
Foto | Jack Amick
Si hay un aspecto en el que mucha gente se equivoca es en que cuando compramos la cámara, cuanto mejor sea el cuerpo, mejores fotos haremos.
Hasta cierto punto esto es cierto, y tenemos que tener presente que el cuerpo, a no ser que lo cambiemos, no nos va a permitir mejor sensibilidad o más ráfagas por segundo. Donde está realmente la calidad es en el objetivo (por supuesto en el fotógrafo en sí también).
Para hacernos una idea, las mejores cámaras réflex y de gamas más alta no vienen con objetivos de kit, sino que se venden los cuerpos por separado. Es ahí donde los fotógrafos eligen comprar nuevos objetivos o seguir utilizando los que ya tenían.



