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Semana Santa (II)

Después de haber introducido el tema con algunas de las mejores fotos de nuestro grupo de Flickr, hemos decidido acudir a fotógrafos expertos en la materia para que nos cuenten sus vivencias y consejos para la próxima Semana Santa.

Para esta entrevista tenemos el placer de contar con dos visiones de la fotografía cofrade que, aunque inicialmente parecen alejadas, coinciden en tratarla con un punto de vista personal e inconfundible.

Por un lado tenemos al autor de la fotografía de cabecera, Diego Escobedo Lozano, de Santiponce (Sevilla), que tras haber sido nazareno, contraguía, costalero y pregonero en la Semana Grande sevillana, ha ganado varios premios de fotografía en este ámbito. Con 34 años, lleva desde los doce haciendo fotos, y a día de hoy combina su afición a la fotografía cofrade con su otra especialidad: el desnudo y la fotografía erótica.

Por el otro a Alberto García Rodriguez, un vallisoletano de 35 años, que se autodefine como “El Cofrade Agnóstico” y que tiene la fotografía como afición y como apoyo a su profesión de diseñador gráfico. Su galería de la Semana Santa de Valladolid, a veces desenfadada y divertida, y mayoritariamente en blanco y negro, destila calidad, humor e ironía por los cuatro costados, y también le ha hecho merecedor de varios premios y menciones.

Muchas gracias a los dos por querer colaborar en esta entrevista. Antes de pasar de lleno a temas fotográficos, me gustaría que nos contaseis qué representa para vosotros la Semana Santa, y cómo la vivís año tras año.

  • Alberto: Me defino como agnóstico y a pesar de ello como fotógrafo, es un tema que me apasiona. Para mi la Semana Santa es un gran evento, que es parte de nuestra historia y tradición. Aunque no comparto los principios e ideales que ello supone, los respeto y me conmueven los profundos sentimientos y la emoción que se observa durante estos días.
  • Diego: Para mi la semana santa es la semana mas esperada del año. Disfruto de cada ensayo, cada pregón, y sobre todo estoy deseando que comience el viernes de Dolores para tirarme a la calle a fotografiar cada momento de esta semana grande.

Alberto García


Ya como fotógrafo, ¿cómo pensáis que se disfruta más la Semana Santa? ¿Como un conocedor acérrimo de cada Cofradía, viviendo al máximo cada momento (lo que por el Sur conocemos como un “capillita“), o como reportero imparcial, con un poco de lejanía?

  • Diego: Pues prácticamente de las dos maneras. La fotografía que denomino humana me apasiona. Me encanta recoger los sentimientos, emociones, momentos unicos que nos muestra en hombre en cualquier fiesta, mainfestacion, celebracion, ya sea religiosa, politica o ideologica, así que en esta fiesta religiosa puedo “jartarme” de recoger momentos únicos que sólo se darán lugar en esta ciudad y en esta celebración. Y como soy un cofrade, mas que capillita, disfruto plasmando estos sentimientos que comparto y tanto calan en mi.
  • Alberto: Cada cual puede vivir y experimentar la Semana Santa con la pasión que desee. Sin ser creyente, ni haber sido nunca cofrade, desde pequeño me ha llamado la atención el sentimiento, el color, el arte, y la música que se vive en cada procesión, y ya como fotógrafo, puedo ser un cazador de instantes imparcial, pues el sentimiento hacia una cofradía, o uno de los pasos en concreto, no me distraerá de buscar otros detalles alrededor del mismo.

    Evidentemente, para realizar un buen trabajo, cuanto mejor se conozca cada cofradía, cada procesión, cada momento, uno puede anticiparse en la búsqueda de un encuadre y realizar un buen y completo reportaje gráfico.


¿Qué equipo utilizáis para este tipo de fotografía? ¿Equipo ligero y cámara en mano, o trípode, escalera y posición privilegiada? ¿Y de noche o en interiores?

  • Alberto: Un buen equipo en estas lides resulta muy ventajoso; disponer de un buen objetivo luminoso y poder disparar con una elevada ISO sin temor al ruido es ideal en Semana Santa, pero, por experiencia personal, con cualquier cámara, bien sea una simple compacta o bridge, se puede sacar partido a estas fechas.

