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El antiguo papel fotográfico, principal testigo de la realidad que pretende plasmar el fotógrafo, se ha perdido en el tiempo dando paso al ordenador, con su rapidez y abaratamiento de costes. Junto con todas esas ventajas, la informática también ha introducido ciertas problemáticas que aún hoy continúan debatiéndose. La más evidente: establecer los principios éticos del retoque fotográfico.

Evidentemente hablamos exclusivamente de fotoperiodismo, fotografía de naturaleza o viajes, que supuestamente tienen la misión de mostrarnos la realidad con un fin documental y sin manipular.

Hay que tener en cuenta que este debate no viene de ahora. La Constitución Española de 1978 reconoce el derecho que todo ciudadano tiene a recibir una información veraz (artículo 20.d). Por tanto, esta cualidad de la veracidad es exigible en todos los ámbitos del proceso informativo, y eso incluye al fotoperiodista.

No es algo a tomarse a la ligera. Si aprendemos de la historia, deberíamos tratar de evitar errores de otros regímenes políticos en los que la libertad de información brillaba por su ausencia. Todos tenemos presentes aquellas técnicas empleadas por los regímenes soviéticos o fascistas, que cada vez que realizaban purgas políticas, ciertos personajes no sólo desaparecían de la vida social, sino que eran eliminados de la memoria gráfica a través de la manipulación de las fotografías oficiales.

Es por tanto, indispensable, que ciertos tipos de fotografía se acojan a unos valores éticos. En este sentido, el debate sobre los límites a fijar siguen abiertos. Aunque hay asociaciones de fotógrafos que redactan estos códigos éticos, no deja de seguir existiendo una cierta controversia entre fotógrafos de muy diferentes corrientes.

Y mientras estas cuestiones quedan un poco en el aire, nos encontramos con una problemática añadida. La falta de criterio en lo que se refiere al límite de lo que se considera retoque o ajuste, perjudica a la credibilidad de la fotografía, como instrumento para documentar la realidad.

En este sentido, Eduardo Blanco Mendizabal, un fotógrafo español especializado en naturaleza y viajes, que ha publicado su trabajo en los medios más importantes de España, decidió utilizar su blog para realizar una encuesta entre 330 fotógrafos.

La encuesta, plantea qué partes del procesado digital se consideran retoques o ajustes.

Flickr de Harald Walker Flickr de Harald Walker

Sin pretender ser un estudio científico exhaustivo, los resultados son interesantes, y los podréis ver en el vídeo que encabeza este artículo. También os recomiendo visitar su blog para ver sus conclusiones.

Nadie pretende sentar cátedra, el estudio queda ahí. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Veremos si sirve para clarificar esta cuestión un poco más. Y mientras tanto, yo me quedo con esta frase de Brassai:

La fotografía tiene un destino doble… es hija del mundo aparente, del instante vivido, y como tal guardará siempre algo del documento histórico o científico sobre ella; mas ella es también hija del rectángulo, un producto de las bellas artes, el cual requirió el ‘rellenamiento’ agradable o armonioso del espacio con señales en blanco y negro o en color. En este sentido, la fotografía tendrá siempre un pie en el campo de las artes gráficas y nunca será susceptible de escapar de este hecho.

Video de portada | Eduardo Blanco Mendizabal

En Xataka Foto | Fotografía, una mentira consensuada o ¿no? (I)

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