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Prom, por seanmcgrath

Prom, por seanmcgrath

Una celebración, una comida, un viaje o una reunión en familia siempre requiere una foto para inmortalizar el momento y al grupo. Evidentemente, si somos aficionados a la fotografía nos toca lidiar con esta situación.

Y es que nadie dijo que la fotos familiares sean fáciles. Muy al contrario, requiere de especial atención si no queremos caer en los tópicos, si no queremos esa fotos estáticas de grupo que no suelen tener interés y que acaban olvidadas.

Si queremos darle un punto más especial y original debemos tener en cuenta algunas consideraciones. Sobre todo si queremos que nuestra captura acabe finalmente enmarcada en la casa de un familiar luciendo como uno de esos momentos inolvidables para orgullo del autor. Vamos a repasar cinco tres consejos básicos para darles un plus a esas fotos familiares.

Elegir el momento apropiado

Family portrait, por Camera on autopilot Family portrait, por Camera on autopilot

Si estamos en una celebración, en una comida en grupo, es habitual que al final, tras los postres, se busque una foto para recordar. Puede ser un buen momento. O no. Si hay niños, ya sabemos que son muy impacientes, así que igual es interesante elegir otro momento, en medio de la comida, antes de empezar,… en el que todo el mundo anda más relajado e integrado, con lo que obtendremos una escena algo más natural.

También hay que tener en cuenta y mucho si es en exteriores. Si se trata del mediodía, la luz no será especialmente buena si el día está soleado. En la sombra tendremos problemas para que todos los rostros aparezcan bien iluminados, así que esperemos a tener esa luz idónea para que todos luzcan mejor. O incluso buscar una ubicación lo más apropiada, aunque ello nos lleve a reubicar al grupo en otro lugar, con lo que ello conlleva.

La colocación: buscando la naturalidad

Family portrait, por Logan Z. Hunt Family portrait, por Logan Z. Hunt

Si optamos por la captura en la que todos posan con su mejor sonrisa y paciencia, intentemos cuidar al máximo la colocación de cada persona. Evitemos que algunos acaben con posturas incómodas o ridículas (agachados, tumbados, demasiado alejados, asomando la cabeza por algún hueco…).

Esto nos llevará tiempo, pero seamos pacientes, dejemos que todos se involucren, que se lo tomen como un momento distendido y que cada uno encuentre el lugar más adecuado. Intentando que todos estén cómodos, bien iluminados y situados.

No muestres los resultados nada más terminar la primera toma. Concéntrate en que todos estén cómodos, que nadie se preocupe aún por el resultado, dispara muchas capturas (puesto que es fácil que alguien acabe cerrando los ojos, por ejemplo) e intenta que sea un momento mágico, especial para la familia, que se transmita esa sensación.

Para ello, la naturalidad del momento es esencial. Algo que puede ayudar es disparar unas primeras capturas como si fueran las más importantes, dejando que los posados, las caras más rígidas aparezcan, para luego decir que ya casi está, que quieres alguna más y así poco a poco se pueden relajar. Incluso puedes utilizar el autodisparador y disimular conversando. Así mientras no miras por el visor o la pantalla se muestran relajados y en un instante más relajado (no como el ejemplo que acompañamos en este punto).

Cuida bien la apertura

Kurtz Family, por Ryan Polei Kurtz Family, por Ryan Polei

Si tenemos un grupo grande y no están ubicados uno junto al otro tendremos que cuidar bien la apertura a la que vamos a disparar. Recordemos que una apertura grande conlleva menos profundidad de campo y es más complicado que todos acaben dentro de la zona enfocada.

Así que, aunque acostumbremos en retratos a usar aperturas grandes, aquí podemos optar por lo contrario, para así asegurarnos que todos están en foco. Dependiendo del tipo de cámara y objetivo tendremos que elegir, pero con un f/8 o algo más puede ser más que suficiente.

Aquí dependeremos mucho de las condiciones de luz, si estamos en interior o exterior, así que antes de situar al grupo o tomar las capturas, midamos bien, hagamos pruebas y estudiemos bien la velocidad, sensibilidad y apertura más adecuadas. Incluso si necesitamos de algún apoyo para iluminar mejor el lugar.

Como ves, son consejos muy básicos, que seguro ya tenemos en cuenta, pero no está de más cuidar estos instantes y así lograremos fotografías familiares para el recuerdo, que además serán más naturales, originales y “especiales” con nuestra visión y estilo. La cámara no importa, en estas fotos lo realmente importante es capturar el momento especial, con encanto, que transmita.

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