    El trípode queda absolutamente descartado para mi: Es imposible encontrar espacio, no molestar, y de paso ser flexible a la hora de cazar cualquier tipo de momento, instante o detalle. Sean cuales sean las condiciones de luz, las cuáles son generalmente muy adversas, me esfuerzo en exprimir las capacidades de mi equipo, a la vez que cada año, me intento desarrollar cada vez más como fotógrafo, disparando a velocidades bajas, o buscando la posición adecuada en cada momento para aprovechar la mejor luz en la zona, bien por una farola, un escaparate, o la propia luz de los hachones de los cofrades. Se deduce de mi explicación que tampoco soy muy devoto del flash, el cual trato de evitar sobremanera, especialmente porque los matices de las policromías, el color de las tallas, en mi opinión se pierden con el uso del flash; aunque sobre este tema hay opiniones enfrentadas, los grandes maestros del tema en Valladolid, no lo usan.

    Aparte, procuro ir lo más ligero de equipaje posible, pues me facilita a la hora de moverme y colocarme sin estorbar, ni incordiar con una gran mochila a la espalda.
  • Diego: Yo soy de la misma forma de pensar y trabajar de Alberto. Nunca llevo tripode. El tipo de fotografia que hago es muy cercana y como diria Cartier Bresson, rozan “El instante decisivo”. Si te fijas en las fotografias de Alberto y mias, seria muy dificil encuadrar, enfocar y poder disparar con un tripode y conseguir semajantes fotos.

    Yo suelo utilizar dos cuerpos y dos lentes. Este ultimio año he incorporado ocasionalmente un flash que separo mediante un cable, para conseguir una iluminacion con muchos realces.

Diego Escobedo

¿Os atrevéis a sugerirnos algún rincón de vuestra ciudad, o algún momento concreto que no debería perderse ningún fotógrafo?

  • Diego: La verdad es que, aunque quede pedante, Sevilla te ofrece una ciudad entera donde poder disfrutar de esta fiesta. Sevilla esta hecha por y para la Semana Santa, como diria Ramses Torres, historiador del arte. En cada rincon, en cada callejuela, en cada salida te sorprenderá la pasión de la gente. Cada quejío de un costalero, la voz quebrada del capataz, la saeta espontánea a pie de calle, los niños que son tan imprevisibles….todo te atrapa y te descubre algo nuevo en Sevilla. Pero si me quedo con un momento vivido por mi, es la salida del palio de la Hermandad de Jesus Despojado, el Domingo de Ramos desde la plaza del Molviedro: Sencillamente espectacular.
  • Alberto: Tengo pocos momentos y lugares que llegue a repetir. Si fuera devoto, pasaría a relataros muchos momentos, inicios de procesión, encuentros, curiosidades, como la salida de la Virgen de las Angustias, conocida como la señora de Valladolid, el encuentro de la Santísima virgen con su hijo frente al Palacio Santa Cruz, el Pregón a caballo, o el momento en la catedral de la Peregrinación del Silencio; pero en todos ellos, el publico, y como no, los fotógrafos se agolpan en torno a ellos y resulta muy difícil trabajar.

    Particularmente recomendaría, las procesiones de la Borriquilla y del Domingo de Resurrección, ya que son momentos my felices para los cofrades, y como van a cara descubierto, se obtienen unos robados llenos de vida, en cualquier parte del recorrido y en el entorno de la catedral. El Viernes Santo, mientras dura la Procesión General, yo prefiero estar entre bambalinas, con las cofradías, esperando su turno para incorporarse, momentos en los que destaca la tensión y el cansancio acumulado, mientras de fondo se sucede el anochecer, y los colores de la hora azul.


Con tantos sentimientos exaltados, a veces salta alguna chispa entre distintas formas de vivir esta Semana.
¿Habéis tenido alguna vez algún problema, o incluso os habéis jugado el tipo con alguna foto? En el caso de Alberto, no sé si has tenido alguna crítica por la ironía de tus descripciones.

