Chema Madoz, cuando nada es lo que parece

Chema Madoz, cuando nada es lo que parece
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José María Rodríguez Madoz o Chema Madoz, como le conocemos en el mundo fotográfico, nació en Madrid en el año 1958. Su pasión por la fotografía de viene de cuando estudia Historia del Arte cuando se hizo con una Olympus pues al mismo tiempo estudiaba fotografía en el Centro de Enseñanza de la Imagen.

Aunque en sus orígenes, abandonando en la década de los 80 un trabajo en un banco que le horrorizaba, la fotografía de Madoz era muy distinta de la actual, ésta evoluciona notable y rápidamente hasta crear su propio espacio compositivo y estilo de autor. Fabricarse sus propia fotografía es lo que le convierte en un gran ingeniero de ideas. Madoz desarrolla y pone en práctica un estilo altamente conceptual, surrealista y minimalista en distintas proporciones que le lleva, además de una gran proyección nacional, a ser uno de nuestros fotógrafos más reconocidos en el panorama artístico internacional.

Además de numerosas exposiciones que se suelen suceder año tras año no es nada raro que sus fotografías sean objeto de portadas de revistas, libros y publicaciones de lo más diverso.

¿Cómo nace el concepto?

Gran admirador de la fotografía de Duane Michals, Chema Madoz ha contado en alguna ocasión ya que en su trayectoria fotográfica sí existe un antes y un después. Para ello, remontémonos al año 1984. Una fotografía que le supuso descubrir un nuevo universo que siempre estuvo ahí: el suyo propio.

Chema Madoz, cuando nada es lo que parece

Para él, esa imagen resulta ser un todo a partir del cual descubre que puede relacionar diferentes realidades a través de la forma y la similitud. Una imagen que le lleva a encontrar un discurso y un lenguaje visual propio.

Chema Madoz, Blanco y Negro como principio

Chema Madoz trabaja sus fotografías únicamente en Blanco y Negro como un medio de oponer el ying y el yang de los elementos que fotografía. Elementos que cobran un dramatismo surrealista y minimalista cuya única elección para mostrarse al mundo es en Blanco Y Negro.

Chema Madoz, cuando nada es lo que parece
Yo utilizo el ByN, por varios motivos, Primero es un ejercicio de reducción, ya que limitas el color a dos opciones que se enfrentan, algo que también sucede con los objetos ( en general son dos objetos contrapuestos) por otro lado permite, jugar más fácilmente con las texturas a la hora de establecer vínculos o nexos. En declaraciones para Xataka Foto

El uso del blanco y negro como sello de identidad de trabajo, nutre al espectador para centrarse en las fotografías de Madoz. Centrarse en aspecto compositivos y una cuidadísima técnica y belleza formal.

Me interesa la técnica en cuanto me permita acceder a los resultados que deseo. Luego de alguna forma hay que olvidarla, no tenerla presente.

Es un estímulo para llevar a las preguntas de cómo se construyó la imagen y qué significado tiene. Pero es un recurso nada más, simplemente eso, una herramienta para transmitir lo esencial que no deja de ser el mensaje.

Chema Madoz, fotógrafo del orden y el caos

Su estudio de Galapagar resulta ser el paradigma de su universo caótico pero ordenado. Una colección creciente siempre de artilugios, artefactos u objetos comprados, en ocasiones, y fabricados en muchas otras. Porque no solamente las fotografías de Chema Madoz representan su forma de ver el mundo sino su forma de fabricarlo. Es por esa razón, que, en numerosas ocasiones, saca las herramientas y el mono de trabajo y cual ingeniero, carpintero o mecánico de su universo fabrica la fotografía.

Mi cabeza es un caos por eso necesito que todo esté en un orden determinado

Es por eso que, aunque las fotografías comienzan en la cabeza de Madoz, éstas tienen casi siempre su proceso de fabricación artesanal en el mundo real para, después, una vez fotografiados recuperar su naturaleza etérea y metafísica. El proceso pasa siempre primero por pequeños bocetos para poder tener una aproximación visual y ver si puede funcionar. Después viene la construcción del objeto en donde hay que tener en cuenta la búsqueda de los elementos necesarios. Así la fotografía entra en la recta final, cuando la manipulación real y física de los elementos ya está resuelta.

