La utilización de geles se ha hecho muy popular gracias al strobist. Consisten en unas hojas de acetato coloreadas que son capaces de alterar el color de la luz que pasa por ellos. Se pueden poner en un flash para conseguir efectos estéticos, cambiar la temperatura de color o aplicar un contraste determinado entre el primer plano y el fondo.
Este video muestra el proceso de fabricación de los mismos, que además es muy semejante al de los filtros de color.
Pero existe una forma más casera y menos sofisticada de construirlos. Sólo hay que disponer de unas hojas de acetato. Usando una impresora con un perfil de color convenientemente calibrado, podemos imprimir uno a uno los ficheros de color que se pueden descargar de aquí. Curioso ¿verdad?
El otro día con la presentación de la nueva 5D Mark III, salían a escena varios accesorios de Canon pertenecientes al sector fotográfico. Dos de ellos no eran ni más ni menos que el nuevo flash Canon 600 EX-RT y el nuevo transmisor ST-E3-RT. Como principal novedad ambos accesorios incorporan la tecnología de radiofrecuencia, la cual se usa por primera vez en un flash portátil.
Hoy os traigo un vídeo del fotógrafo Syl Arena, muy famoso por usar la técnica strobist en numerosísimos trabajos, en el que nos muestra un poco el funcionamiento de este nuevo sistema remoto que ha lanzado Canon al mercado, y en el que veréis algunas de las novedades que incorpora con respecto a los demás sistemas que habíamos visto hasta ahora dentro del strobist.
A estas alturas, lectores habituales, habéis podido ver aquí a multitud de profesionales de la imagen iluminando y fotografiando diversos tipos de productos. Os recuerdo, por ejemplo, la sesión a Messi, la iluminación de edificios o la más reciente de productos textiles y calzado usando técnicas strobist. También hemos tenido ocasión de ver consejos para fotografiar coches pero lo que hoy os traemos, aun teniendo ruedas y volante, es un desafío extremo, ni más ni menos que iluminar un camión.
Tim Bjorn, fotógrafo danés, es el encargado de llevar a cabo el trabajo. Fijaos cómo no dejan nada al azar y todo está perfectamente pensado y calculado, desde la colocación del camión hasta la disposición del agua en el suelo para los reflejos en la imagen final.
Supongo que huelgan las explicaciones sobre qué es el strobist ¿no? Solamente, para curarnos en salud, os recuerdo que conocemos como strobist al movimiento impulsado por David Hobby a través del blog homónimo. Éste movimiento pretende que los fotógrafos saquen el máximo partido de los flashes externos y aprendan a iluminar sin las ataduras de las paredes de un estudio.
El económico es otro de los obstáculos que el strobist pretende evitar y por eso se usan flashes externos de zapata que son más baratos que los focos de estudio, disparados remotamente y apoyados, a veces, por artilugios que se pueden construir en casa y que sirven para modificar la luz al gusto. Difusores, reflectores, paraguas, conos, gelatinas de color… las opciones son múltiples. En este vídeo, el fotógrafo Nick Fancher, lleva el espíritu del movimiento strobist al límite para iluminar sirviéndose solo de los flashes, sin ningún otro accesorio ni modificador.
Durante estas sesiones de fotografía comercial en las que trabaja con ropa y complementos vemos cómo dispara, jugando tan solo con la potencia de los flashes y el zoom de los mismos, casi siempre a 105mm. El resultado, como podéis comprobar, es muy atractivo. La iluminación artificial y la natural van de la mano en un entorno urbano que resulta muy favorecedor para los productos. Aunque va explicando las configuraciones durante el vídeo, los diagramas muestran la colocación de las fuentes de luz, así como su potencia y zoom. Una gran lección que espero os anime a sacar los flashes de la bolsa y practicar.
Tras el exagerado ejercicio de iluminación que el fotógrafo Gary Land puso en práctica en la sesión de Adidas y Messi, ahora nos llega este otro método de iluminación un tanto particular. En este caso el sujeto es un edificio y en vez de un arsenal de focos de estudios patrocinados, se usan un par de flashes de Canon, los 430EX II.
