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El tercer paso del proyecto fotográfico: La edición
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El tercer paso del proyecto fotográfico: La edición

HOY SE HABLA DE
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Llegamos ya al último capítulo de la serie dedicada al mundo de los proyectos fotográficos según la propuesta de José Manuel Navia. Después del primer y segundo paso llegamos aquí. La edición es el paso en el que nos convertimos en fotógrafos. Y si no lo superamos solo seremos portadores de cámaras.

Todo el recorrido que hemos hecho culmina aquí. Todo tiene sentido cuando nos sentamos en una mesa o frente al ordenador con todas las fotografías que hemos hecho. Es nuestro material, la culminación de un trabajo que abre las puertas de la comunicación. En este momento vamos a contar nuestra historia.

La edición, como se decía en los viejos tiempos, es la selección de las fotografías. Elegir una u otra para articular la idea que nos llevó a disparar nuestra cámara. Cuando tenemos todas las palabras elegidas para escribir un cuento, la forma literaria más parecida al arte de la luz.

Si todo ha ido bien en los dos pasos anteriores, este paso será mucho menos complicado. Si todo ha ido sobre ruedas, el último puerto es un placer. Así de sencillo. Y si no hemos trabajado bien, lo descubriremos -y sufriremos- justo en este momento.

lisboa Lisboa @ferfotopuntoes

La edición es difícil. Cuesta mucho llegar al final con un trabajo perfecto. Y si logramos algo puede que sea flor de un solo día, como les ha pasado a tantos fotógrafos que se creyeron inmortales con un solo fotolibro. Antes de terminar, hay que ir pensando en el siguiente.

La selección de las fotografías

Estoy convencido de que el destino final de las fotografías es el libro. Un buen libro de fotografía, uno que te quieras llevar a tu rincón favorito, con tu música y tal vez una copa de buen vino o la botella de agua de la nevera. Qué más da. Lo importante es lo que vas a ver.

Por lo tanto, como conocemos la sensación de quedarnos sin habla delante de unas páginas, tenemos que intentar lograr esa sensación con nuestro proyecto fotográfico. Y para conseguirlo no queda más remedio que distinguir el grano de la paja, lo bueno de lo malo.

lisboa Lisboa @ferfotopuntoes

Y no es fácil. En absoluto. Si alguien os lo dice es que no sabe lo que dice. Es el momento de decidir cómo queremos contar nuestra historia. Aunque parezca una contradicción lo mejor es trabajar con mucho material. Mejor 200 que 100 fotografías desparramadas por la mesa o colocadas en la interfaz del programa de turno.

Hay muchas formas de hacerlo. Pero os voy a contar cómo lo hago yo:

  1. Trabajo con el módulo Biblioteca de Adobe Lightroom. En este momento tengo todas las fotografías del proyecto en una carpeta. O mejor aún, con una palabra clave común. La idea es ver todas con solo mover la rueda del ratón.
  2. Las veo una y otra vez. No basta con una sola. Iremos viendo más claro cuáles son las buenas y cuáles irán al baúl de recuerdos (alguna vez saldrán).
  3. Cuando las tengamos grabadas en la cabeza empezaremos a marcar las mejores con una estrella. Solo una, con el teclado numérico. No hace falta ser muy exigente en este punto. Solo queremos quitar las malas, la mayoría.
  4. Luego, mediante los filtros, veremos solo las elegidas. Y seguiremos marcándolas con 2 estrellas... luego 3 estrellas.... La idea es quedarse con un número manejable para el siguiente punto.
  5. Todas las fotografías marcadas con 3 estrellas las vamos a imprimir en pequeño formato. Lo más cómodo es meter dos en una hoja de 10x15. No hace falta ir al laboratorio más caro. Mejor al de la esquina, porque estas fotografías van a sufrir.

Si vemos que nos faltan es que deberíamos haber trabajado más en el segundo paso. Si notamos que no tienen sentido lo mejor es volver a repasar el primer paso.

Estamos llegando al principio del fin en este preciso momento. Si hemos partido de doscientas fotografías, puede que tengamos impresas unas 30. Si vemos que nos faltan es que deberíamos haber trabajado más en el segundo paso. Si notamos que no tienen sentido lo mejor es volver a repasar el primer paso.

Qué hacer con la selección final

Ni mucho menos hemos terminado. En todos los pasos anteriores seguro que hemos encontrado las primera y última fotografías. Y nos hemos dado cuenta de que una casa muy bien con otra. Pues eso es lo que tenemos que hacer ahora con las copias en papel.

Las podemos colocar en una mesa. Pero lo mejor es colocarlas en la pared con un imán. O comprar esa pintura imantada maravillosa que he visto en alguna que otra escuela del este de Madrid. Decidir las secuencias no será labor de un día. Nos llevará cientos de horas. Y es fundamental tenerlas siempre a la vista. Par aprovechar hasta los tiempos muertos en los que esperamos poder pasar al baño para limpiarnos los dientes antes de acostarnos.

LISBOA Lisboa @ferfotopuntoes

Las mejores imágenes destacarán sobre las demás. Algunas caerán derrotadas, otras subirán desde el baúl de los recuerdos porque conjugan perfectamente con una que se ha quedado sola en la selección final. Seguro que nos pasará...

En la edición la clave es que fotografía tras fotografía, página tras página, no haya saltos. Que la secuencia sea lógica en el lenguaje fotográfico. Que las fotografías estén encadenadas por el color, por las líneas y las formas. Es difícil que ordenarlas cronológicamente, como siempre se ha hecho en casa, funcione bien.

LISBOA Lisboa @ferfotopuntoes

Esperamos que esta introducción de cuatro artículos os sirva para adentrarse en este mundo donde todo lo tenemos que decir sin palabras. Hay mucho más pero así empezaremos con buen pie. Buena suerte.

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