
Hay momentos en los que yo mismo me considero algo extremista y se que muchos por aquí piensan de una manera similar a la mía, pero vivimos tiempos de cambio y ya nada volverá a ser como antes. Siempre he pensado que la cámara es para sacar fotos y el móvil es para llamar por teléfono. ¿Pero qué está suponiendo la conjunción de ambos elementos? ¿Qué puede aportar un teléfono con una cámara más que aceptable con una conexión inmediata a Internet?
La fotografía reside en gran parte en conseguir capturar el momento, pero ¿y si cuando ocurre el momento no tenemos la herramienta a mano para capturarlo? Nos guste o no, los smartphones están supliendo esto, aunque puede no ser representativo realmente, servicios como Flickr están mostrando que cada vez se suben más fotos desde este tipo de dispositivos.
Está claro que aún teniendo cámaras de ocho megapíxeles, y con flash, nunca se podrá comparar con una cámara “propiamente dicha” (para entendernos). Pero estos pequeños ordenadores son capaces de muchas cosas y aunque un amplificador de transistores nunca suene como uno a válvulas, al menos cumple su cometido, no se si me entendéis la metáfora.