  • Alberto: Yo particularmente no he tenido ninguno directamente, aunque me imagino que algo debe haber, ya que las críticas llueven a fotógrafos más reconocidos, y con raíces en alguna cofradía, así que es de esperar, que dado que me tomo todo con humor, y mi reconocida condición agnóstica, algo se dirá de mi, pero no ha llegado a mis oídos. Públicamente, en mis inicios, me topé con gente que a raíz de mi pseudónimo en flickr “el cofrade agnóstico” se escandalizaron, y entré en sus foros para explicar el por qué de mi nick, y mi respeto por la Semana Santa.

    Los que siguen mi galería, saben que lo que destaca es mi sentido del humor. Puedo ser irónico o sarcástico, pero con temas tan delicados, yo soy mi primer censor, y trato de evitar polémicas o malentendidos, con comentarios que algunos puedan entender como una ofensa. Con la Semana Santa, sobre todo, me limito a dobles interpretaciones humorísticas, apoyándome en momentos curiosos.
  • Diego: Hombre, tanto como jugarse el tipo, no. Pero la verdad que en algunos apuros me he visto en alguna bulla en las que hay 100 personas en donde caben 40. Además algun problemilla cuando me cuelo como prensa de forma falsa y cosillas asi. Y como Alberto, yo tambien recibo criticas, pero en mi caso es por algun premio recibido nunca por fotograifas polemicas. Aunque lo mas curioso es que las tengo, pero no llego a usarlas tanto como Alberto: Fotografias de nazarenos orinando en medio de dos coches, haciendose fotos con el móvil con sus colegas…. Algún dia me pegaré a Alberto y haremos algo juntos sobre este tema.

Alberto García

Con la democratización de la fotografía digital, lo extraño hoy en día es ver a alguien que no esté grabando con su móvil o su compacta, y cualquier toma general es una sucesión de pantallas encendidas por un lado y flashes por el otro, que pueden estropear el momento y dificultar el trabajo de los profesionales. ¿Derecho a tener un recuerdo, o falta de respeto?

  • Diego: A mi particularmente me da igual: No suelo tomar fotos de angulos generales, por lo tanto no me molestan. Pero a los compañeros que van con tripode y escalera, y hacen muchas nocturnas, les tiene que molestar una barbaridad. Lo que no es normal tampoco que se te cuele el personal justo en medio de una gran escena sin mirar si va a molestar o no, como me ha ocurrido en muchas ocasiones.
  • Alberto: Cualquiera tiene derecho a tomar su imagen, por ridículo que sea tomarla con un simple móvil, en la oscuridad más absoluta. Lo que dificulta la tarea es que para tomarla se planten en medio, un rato largo, estorbando. A la hora de tomar fotografías, hay que tener el cuenta, no solo a los demás fotógrafos, algunos de ellos profesionales, que han de realizar su trabajo, sino al público en general, el cual normalmente acude pronto, para coger un buen sitio desde el cual ver la procesión.


En unos días muchos de nuestros lectores estarán en la calle tratando de emular vuestro trabajo. ¿Qué consejos les podríais dar?

  • Alberto: Que se diviertan, que sean fieles a su estilo, o que sigan avanzando en la búsqueda del mismo. En una procesión puedes hacer de todo: fotografiar personas u obras de arte, detalles, robados, en cierto modo también posados, perspectivas, luces, macros, simetrías, líneas, reflejos, panorámicas… bien sea a los propios miembros de la procesión, como al público. Que no se dejen amedrentar por las malas condiciones de luz y experimenten; que traten de potenciar al máximo sus capacidades. Poca gente nace con un pulso envidiable, pero es algo que se puede “entrenar”. Observar, atender a todo cuanto rodea. Y sobre todo, que sean respetuosos con el sentimiento general
  • Diego: Pues como digo, “se fotografia como se es“, por lo tanto que no traten de emular a nadie y a mi el primero, que soy el menos indicado para que se fijen. Cada unos debe tener su estilo, y debe encontrarlo. Se tardará mas o menos, pero lo bonito es aprender de tis propios errores. Cada fotografia te enseñará a mejorarte.

    Pero si debo dar algun consejo, es que no les de miedo de disparar. Que no duden ni un solo instante y que se acerquen todo lo que puedan a la escena. Trata de pasar inadvertido, y sobre todo no dejes de mirar a tu alrrededor. Todo trasncurre junto a tí, sólo tienes que darte cuenta que es lo que está sucediendo y fotografiarlo.

