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Volvemos a hablar sobre directores de cine trayendo a este post a Henri Alekan, conocido sobre todo por su participación en “El cielo sobre Berlín” de Win Wenders. Sí, de nuevo un director de fotografía ligado a Wenders como ya vimos en “París, Texas”, porque su cine de silencios se presta a fotógrafos que hablen con las imágenes. Algunos conocerán este film con su título en inglés “Las alas del deseo” (que provenía del francés) aunque la traducción al castellano nos llegó directamente del alemán “Der Himmel über Berlin”. Ambos títulos acordes a la historia contada, aunque sin duda el dado por los franceses fue más sugerente y atractivo.

Dicho ésto y, antes de abordar los demás trabajos de Alekan, analicemos la película de Wenders visualmente. Es una cinta rodada casi en blanco y negro en su totalidad, labor que llevó a cabo el fotógrafo francés. Cuenta la historia de un Berlín separado por el muro a través de dos ángeles que sobrevuelan la ciudad, accediendo al corazón de los mortales por medio de sus pensamientos. Para conseguir separar el mundo terrenal de aquel en que los ángeles aparecen en escena, se optó por utilizar el monocromo frente al color, el cual sólo tiene cabida en escenas puntuales.

El blanco y negro utilizado por Alekan, es un blanco y negro que se nos antoja añejo, dota a las escenas de un espacio tiempo clásico, solemne, alejado del universo de colores pop de finales de los 80 que inundan la pantalla en los momentos donde se prescinde del monocromo. Es una película que se empezó a rodar apenas con varios diálogos, que daba la sensación de estar presenciando cine mudo, donde la imágen juega un papel importantísimo y la fotografía como tal es abrumadora y poética. De hecho hay planos fijos con fotogramas que nos invitan a deleitarnos con encuadres de paisajes urbanos y árboles en contrapicado que denotan una enorme sensibilidad por parte de Henri Alekan.

Sobre Alekan, decir que trabajó junto a otros realizadores y fotógrafos de la talla de Henri Cartier Bresson o Jean Renoir en “La vie est à nous”, nominado al óscar por “Vacaciones en Roma” (película rodada también en blanco y negro en un tiempo donde empezaba a imponerse el color) fue conocido y se le conoce como el “poeta de la luz”. Hablando sobre la luz, hay una anécdota que tuvo lugar en el rodaje de “La bella y la bestia” de Jean Cocteau. Cometió un error al montar un escenario pensado para una escena nocturna, cuando en realidad se trataba de un momento diurno. Algo que se salvó gracias al director el cual cambió la frase del actor por “Mi noche no es la vuestra. Es de noche en mí y de día en vos”. Y es que a veces, este tipo de fallos pueden llevar a soluciones poéticas.

Sin más os invito a ver estas películas, sobre todo “El cielo sobre Berlín” por la importancia que tiene la fotografía en toda la cinta, hay cine dentro del cine, pero también imágenes exquisitas de una ciudad muy distinta a la actual, donde Postdamer Platz era todavía un espacio abandonado y sus calles reflejaban aún la separación por el muro.

Fotógrafo | Henri Alekan
Vídeo | Youtube

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