El joven fotógrafo Mike Kelley se dedica profesionalmente a la fotografía arquitectónica y más concretamente a, como hace en estos dos ejemplos, poner en valor viviendas gracias a la fotografía y una minuciosa y cuidada iluminación. La forma de completar estos trabajos ya la veis en el vídeo: realiza un importante número de fotografías desde el mismo ángulo para aprovechar las ventajas de las distintas luces del día, recorre la casa con los flashes iluminando cada rincón del edificio y finalmente lo monta todo en Photoshop sirviéndose de la poderosa herramienta de las capas y máscaras. ¿Cómo lo haríais vosotros? ¿Pensáis que con un HDR se conseguirían resultados aceptables?
Cuando parecía que no había nada más difícil que parar, en el campo, al mejor jugador del mundo, llega el fotógrafo Gary Land y nos desmonta la teoría. Más difícil que parar a Messi es iluminarlo... para fotografiarlo, se entiende. La excusa de tan complejo y abultado montaje es la dificultad de equiparar la iluminación del estadio a la que ha de presentar el jugador en la imagen, pero estando, el vídeo, patrocinado por Profoto no descartemos intenciones más oscuras…
El resultado es espectacular, no hay duda. Parece que la edición por zonas se lleva al extremo y se ilumina con la misma pulcritud, cuidando hasta el más mínimo detalle para que luzcan bien las botas (lo más importante tratándose de una campaña para la firma de las mismas), la ropa y hasta la musculatura del futbolista.
Distinto es que el resultado nos pueda parecer exagerado o irreal, casi más cercano a la “estética del videojuego” o a modas como la del 3D y esa necesidad de acercarse tanto a la “realidad” que a veces se acaba superando pero para mal. Igualmente podríamos preguntarnos si una imagen en la que se trabaja, fotográficamente, solo uno de los elementos y el resto se añade a golpe de posproducciónes fotografía o no.
Porque dicen que las segundas partes nunca fueron buenas aquí están los chicos de la Asociación Fotográfica de Toledo para demostrar no solo que las segundas partes no siempre son malas sino que pueden ser igual de buenas o mejores que la primera. Allá por septiembre del año pasado realizaron un faraónico proyecto fotográfico “strobist“ iluminando con flashes gran parte de una enorme panorámica nocturna de Toledo.
Un año después han vuelto a conseguirlo. Los números, siempre fríos, ya impresionan por sí solos: 70 fotógrafos, un escenario, de 2 kilómetros cuadrados, dividido en 5 zonas a iluminar durante una hora por unos 5 mil destellos de flash y todo esto fotografiado por 3 cámaras que desde el Cerro del Bú recogieron unas 1000 imágenes.
El resultado conserva la espectacularidad del conseguido el año pasado con la dificultad añadida de tener que coordinar a la perfección un número mayor de participantes; 70 frente a los 50 del año pasado. Desde aquí no podemos más que desear ver más proyectos como éste y felicitar, nuevamente, a los compañeros de la AFT. ¡Enhorabuena!
Jay P. Morgan reside en Los Ángeles trabajando fundamentalmente en el campo de la publicidad. Entre sus especialidades destaca la fotografía social y de niños, localizaciones y efectos especiales, la fotografía de animales o de productos. Entre algunos de sus clientes se encuentran: Eastman Kodak, Macdonald’s, Pizza Hut, Disney, Warner Bros o la cadena de televisión NBC, entre otros muchos.
El sueño de gran parte de los aficionados a la fotografía, tengan o no pretensiones de llegar a ser un profesional de la materia, es llegar a tener un estudio, especialmente los que disfrutan con la fotografía de retratos, entre los que me incluyo.
El primer problema, obviamente, es el del espacio pero es un mal menor porque querer es poder y si queremos, en un momento dado, se puede improvisar en cualquier salón o habitación un espacio suficientemente amplio como para colocar unas luces y un fondo quedando finalmente por solucionar el tema de la iluminación.
Si eres aficionado a la fotografía, tienes un niño pequeño, y no eres un obseso de la privacidad, seguro que ya has subido más de una foto de tu hijo a Internet. Si, pese a haber seguido nuestros consejos, las fotos son siempre las mismas, deberías tomar nota del trabajo de Jason Lee.
En su blog podéis encontrar decenas de fotos geniales donde inspiraros, hechas casi todas con técnicas Strobist, usando sus conocimientos como fotógrafo especializado en bodas.
Si queréis sacar una conclusión, para mí sería ésta: intenta aplicar todos tus conocimientos y todo tu equipo en cualquier disciplina que manejes. A veces la diferencia entre una imagen cotidianda y una gran foto puede ser una idea que venga del mundo del macro, de las bodas, o de la fotografía submarina. Lo importante es no dejar nunca de experimentar.