Alberto García

Sé que es difícil, pero si os tuvieseis que quedar con una sola de vuestras fotografías, ¿cuál elegiríais?

  • Diego: La verdad que si que es dificil, ya que tengo varias que me tienen enamorado. Pero hay una que en el momento que la hice, supe que podia irme a casa porque habia hecho la fotografia de este año. No volveria a hacer una foto que dijese y llenase tanto como esta en esa Semana Santa.
  • Alberto: Realmente es difícil, pero si he de decidirme por una, hoy me decanto por esta fotografía, aunque tal vez mañana eligiera otra. En este robado se conjugan varios elementos para hacerla especial y de mi agrado, el juego de líneas, la luz, y el detalle.


En vuestras galerías encontramos todo tipo de imágenes, desde festivales de teatro y viajes hasta la fotografía erótica. ¿La Semana Santa es vuestra especialidad, o una de las muchas maneras de disfrutar la fotografía?

  • Alberto: Yo solo intento divertirme con cada actividad. Cualquier campo debe ser un reto y una experiencia para un fotógrafo. Los habrá que con una vez sirvan para saciar nuestra curiosidad, y en otras, el tema nos retará y repetiremos tantas veces como nos sea posible, tratando de sacarle el mayor jugo posible al tema. Yo considero la Semana santa una de mis especialidades, pero mi “curiosidad” me lleva a intentar conocer las procesiones en otras ciudades y pueblos, no solo a limitarme a Valladolid.
  • Diego: Podria decir que si es mi especialidad, pero tambien es cierto que es porque disfruto mucho de ella. Si esta fiesta durase dos semanas, quizas me hartara de ella. Asi que digamos que es la especialidad de la que mas disfruto, ya que en la erótica, que es donde estoy tratando de meterme de lleno, no se disfruta tanto: Debes estar mas pendiente de luces, encuadres, poses… no es tan activa y divertida, aunque sea este estilo el que mas éxito tenga después en todos los ambitos.
Diego Escobedo Diego Escobedo

Como cierre, y después de agradeceros vuestra colaboración para este artículo, me gustaría que nos hicieses de anfitrión de vuestra ciudad, y nos deis algún motivo para animar a nuestros lectores a pasar esta Semana en Sevilla o Valladolid.

  • Alberto: Utilizaré unas palabras de Miguel Delibes: “En la Semana Santa castellana no tienen sitio la algarabía y la estridencia; y el espectáculo, el arte y el adorno ocupan en ella un lugar secundario. Lo importante de la Semana Santa vallisoletana es el silencio; un silencio espeso, sombrío y doliente que encubre y arropa una onda emoción popular

    La Semana Santa en Valladolid es también una gran exposición de imaginería religiosa, única en el mundo; imágenes que durante el año descansan en museos, iglesias y conventos, algunos de ellos de rigurosa clausura. Sus tallas se encuentran entre las de mayor valor artístico del mundo en escultura policromada, gracias sobre todo a imagineros como Juan de Juni y Gregorio Fernández, del periodo en que la ciudad fue Corte del Imperio Español.
  • Diego: Yo haré como Alberto, y citaré a un genio de las palabras, que seguro sabra expresar mejor que yo, porqué Sevilla es famosa por su Semana Santa:

    Si la Semana Santa de Sevilla es un espectáculo único en el mundo, no es sólo por la riqueza y el arte peregrino de su imaginería, sino también porque parece que la ciudad esté hecha, sucintamente, para este desfile de Dios por la calle. El balcón bajo, la calle estrecha, la pared de cal y la maceta en el pretil de la azotea, es el oratorio, ante el cielo, el muro de plata, el alto florero bajo la luz del sol, nacidos de una arquitectura propia en una ciudad que, como ninguna otra, sabe tener sus calles, sus casas y sus plazas con esa armonía y recogimientos dignos del paso de un Dios, dignos del tránsito de una Virgen” – Joaquín Romero Murube

Entrevistados | Alberto García Rodriguez | Diego Escobedo Lozano (página personal)

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