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Mike Warren

Como muchos sabéis, últimamente las líneas divisorias entre gama profesional, semi-profesional y consumo se están diluyendo mucho, quedando en algunos casos totalmente “fuera de foco”, si me permitís la analogía en términos fotográficos.

Los fabricantes siguen manteniendo estas separaciones en sus catálogos y planes de marketing, pero sin embargo vemos todos los días no sólo la gran calidad de muchas “pequeñas cámaras” sino que también nos encontramos a muchos grandes fotógrafos – incluidos profesionales – usando equipo aparentemente “modesto”, como es el caso de las cámaras CSC o EVIL. ¿Puede ser que hoy en día la diferencia esté más en la edad de la tecnología que en la gama?

Hoy me he encontrado esta curiosa comparativa, que me parece el ejemplo perfecto para ilustrar este hecho del mercado actual, y que os recomiendo para cuando discutáis con ese amigo amante de la ley del “caballo grande, ande o no ande” que todos tenemos.

Se trata de dos cámaras que, a priori, ni siquiera serían comparables por pertenecer a gamas totalmente diferentes. La 5D Mark II se sitúa en la gama profesional de Canon, mientras que la D7000 todavía se engloba en el último peldaño de las DSLR de consumo de Nikon (algo que muchos no acabamos de comprender del todo, a la espera de ver las futuras sustitutas de las D300s y D700). Dos marcas representativas, además, y que son las dos grandes rivales en el mercado réflex.

No voy a negar que, hoy por hoy, la Nikon D7000 me parece una de las mejores DSLR del mercado (especialmente en relación a su contenido coste) y me encanta, ni tampoco que hace mucho tiempo que considero a la omnipresente y omnipotente Canon EOS 5D Mark II como una cámara bastante sobrevalorada en muchos sentidos, aunque por supuesto no hay que olvidar que se trata de una gran máquina que en su día supuso una gran revolución, pero que ya se empieza a quedar un pelín anticuada (creo que aquí está la clave y no creo que Canon tarde mucho en actualizarla), pero esta comparativa que vemos aquí es información muy objetiva.

Nikons vs. Canons - Derek K. Miller

El resumen de la comparativa sería, para la Canon un menor ruido a altos ISO, sensor más grande, visor más grande, profundidad de color ligeramente superior, mayor resolución (¿de verdad seguimos pensando en esto como una ventaja?) y retardo un 10% menor del disparador.

Para la Nikon, mucho mayor rango dinámico (dos pasos de diafragma enteritos), autofocus para vídeo, enfoque continuo para vídeo, más del doble de puntos de enfoque, muchos más puntos de enfoque en cruz (el sistema de enfoque, en general, es infinítamente mejor), ráfaga más del 50% más rápida, mayor catálogo de objetivos disponible, doble ranura para tarjeta, cobertura del visor del 100% (para mí, muy importante), menor tamaño y más ligera, calidad de imagen ligeramente superior (de esto es de lo que seguramente más gente se sorprenderá), flash integrado, mayor duración de la batería y mitad de precio.

Además, permitidme añadir un par de correcciones que considero necesarias sobre la comparativa para ser del todo justos. Del lado de la Canon, no se hace referencia al uso de tarjetas CF, mejora notable sobre las SD de la D7000 (a pesar de ser UHS-I, y de doble ranura, que ya es otro tema), ni tampoco a su menor sensibilidad a temblores para vídeo o fotografía de baja velocidad (obviamente muy relativo, pues dependerá del objetivo que usemos), debido al mayor tamaño de su sensor.

Del lado de la Nikon, no se menciona el control integrado inalámbrico de flashes (CLS), los impresionantes modos de AF para seguimiento de volúmenes móviles y 3D, así como un mecanismo de espejo y obturador más rápido, y en mi opinión tampoco es una desventaja el sensor APS-C (sobre todo para vídeo) salvo que tengas unos objetivos muy muy buenos, ya que al ser un captador más pequeño se utiliza la parte más central de los mismos que suele ser donde mayor rendimiento óptico dan, por tanto puede incluso ser al revés y tratarse de una ventaja.

Además, en mi opinión personal y ya que estamos hablando de fotografía, tanto sobre el papel como en la práctica, la Nikon me parece bastante mejor cámara de fotos (olvidando el vídeo). Ahora si queréis ya me podéis tachar de “nikonista” y lapidarme verbalmente por decir que prefiero una cámara de consumo a “la reina” de las DSLR-pro, pero sólo tenéis que probarlas y ver la comparativa para entender por qué lo digo, además de mirar el precio que es aproximadamente la mitad. A lo mejor no os parece el mejor ejemplo, pero podríamos comparar también la D300s, o incluso la D700, con la D7000, por hacer otra comparativa de gamas inversas y cierta edad de diferencia a pesar de que conviven en el mercado, y el resultado sería parecido.

Canera Collection - Jane Houle

¿Por qué ocurre esto? Pues como comento, creo que el principal factor es la obsolescencia, ya que cuando la fotografía se monta tan de lleno en el tren del mundo digital automáticamente se rige por sus reglas de juego, y eso implica una velocidad de desarrollo y renovación trepidante.

En conclusión, no tenemos que dejarnos influir ni por el precio ni por las etiquetas que los fabricantes o el público en general le pone a las cámaras, ya que independientemente de la gama o tipología en las que se engloben, puede adaptarse mejor o peor a nuestras necesidades, incluso siendo mejor en prácticamente todo por menos dinero. Ya sabéis que, al final, las fotos las hace el fotógrafo y no la cámara.

Tabla comparativa | Snapsort
Fotos | Mike Warren | Derek K. Miller | Jane Houle

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