen, vemos que la cortina está cerrada y se divisan los disparos del flash, al momento sale una pareja con su bebé y esperan impacientes los cinco minutos que dura el revelado. Esa es la magia de la que hablábamos hace unos días, que sólo puede describirse cuando se ha vivido el momento de estar frente a la cámara, aguantando la respiración, pensando cómo habrá quedado la foto y esperando ansioso por ver el resultado.

Antes de cerrar el día en Alexander Platz, nos topamos con dos galerías y sendas exposiciones. La primera aún no está abierta porque se inaugurará el día 30 de este mes, sin embargo se podía vislumbrar su montaje a través de los escaparates. Un escaparate que forma parte del hotel The Weinmeister Berlin-Mitte entrando con ello en un nuevo concepto de exposición. De esta forma conocemos al fotógrafo Henrik Pfeifer cuyo trabajo para esta ocasión consiste en 88 fotografías tomadas a actores y famosos alemanes cada uno posando en las diferentes habitaciones del hotel. Echad un vistazo a la web de este autor porque merece la pena conocerle, al menos su serie Room 308.

Y de un fotógrafo actual pasamos a conocer la obra de la autora Tina Modotti. Sus obras se exponen en la galería de un lugar mítico para los berlineses, la sede del periódico de izquierdas Junge Welt. Hablando de la fotógrafa italiana, murió en México en 1942 dejando una colección de fotografías basadas principalmente en retratos y donde en muchas de ellas se reflejaba su posición con el Partido Comunista Mexicano. Trabajó en Hollywood, se relacionó con los artistas de la época y con fotógrafos de la talla de Edward Weston, cuya relación profesional ha dado lugar a publicaciones de libros hablando de su obra conjunta.

De esta forma, cerramos un día fotográfico en Berlín. Capital cool, de ambiente cultural muy a la par con Londres y que ofrece mucha diversidad de actividades fotográficas porque en Alemania se vive de una manera especial. Espero que os haya gustado el recorrido, invitando a que cuando visitéis cualquier ciudad dediquéis un día a perderos por aquellos rincones que os harán entrar en contacto con nuevos autores, museos e incluso tiendas y espacios alternativos que siempre serán una buena fuente de inspiración.

Fotografía de portada | Dani Santana de nuestro grupo de Flickr

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