Me incomoda hablar de un autor, un maestro de la fotografía, después que ha fallecido. Los homenajes deberían hacerse en vida, todos lo sabemos. Pero aquí me encuentro, recordando su fotografía, sus palabras. Aprendiendo a mirar una vez más a través de su manera de enfocar la realidad. Escaleras arriba, escaleras abajo, su leit motiv que explotó en “Valparaíso”, y que nos deja imágenes difíciles de olvidar.
Chileno, en Chile nació en 1931 y allí es donde nos ha dejado hoy Sergio Larraín a los 81 años. Dejó sus estudios en ingeniería forestal para dedicarse a la fotografía comenzando a disparar con una Leica adquirida en EEUU. En 1956, en un tiempo en que hacerse un hueco en la fotografía no era tan complicado como ahora, envió su portfolio al MOMA y le compraron dos fotografías con cheque firmado nada más y nada menos que por el mismísimo Steichen.






