
Después de cuatro entregas llegamos al cierre de esta serie, que espero que haya servido para dar a conocer a fotógrafos los más recientes esta vital parte de la historia de la fotografía que, con sus momentos altos y bajos, nunca ha dejado de acompañarnos desde hace muchas décadas.
En este capítulo voy a dejar los datos objetivos y a contaros mi opinión y experiencia personal. Obviamente está igual de abierto a crítica que el resto de artículos que, de hecho, han tenido un feedback estupendo, tanto positivo como negativo.
Para ello os voy a resumir cómo llegué a tener una Leica M8, por qué disfruto haciendo fotos con ella, pero también por qué no siempre la elijo a para salir a la calle y suelo completarla con otros equipos.








