Soy fotógrafo profesional y estas son las tres cosas que menos me gustan de la fotografía móvil
Fotografía móvil

Soy fotógrafo profesional y estas son las tres cosas que menos me gustan de la fotografía móvil

HOY SE HABLA DE

Nuestro compañero Sergio Fabara ha contado las tres cosas que más le han gustado de la fotografía móvil. Yo he tenido una experiencia similar a la suya con estos dispositivos a lo largo de esta época extraña y todavía no veo que se vayan a convertir en una herramienta habitual de mi trabajo como fotógrafo profesional. Así que voy a presentar, de forma razonada, las tres cosas que menos me gustan de la fotografía móvil.

Sé que me estoy metiendo en camisa de once varas por escribir este artículo, porque está de moda desprestigiar en las redes sociales a todos los que no pensamos según la norma vigente. Que conste que nunca diré que un teléfono es mejor o peor que cualquier otro tipo de cámara.

Lo que siempre diré es que cada cámara tiene su propio terreno. El fotógrafo tiene que saber cuál es el equipo que más le conviene para desarrollar su trabajo. Nunca he visto a los que trabajan con cámaras de banco llevarse las manos a la cabeza porque nadie más las utiliza... Pero con esto de los móviles pareces un sacrílego si dices algo malo.

Fotografía móvil
¿Móvil o cámara réflex?
Nunca he visto a los que trabajan con cámaras de banco llevarse las manos a la cabeza porque nadie más las utiliza...

Y lo que me llama más la atención, todo esto se está convirtiendo en la absurda lucha entre los canonistas y los nikonistas de antaño. Lo importante es la fotografía en sí, no la herramienta que utilices, creo yo. Y cada trabajo te dicta lo que necesitas...

Así que vamos a ver las cosas que menos me gustan de la fotografía móvil. Es solo otro tipo de cámara más, no es el nuevo rumbo de la fotografía. Y es mi experiencia personal, solo eso.

Poca ergonomía

Una de mis cámaras favoritas es la Canon T90, el monumento a la ergonomía. Esa cámara le sienta a la mano como un guante. Podías trabajar con una sola mano, si querías, sin problema alguno. También es muy cómoda, y en las antípodas de la Canon, la Leica M. Nunca tendrás la sensación de que se te puede caer...

Me gustan las cámaras que se sujetan bien y dejan espacio para maniobrar con la izquierda. Para que no me llaméis viejales, ahora recuerdo lo cómoda que es la Sony A7RIV o cualquiera de las nuevas Panasonic S.

Y una cosa fundamental para mí. Todas estas cámaras, réflex o sin espejo, tienen un tercer punto de apoyo que es el visor. Te permite apoyar la cámara en la cara y aislarte para disparar en el momento que quieras.

Picos de Europa
Con trípode todo mejora

Esto es lo que se pierde en los teléfonos móviles. Es verdad, son más pequeños y discretos, pero no hay forma de cogerlos correctamente y no tienes el visor para tener ese apoyo extra.

He intentado trabajar con un trípode, pero creo que es traicionar la esencia de estos dispositivos y aparentemente carece de sentido.

He intentado trabajar con un trípode, pero creo que es traicionar la esencia de estos dispositivos y aparentemente carece de sentido. Eso sí, la calidad que consigues es impresionante y me lleva a mis experiencias cuando me pierdo por el monte con mi trípode y mis cámaras...

No deja reposar la fotografía como el buen vino

Vivimos en un mundo de locos en el que se quiere todo ya, ahora mismo, sin falta. Haz la foto y compártela ya. O revela rápidamente en la misma pantalla del móvil porque la quiero ver ya. Esa es la sensación que tengo.

Una de mis mayores aficiones y que me sirvió de mucho durante la pandemia fue volver a ver mis fotografías y encontrar mis pequeños tesoros ocultos. Imágenes que no vi en el momento y que ahora me gustaban mucho.

Siempre he pensado que no tiene sentido revelar las fotos nada más terminar el viaje, así que tampoco le veo sentido hacerlo después del disparo. Es imposible saber en el mismo instante que la fotografía es buena.

Fotografía móvil
Tarde en descubrirla

Puedes tener una intuición alguna vez (hay veces que sabes que ese es el disparo) pero en general hay que dejar reposar y descansar la mente y no dejarte llevar por las experiencias vividas en ese preciso instante posterior al disparo.

Los móviles buenos son caros y marcan mucho la diferencia

Esto es quizás una de las cosas que más me molestan de la fotografía móvil. Las diferencias entre un móvil u otro son tremendas. Es imposible hacer una foto igual con un móvil de 200 que con otro de 1200 €.

Sin embargo entre las sin espejo, siempre que tengas un buen objetivo, las diferencias son mínimas. Esa es la clave en las cámaras, el objetivo es el que marca la calidad. Es verdad que algunos sensores son mejores que otros... pero a partir de 500 € todas las cámaras ofrecen hoy la misma calidad, al menos en las sensibilidades bajas y medias.

Pero compara la diferencia entre un Xiaomi MiA3 o un Google Pixel... O compara cualquiera de estos con un Huawei P50 Pro... para encontrar un móvil por menos de 500 $ en la página de DXOMARK tienes que bajar hasta el puesto 46 con el OnePlus Nord 2 5G...

Es verdad que los precios bajan al cabo de los meses y que puedes encontrar ofertas maravillosas, pero no es justo que estemos a merced de las modas... Una Nikon 3200 con un buen objetivo fijo a 400 ISO no tiene nada que envidiar a la última Sony de formato APS-C con un objetivo similar.

Lisboa
Un buen terreno para los móviles

Pero esto hoy por hoy es imposible en el mundo de los móviles. Falta mucho recorrido en este segmento... Los precios están disparados y no están al alcance de todo el mundo.

Hasta entonces yo solo utilizaré los móviles que tengo para apuntes fotográficos, disparos esporádicos y sobre todo para aprender y no quedarme atrás (no me niego a utilizarlos, faltaría más).

Con el tiempo esta fiebre remitirá y la calidad técnica se igualará. Seguirá habiendo móviles punteros y otros mucho más asequibles con una calidad similar y suficiente en un rango amplio de sensibilidades y en cualquier situación de luz.

Hasta entonces yo solo utilizaré los móviles que tengo para apuntes fotográficos, disparos esporádicos y sobre todo para aprender y no quedarme atrás (no me niego a utilizarlos, faltaría más). Y sé que a muchos les pareceré un carroza, pero creo que hasta ahora todos éramos libres de fotografiar como nos diera la gana, no con lo que dijeran unos cuántos...

Ahh... y que nunca os juzguen por elegir una cámara u otra. Espero que solo os digan si vuestro trabajo es bueno o malo por lo que comunica... La mirada nunca tiene que depender de la cámara... Si es así, se están perdiendo muchas cosas.

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