He hecho muy poca fotografía digital, cuatro o cinco. Sigo en analógico porque lo reclama el propio trabajo; establece un vínculo con la realidad que no logra la fotografía digital, que es algo totalmente manipulable. A mí me interesa hacer esos cambios en la realidad, manipular los objetos reales, no me sirve la manipulación digital. Lo analógico sigue teniendo ese carácter de verdad, de notario de la realidad que necesito El Mundo - edición digital

En la fotografía de Madoz nunca nada es lo que parece. Cuenta Luis Arenas en la web del propio Chema Madoz que a menudo ese par de conceptos (real y virtual) se presentan bajo la forma de una oposición conflictiva. Llevados de otras oposiciones lejanamente emparentadas (apariencia/realidad, potencia/acto, etc.), lo real y lo virtual parecen manifestar una tensión irresoluble, una oposición frontal e irremontable. Lo que de cierto hay en esa oposición no debe ocultar, sin embargo, la complementariedad que cabe hallar aún entre ambos términos.

Chema Madoz, cuando nada es lo que parece

Cuando uno observa a bote pronto las fotografías de Madoz queda una sensación de no saber qué estamos viendo. Es solo un momento. Es parte de la atracción que, inmediatamente, segundos después, surge en el espectador preguntándose qué está viendo. Una atracción que invita y engancha a preguntarse por el fondo, el concepto, la idea. Una pregunta que siempre tiene varias respuestas.

La fotografía de Chema Madoz deja poco sitio para las emociones y los sentimientos. Resulta ser una fotografía inteligente en el sentido de que lo que pretende es despertar nuestra inteligencia.

Un apunte al respecto al formato de sus obras, suele jugar bastante con las escalas, factor al que da mucha importancia. En algunas ocasiones la escala suele ser 1/1 para en otras sacar los tamaños totalmente fuera de escala: pasando algo grande a ser pequeño o viceversa.

¿El fotógrafo nace o se hace?

Llegados a este punto, surge otra pregunta: "¿El fotógrafo nace o se hace?" ¿Es Chema Madoz un caso atípico de la Fotografía y el Arte, por añadidura? Ante la pregunta tópica y existencial que todo fotógrafo se plantea algún día, Madoz lo tiene claro:

Creo que hay una cierta predisposición, pero se puede aprender. Sólo hay que tomar conciencia, de cómo en las mayoría de las ocasiones nuestras actitudes responden a esquemas pre-establecidos. En declaraciones para Xataka Foto

Chema Madoz, trayectoria

Entre sus exposiciones más destacadas está su continua presencia en la feria ARCO y el festival fotográfico por excelencia de nuestro país, PhotoEspaña, donde es uno de los autores habituales de dicha muestra. De hecho, una de las exposiciones destacadas en la sección oficial de este año fue la suya en Alcobendas.

Pero es que hablar del currículum de Chema Madoz daría para estar hablando durante varios días, pero sin duda uno de los hitos más importantes de su carrera fue la concesión del Premio Nacional de Fotografía en el año 2000, un premio que impulsó, si cabe, aún más la carrera de este genio del minimalismo y lo conceptual.

Chema Madoz, cuando nada es lo que parece

También se encuentran editados numerosos libros con su obra pero si quieres puedes echar un vistazo a la obra de Chema Madoz hace poco tuvimos la ocasión de revisar uno de sus libros, en formato electrónico denominado: "Photobolsillo", el cual os lo recomendamos encarecidamente.

Libro | PhotoBolsillo de Chema Madoz: un ebook recomendable Vídeos | El País - Chema Madoz, poemas visuales | FotoActitudes - NotodoTV.com

En Xataka Foto | Entrevista a Chema Madoz | Chema Madoz

Más información | Chema Madoz

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